Trungelliti campeón en Italia: un festejo esperado después de varios meses de angustia

El argentino Marco Trungelliti conquistó el Challenger de Florencia, Italia.
El argentino Marco Trungelliti conquistó el Challenger de Florencia, Italia. Fuente: LA NACION
Sebastián Torok
(0)
29 de septiembre de 2019  • 18:59

Fueron 532 días. Entre el título en el Challenger de Barletta, Italia, del 15 de abril de 2018, y la conquista de este domingo, sobre el polvo de ladrillo de Florencia, en un torneo de la misma categoría, transcurrieron un año y cinco meses. Sin embargo, para el tenista argentino Marco Trungelliti, vencedor en ambos certámenes, pareció mucho más tiempo. Durante ese período, el santiagueño de 29 años vivió, probablemente, las emociones más fuertes de su vida, de un límite a otro, de la angustia y la bronca al desahogo y la calma. En febrero pasado, en LA NACION, confesó la situación por la que estaba atravesando luego de denunciar (en 2015) un intento de soborno por parte de una organización de partidos arreglados y apuestas, que derivó en la suspensión de tres colegas y en que algunos lo hostigaran y lo tildaran de "buchón". A partir de que se hiciera público el contexto, hubo repercusiones de todo tipo. El estrés y una lesión en la espalda no le permitieron jugar con libertad en los últimos tiempos. Pero, poco a poco, va recuperando las buenas sensaciones. Durante la última semana, en la Firenze Tennis Cup (46.000 euros en premios), se mostró en óptimas condiciones, coronándose al derrotar por 6-2 y 6-3 al portugués Pedro Sousa, en 1h07m.

"Siento la alegría de volver a disfrutar", expresó Trungelliti, luego de imponerse ante un rival de mejor posición en el ranking (124º contra 205º; aunque desde este lunes, el argentino ascenderá al Top 170). La final, para Trungelliti, fue mucho más cómoda que los tres partidos anteriores, en los que tuvo que batallar más de dos horas en cada uno: 2h08m ante el egipcio Mohamed Safwat en las semifinales, 2h42m frente al español Mario Vilella Martínez en los cuartos de final y 2h53m contra el italiano Paolo Lorenzi en la tercera ronda. "Con Pedro (Sousa) nos conocemos bien, siempre son partidos difíciles, pero creo que se lastimó un poco el hombro porque no pegaba tan potente y eso me dio tranquilidad para mandar en el intercambio. Hubo un poco de viento, algo nuevo en esta semana, él no jugó a su mejor nivel y aproveché", analizó Trungelliti, que había triunfado en cinco de las seis oportunidades en las que se había enfrentado con el jugador de Lisboa.

Marco Trungelliti encumbrando el trofeo tras ganar el Challenger de Florencia, Italia.
Marco Trungelliti encumbrando el trofeo tras ganar el Challenger de Florencia, Italia. Fuente: LA NACION

Trungelliti está anotado en el Challenger de Barcelona para competir a partir de este lunes, en la Academia de Sánchez-Casal, pero con el trofeo de Florencia y los 80 puntos para el ranking en el bolso, cancelará su participación en España. Entiende que es momento para descansar durante unos días, realizar ejercicios físicos en Andorra (donde vive desde fines del año pasado junto con su mujer, Nadir) y luego ir a jugar clasificaciones en el ATP Tour, en Estocolmo o Moscú (ambos, desde el 14 de octubre). El título en Italia tiene un importante valor simbólico para el argentino. De hecho, en Florencia le preguntaron si este éxito lo tomaba como una suerte de comienzo de una nueva carrera. "Honestamente no lo sé -dijo quien fuera uno de los sparring del equipo nacional campeón de Copa Davis 2016-. Por el momento, me gustaría centrarme en la salud. Me gustaría sentirme bien, incluso esta semana me arriesgué a no jugar por el problema de la espalda, pero respondí bien. Luego, durante la preparación de invierno en Europa, intentaré trabajar de la mejor manera posible para tener una temporada tranquila, sin lesiones".

Tiempo de sonrisas para Marco Trungelliti: aquí, con su hermano (André) y su madre (Susana), tras coronarse campeón en Florencia.
Tiempo de sonrisas para Marco Trungelliti: aquí, con su hermano (André) y su madre (Susana), tras coronarse campeón en Florencia. Fuente: LA NACION

En Florencia, Trungelliti estuvo acompañado por su mamá (Susana), su hermano (André) y su abuela, de 90 años (Lela). Ellos mismos fueron quienes acompañaron al tenista en el recordado viaje en automóvil desde Barcelona a París, cuando el jugador entró como lucky loser en Roland Garros 2018. El año pasado, la derrota en la tercera ronda de la clasificación del Abierto de Francia lo devolvió a Barcelona, donde vivía en aquel momento. A las pocas horas recibió un llamado desde la organización de Roland Garros porque la primera opción que había como "perdedor afortunado", el indio Prajnesh Gunneswaran, se había marchado al Challenger de Vicenza. Trungelliti cambió abruptamente los planes y decidió viajar a París, aunque el problema fue cómo. La posibilidad de la vía aérea se descartó porque había huelga de controladores aéreos en Francia y, también, paro de ferrocarriles. Entonces, el tenista se subió en un auto y luego de diez horas de viaje y 1000 kilómetros recorridos (por las redes sociales se siguió, casi paso a paso, el trayecto), llegó sobre la medianoche a París, descansó pocas horas y al otro día se dirigió al club para medirse, por la 1ª rueda, con el australiano Bernard Tomic, a quien terminó venciendo.

Ver esta publicación en Instagram

Con dos trofeos, esta vez rumbo a casa [R][R][R][R]??[R][R][R]

Una publicación compartida de ????ge (@marco.trungelliti) el

Este domingo, luego de ganar el título en Italia, Trungelliti volvió a elegir las rutas en lugar de la vía aérea: así fue como emprendió un viaje de aproximadamente 1100 kilómetros rumbo a Andorra. "Me gusta viajar en coche porque me da tranquilidad", contó Trungelliti, que pretende volver a disfrutar del tenis y ser noticia por lo que hace en los courts, aunque sin renegar de su "lucha", en contra de los arreglos de partidos y las apuestas.

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.