Trungelliti y el escándalo de apuestas en el tenis: "Hay que sancionar a un montón de entrenadores"

Trungelliti insistió desde Nueva York y dijo que el tenis es "asquerosamente individualista"
Trungelliti insistió desde Nueva York y dijo que el tenis es "asquerosamente individualista" Fuente: LA NACION - Crédito: Mechi Fuentes/ETQNV
(0)
26 de agosto de 2019  • 20:00

Seguro, sereno, reflexivo. Y con dolores específicos en el cuerpo, que derivaron en una lógica derrota. El santiagueño Marco Trungelliti abandonó hoy por una lesión en la espalda ante el japonés Kei Nishikori, cuando perdía por 6-1 y 4-1 y quedó eliminado en la primera etapa del Abierto de los Estados Unidos, último Grand Slam del año. Trungelliti, de 29 años, hizo su debut en el cuadro principal del US Open proveniente de la qualy, pero duró apenas 47 minutos sobre el cemento. Y horas más tarde, se refirió con elocuencia al escándalo de las apuestas en el tenis.

El argentino, 205º del ranking mundial, estaba jugando por primera vez el main draw del US Open, pero un intenso dolor no le permitió seguir compitiendo en el Grandstand de Flushing Meadows. Fue atendido por el fisioterapeuta en el segundo set, pero dos games más tarde decidió no continuar. El problema físico no es nuevo para Trungelliti: acarrea una lesión en la espalda desde abril pasado. En el Masters 1000 de Montecarlo, inclusive, el argentino no se presentó a jugar y dio WO frente al italiano Lorenzo Sonego, en la segunda rueda de la clasificación.

Nishikori, número siete del mundo, ganó el primer set con facilidad en tan solo 25 minutos. Después de despedirse en la primera rueda, el argentino se refirió otra vez al escándalo que envuelve al mundo de las apuestas en el tenis. En declaraciones a ESPN, Trungelliti aseguró: "Hay que sancionar a un montón de entrenadores que están dando vueltas, y que están acá en el torneo [en el US Open]. Todo el mundo sabe que están metidos y que nadie hace nada, que los siguen tratando como si no pasara nada cuando se sabe a ciencia cierta que están recontrametidos y que han estado arreglando partidos durante un montón de tiempo, lo mismo con los jugadores".

La historia reciente de Trungelliti es conocida. En febrero pasado, en LA NACION, el santiagueño movió los cimientosdel tenis al confesar un intento de soborno rechazado en 2015, denunciado a la Unidad de Integridad del Tenis (TIU) y que derivó, entre otras cosas, en la sanción para tres argentinos involucrados en temas vinculados a los arreglos de partidos y apuestas. Tiempo después, quien fuera sparring del equipo argentino de Copa Davis que ganó la Ensaladera en 2016, dijo que está pagando un precio muy caro por la denuncia, siendo despreciado por otros jugadores y porque el estrés afectó su salud.

"Hasta que no se haga normal hacer un reporte como lo hice yo, va a ser imposible. Después la TIU (Unidad de Integridad en el Tenis), aunque se hayan equivocado conmigo, quiero creer que son los buenos de la película, necesitan recursos para hacer investigaciones y lo que tienen que hacer, y que la ITF y la ATP acepten que el problema está; el problema no es la gente que trabaja con nosotros, con los tour manager, que son los que están cerca de los jugadores. El problema está allá arriba, como siempre", advirtió, con elocuencia.

Decidido a seguir con las denuncias de corrupción en el tenis, Trungelliti no dudó: "Siempre lo dije y lo voy a seguir diciendo. Prefiero estar muerto 20 mil veces, con todo el respeto a la gente que no está, 20 mil veces, antes que ser parte de alguna manera de todos esos actos de corrupción, porque al final si no se dicen las cosas, si al final no nos paramos y terminamos de aceptar que acá está lleno de corrupción y que a las cosas se las ataca para poder mejorarlas, si no hay uno que se pare, todos se quedan calladitos y es un desastre".

Además, se descargó con un fuerte monólogo: "El apoyo para mí fue teniendo etapas, en la Argentina Leo Mayer salió a decir bien fuerte lo que en realidad cualquiera tendría que haber salido a decir. Después hubo gente del Consejo de Jugadores de la ATP que opinaba como los argentinos, sin conocerme, ahí vino el apoyo de la TIU y luego en L'Equipe, y volvió a salir en el New York Times, así se fue esparciendo. También salió McEnroe a decir un par de palabras, que estuvo bueno porque es de los pocos que salió a decir las cosas como son, que las cosas están mal y que hasta que no se tomen cartas en el asunto no van a mejorar. El tenis al final siempre ha sido individualista, pero ahora con estas situaciones se ve asquerosamente individualista, a cualquiera le importa un carajo lo que le pasa al otro. Y ya está".

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.