Mira Murati declaró que Altman tenía la costumbre de “decir una cosa a una persona y todo lo contrario a otra”
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El juicio que enfrenta a los multimillonarios Elon Musk y Sam Altman continúa su curso y, durante su segunda semana, una nueva testigo apareció en escena: Mira Murati, exdirectora de tecnología de OpenAI. Durante su declaración, Murati -quien abandonó su cargo en 2024- acusó a Altman de “crear caos” dentro de la compañía, y de “decir una cosa a una persona y todo lo contrario a otra”, informó The Guardian.
El tribunal revisó mensajes de texto de Altman enviados a Murati en 2023, momento en el que la junta directiva de OpenAI lo destituyó como CEO tras conductas vinculadas a engaños y mentiras. “¿Podés indicarme si la dirección es buena o mala?”, escribió Altman a su colega respecto a su futuro en la firma. “Muy mala”, respondió Murati. Pero Altman fue reincorporado cinco días después.

Murati no fue la única en señalar este tipo de comportamientos extraños de parte de Altman. Natasha McCauley, otra exdirectiva de OpenAI, indicó que el empresario provocó “repetidas situaciones de crisis”.
En esta línea, Helen Toner, una exmiembro de la junta directiva que apoyó la destitución de Altman, dijo ante el tribunal que existía un “patrón de comportamiento relacionado con su honestidad y franqueza” que llevó a su salida.
El juicio, en detalle
La batalla legal, iniciada por Musk, acusa a Altman, consejero delegado de OpenAI, y a su principal lugarteniente, Greg Brockman, de traicionar a Musk desviándose de la misión fundacional de la empresa de San Francisco de ser administradores altruistas de una tecnología revolucionaria. La demanda alega que se dedicaron a hacer dinero a sus espaldas.
OpenAI ha rechazado las acusaciones de Musk como un caso infundado de resentimiento que pretende socavar su rápido crecimiento y reforzar la propia xAI de Musk, que lanzó en 2023 como competidora.
El fundador de SpaceX, que invirtió alrededor de US$38 millones en OpenAI desde diciembre de 2015 hasta mayo de 2017, buscaba inicialmente más de US$100.000 millones en daños y perjuicios. La denuncia también busca la expulsión de Altman del consejo de OpenAI.

Pero el juicio también conlleva riesgos para Musk, que el mes pasado fue declarado responsable por otro jurado de estafar a los inversores durante su adquisición de Twitter por US$44.000 millones en 2022. Cualquier detalle perjudicial sobre Musk y sus tácticas empresariales podría ser especialmente dañino ahora, porque su fabricante de cohetes, SpaceX, planea salir a bolsa próximamente en una oferta pública inicial que podría convertirle en el primer trillonario del mundo.
La declaración de Greg Brockman
La semana pasada, el presidente y cofundador de OpenAI, Greg Brockman, dijo ante un jurado de California que Musk lo amenazó físicamente en una confrontación ocurrida en 2017, al testificar que el magnate salió furioso luego de que se le negara el control absoluto de la entonces naciente firma de inteligencia artificial. “De hecho pensé que iba a golpearme”, afirmó Brockman.
Brockman también testificó que cuando Musk anunció su salida de OpenAI en febrero de 2018, le dijo a los empleados que pretendía desarrollar una IA en Tesla, sin tener en cuenta la seguridad. “Si las ovejas dictan la seguridad y los lobos no, entonces no tiene caso”, aseguró Brockman que Musk supuestamente dijo a los empleados en ese entonces.
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