Gobiernos y exportadores de ambos países cuestionaron la reapertura en Brasilia de un expediente por supuesto dumping en las exportaciones lácteas y alertaron por sus “graves consecuencias”
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Luego de que Brasil decidiera continuar con la investigación de defensa comercial por presunto dumping en las exportaciones de leche en polvo provenientes de la Argentina y Uruguay, un proceso impulsado por la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA), los gobiernos y exportadores de estos países intercambiaron visiones y acordaron posibles acciones conjuntas.
Ayer, en una reunión virtual, los participantes mostraron una gran preocupación por las “graves consecuencias de una eventual aplicación de medidas antidumping", tras la aceptación del Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios de Brasil (MDIC) del pedido de la CNA, pese a un dictamen preliminar establecido en la Circular Secex N° 62/25.
Brasil es el principal destino de los lácteos argentinos. En detalle, entre el 40% y 45% del valor total de las exportaciones de lácteos tienen como destino al país vecino. Según datos del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA), en 2024 la Argentina exportó a ese país unas 178.268 toneladas de productos lácteos por un valor de US$712,4 millones. En 2025, hasta octubre pasado, las ventas sumaron unas 143.491 toneladas por US$595 millones.
En el encuentro, insistieron que en ese fallo “se determinó que no se aplicarían derechos provisionales, teniendo en consideración que el producto similar nacional al investigado es la leche en polvo producida en Brasil, y no la leche in natura nacional“.

Remarcaron que, desde el punto de vista técnico, “dichas medidas se entienden improcedentes y contribuirán a la erosión del ya debilitado comercio interno del Mercosur”.
En este sentido, abogaron para que “el sistema de defensa comercial brasileño mantenga la transparencia, el rigor técnico y el apego a las normas multilaterales de comercio que lo caracteriza“.
Informaron que del encuentro por Uruguay participaron representantes de la Dirección General para Asuntos de Integración y Mercosur del Ministerio de Relaciones Exteriores y de la Embajada en Brasil; mientras que por la Argentina estuvieron representantes de la Subsecretaría de Comercio Exterior y de la Subsecretaría de Mercados Agroalimentarios e Inserción Internacional, así como de la Dirección Nacional de Lechería, todos pertenecientes al Ministerio de Economía.
Vale recordar que el MDCI adoptó esta medida y resolvió retomar el expediente iniciado formalmente el 11 de diciembre de 2024 bajo el amparo del Decreto 8058 de 2013. El objetivo es determinar si existe una práctica de dumping en las ventas externas hacia Brasil y si esas importaciones causaron un daño efectivo a la industria láctea brasileña.

La decisión para la industria de estos países fue sorpresiva porque en agosto pasado hubo un dictamen intermedio favorable, donde el gobierno de Lula da Silva resolvió no aplicar ni medidas preventivas ni aranceles sobre la leche en polvo argentina ni uruguaya. Previo a eso, fue el sector público y privado argentino que, en un trabajo mancomunado, aportaron información y pruebas importantes que “resultó relevante” para ese fallo.
Ahora, la investigación avanza y alcanza a un grupo de empresas argentinas y uruguayas con fuerte presencia en el comercio regional. Por el lado argentino, involucra a Mastellone, Las Tres Niñas, Noal SA y Gloria Argentina SA; mientras que desde Uruguay están bajo análisis Conaprole, Estancias del Lago SRL y Alimentos Fray Bentos.
En este contexto, Flavio Mastellone destacó que la importancia de esta convocatoria. “Un tema para subrayar es el acompañamiento y el profesionalismo que tenemos de las autoridades, del equipo de trabajo que formó Cancillería y el Ministerio de Economía. La realidad es que si aplicaran derechos transitorios afecta a toda la lechería nacional, y no solo a estas empresas implicadas. Y sabemos lo que significa Brasil en las exportaciones de nuestro país”, dijo a LA NACION.
“Técnicamente, la Argentina y Uruguay tienen razón. Estamos hablando que la importación de ambos países no supera el 7% de la producción nacional de Brasil por lo que se va a hacer un trabajo común, en conjunto”, agregó.
Comentó que en el encuentro además estuvieron los dos estudios jurídicos que representan a la industria de Uruguay y de la Argentina: “Hay que estar atento, el tema es netamente político. Hay un millón de productores que hacen ruido, sumado a que tienen una brecha, de productores muy grandes y una proyección de que la producción en Brasil va a seguir creciendo; pero tienen productores muy chicos que realmente van a desaparecer. En un año donde tienen elecciones, se arma mucho ruido con este tema”.
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