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En tiempos de pandemia de coronavirus, al momento de comprar un alimento se deben reforzar los cuidados para la salud e identificar adecuadamente aquello que se consume. Esa es la recomendación del Senasa , encargado de fiscalizar la comercialización de este tipo de productos.
Dentro del enorme abanico alimentario se puede observar una diversidad de rótulos. Sin embargo, hay ciertos elementos constantes que deben aparecer de forma obligatoria y que garantizan que el producto alimenticio pueda comercializarse y su fórmula haya sido analizada y aprobada por las autoridades sanitarias correspondientes.
"La etiqueta es cualquier marbete, rótulo, marca, imagen u otra materia descriptiva o gráfica, que lo identifique en su envase, de forma escrita, impresa o adherida", dicen en el organismo sanitario.
"Es el rótulo el que brinda seguridad a la hora de comprar el alimento porque no solo contiene datos acerca de su composición y duración, sino también asegura que fue sometido a controles de inocuidad alimentaria", agregan.
Qué hay que saber
En la Argentina, la etiqueta debe informar el número de inscripción en el ámbito del Ministerio de Salud de la Nación y el número de registro del Senasa cuando se trata de establecimientos bajo la jurisdicción de este organismo.
Este registro se presenta con el logo del Senasa seguido por tres números, que indican el establecimiento, el producto y su forma de presentación respectivamente. Asimismo, el Ministerio de Salud de la Nación lleva un registro de los productos, cuyo número incluyen en la etiqueta la mayoría de los fabricantes.
Qué debe tener el rótulo de un alimento
- Rotulado nutricional: indica nutrientes y declara contenido energético, específicamente, qué contiene (lista de ingredientes) y cuánto (contenidos netos).
- Identificación: nombre del producto (denominación de venta), producción (lote).
- Procedencia: nombre del fabricante, productor, fraccionador o titular de la marca, domicilio e identificación del establecimiento.
- Duración: hasta cuándo se puede consumir.
- Instrucciones de uso: si corresponde, cómo se prepara o se usa.
- Importador: si corresponde, nombre o razón social y dirección del importador.
La fecha de vencimiento y las instrucciones de uso ayudan a evitar el riesgo de intoxicaciones. Para el organismo, atender a esta información es importante para cuidar la salud pública.
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