Casamiento sin stress: una firma organiza todo

Una joven produce fiestas sin distinción de religiones
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5 de mayo de 2003  

Organizar un casamiento no es tarea fácil ya que hay una larga lista de cosas para tener en cuenta, como los invitados, la comida, el vestido, las flores, la iglesia, la música, etc. Para ayudar a las novias, en especial a aquellas mujeres modernas que tienen sus agendas llenas, Bárbara Diez de Tejada, de 33 años, creó Bárbara Diez Wedding Planners, una firma dedicada exclusivamente a la organización de bodas.

"La idea surgió hace tres años, cuando tuve que organizar mi casamiento. En ese momento, hice a un lado mi trabajo porque había muchas cosas por hacer y no quería perder detalle. Quise hacer algo diferente y se me ocurrió que la celebración fuera por la tarde con un té. Eso llamó la atención de la gente, que después me empezó a pedir ayuda. Cuando vi lo que ocurría decidí hacer de ello un negocio", relató la emprendedora, que anteriormente se desempeñó como traductora técnico-científico-literaria en una empresa de Internet.

"No había nadie en el país que hiciera sólo bodas. No es lo mismo un organizador de eventos porque en este oficio uno trabaja junto a gente en un momento muy especial de su vida que te demanda exclusividad. Eso genera confianza, lo cual ayuda porque hay mucho de psicología en esto. Todos están muy metidos y hay que saber contener", agregó.

La firma comenzó a operar en 2000 sin la necesidad de hacer una inversión inicial. Bárbara cuenta que al principio fue muy difícil entrar en el mundo de los organizadores porque es un círculo cerrado donde es complicado acceder a los proveedores.

"Hoy me doy cuenta de que el hecho de haber sido la primera me sirvió para abrir un camino privilegiado con los proveedores", afirmó la emprendedora.

Bodas de famosos

En sus tres años de vida, Bárbara Diez Wedding Planners organizó 37 casamientos, incluidos algunos de parejas famosas, como Mariana Fabbiani y Gastón Portal o Julieta Ortega e Iván Noble, entre otros. Actualmente, emplea tres personas y factura por año $ 150.000. A poco de empezar con el negocio, Bárbara sintió "que le faltaba algo" y comenzó a investigar un poco más el tema de los wedding planners (organizadores de casamientos).

Impulsada por su curiosidad, descubrió que en Estados Unidos y Europa el 70% de los novios recurría a un wedding planner para organizar su fiesta y que había planes de estudio sobre el tema.

Sin dudarlo, Bárbara realizó un curso a distancia que le permitió obtener su título de organizadora y el conocimiento necesario para realizar bodas coreanas, armenias y judías.

Según señala su creadora, la empresa se ocupa de todos los detalles y ayuda a los novios a romper con las estructuras.

"La novia argentina está más original y rebelde que nunca y quiere probar cosas nuevas. Por eso organizamos eventos en donde pusimos toros mecánicos o máquinas en las que las personas entraban y grababan en soledad un mensaje para los novios", relató la empresaria.

Este año, la firma realizará, al menos, 16 casamientos. Pero en un futuro un poco más lejano la emprendedora buscará llevar su negocio un poco más allá de las bodas:

"Estoy esperando afianzar un poco más la empresa para luego abrir algún instituto para wedding planners. Quiero hacer lo mismo que vi en Estados Unidos y formar gente capacitada", concluyó.

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