Primeros indicios del impacto electoral de agosto en la economía real: vuelven a caer la industria y la construcción

El Índice de Producción Industrial (IPI) del Indec registró una baja del 6,4% y acumula 16 meses consecutivos en baja; la construcción retrocedió un 5,4% interanual
El Índice de Producción Industrial (IPI) del Indec registró una baja del 6,4% y acumula 16 meses consecutivos en baja; la construcción retrocedió un 5,4% interanual Crédito: Ricardo Pristupluk
Francisco Jueguen
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3 de octubre de 2019  • 16:21

La industria y la construcción, dos motores de la actividad y el empleo, dieron los primeros indicios sobre qué le pasó a la economía real tras el cimbronazo cambiario y financiero que sufrió la Argentina luego de las elecciones primarias del 11 de agosto.

El Indice de Producción Industrial (IPI) de agosto mostró una caída interanual de 6,4%. En la misma sintonía, el Indice Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) retrocedió 5,9%.

La industria, en tanto, mostró una baja mensual desestacionalizada de 2,8%, mientras que la construcción creció 0,4% en la que mide la relación con el mes pasado.

El IPI había reflejado en julio una caída contra el año pasado de 1,9% reflejando una desaceleración con las caídas previas y un avance de 3% mensual. La construcción se había deteriorado 1,7% interanual en julio (también se ralentizaba su descenso) y había cristalizado un alza de 3,3% mensual. Los crecimientos mes a mes que mostraban estos dos sectores eran en niveles menores, incluso por debajo de los que mostraba el año pasado (temporada marcada por la crisis cambiaria).

Los especialistas esperaban que ambas actividades mostraran avances en el margen en un proceso de desaceleración de la inflación y de una leve, pero heterogénea, mejora de la actividad apuntalada por la cosecha récord que mostró el campo. Esta perspectiva aparecía en algunos análisis privados pese a la política de ajuste fiscal y restricción monetaria, que mantenía a la industria en una capacidad ociosa elevada y a la construcción con poco aporte del sector público.

Tras el resultado de las primarias, la fuerte suba del dólar, de la inflación y de las tasas, el escenario para todos los economistas privados cambió drásticamente. Según el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM) conocido ayer, la economía cerrará el presente año con una contracción del 2,9%,

Casi todos los sectores del IPI mostraron una caída interanual en agosto. La única suba interanual fue para la Industria alimenticia, impulsada por la molienda de oleaginosas, productos de yerba, galletitas, pastas y lácteos. Los analistas lo vincularon a la buena cosecha y a la baja del IVA a algunos productos.

Por otro lado, de los trece insumos para la construcción que releva Indec, diez mostraron variaciones interanuales negativas. La superficie autorizada por los permisos de edificación cayó 7,7% interanual y avanzó 4,1% mensual, muy por debajo de los meses anteriores.

"El golpe post PASO se sintió fuerte en la industria en el año y en el mes", afirmó a LA NACION. Lorenzo Sigaut Gravina, director de la consultora Ecolatina. "Por el lado de la construcción, los datos no fueron tan negativos.Tanto es así que el mes de agosto muestra un mínimo crecimiento. Pero en ese sector, los materiales se suelen acopiar y el impacto tarda un poco más en verse.Probablemente acuse esos problemas en septiembre", agregó.

"Éramos muy felices en julio, con una inflación en desaceleración, el salario le ganaba a los precios, y la industria y la construcción crecían. La tercera crisis financiera en 18 meses cambió todo. Estamos nuevamente en la fase en el que las variables asimilan el golpe", cerró.

"El resultado sigue mostrando el agravamiento de la crisis. Agosto fue el comienzo de una nueva crisis. Esos números van a agravarse y empeorar en septiembre", dijo Martín Kalos, economista jefe de Elypsis. "Ese mes mostró además caídas interanuales sobre la base de comparación de un mismo mes en 2018 que había sido malo en términos de actividad. Llevamos más de un año de caída de la economía y no parece haber un horizonte de salida para los próximos meses. Incluso septiembre será peor", aclaró.

"Esta es la décimo sexta caída de la industria de manera consecutiva. No es un mal de ahora. Esta es una crisis sostenida, que dejó de ser pasajera. Hay pérdida de capacidades productivas que se reflejan no sólo en estos números sino también en los puestos de trabajo industriales perdidos", afirmó Leandro Mora Alfonsín, economista de Faima especializado en industria.

"La situación es muy grave en la industria y las perspectivas son malas. Estamos en jaque por la caída que hay en el mercado interno, y por un Brasil que no levanta. A esto se le suman las alza de costos vinculados a la devaluación, las tarifas y las tasas de interés altas", agregó.

"El aumento de los costos en dólares que causó la devaluación post PASO aplasta los indicios de recuperación de ambos sectores", indicaron los economistas del Iaraf Nadin Argañaraz y Bruno Panighel. "El encarecimiento de la financiación que traen las altas tasas de interés no permite que el sector se apalanque para superar la crisis. La incertidumbre política tampoco permite tomar decisiones de inversión, y, además, está latente un posible aumento real de costos salariales de cara a los nuevos acuerdos".

"Estos números son los primeros reflejos de los efectos de la disrupción de agosto", afirmó Sebastián Einstoss, analista de la consultora Seido. "Hasta entonces veníamos de una lenta recuperación, que en julio había mostrado sus primeras señales positivas en los sectores más afectados, como comercio e industria). Luego de agosto lo que puede verser que está recuperación se detiene, pero con un ligero arrastre positivo de julio, que hará que los verdaderos efectos aparezcan entre agosto y septiembre", dijo.

La producción de autos cayó 25,7% interanual

Con 21 días hábiles de actividad el mes pasado, las terminales automotrices asociadas a Adefa produjeron 27.687 unidades, un 10,2% por debajo del volumen de agosto y un 25,7% menos respecto de los 37.267 automóviles que se produjeron en el mismo mes del año pasado. En el acumulado de enero a septiembre, el sector produjo un total de 241.330 unidades (autos y utilitarios), lo que marcó una caída de 34,9% en comparación con las 370.707 que se produjeron en el mismo período del año anterior.

El volumen de vehículos exportados ascendió a 21.568 unidades, lo que mostró una caída de 7,6% en relación con igual mes del año pasado. En tanto, en el acumulado hasta septiembre se exportaron 168.023 vehículos, es decir, se registró una baja de 15,3% en su comparación con el mismo período del año pasado, cuando se enviaron 198.337 unidades a diversos mercados.

Continuando con los datos registrados en septiembre, el sector vendió a su red de concesionarios 26.876 unidades, un 29,3% menos respecto de agosto y una caída de 37% en su comparación con el mismo mes del año pasado.

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