Joyas que brillan menos por la crisis
Los comercios del rubro ofrecen descuentos de hasta el 30%; las marcas más lujosas cuidan su imagen
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Ni el mercado más glamoroso se salvó de la ola de descuentos para contrarrestar caídas en las ventas que llegan al 50 por ciento.
En las joyerías de la calle Libertad ya hay carteles que promocionan descuentos del 25% en las compras al por mayor. También hay ofertas especiales en las compras de pulseras con descuentos del 35%, y algunas joyerías y relojerías optan por los combos: llevando el kit de aros y colgantes "se hace una gentileza".
Los comerciantes también se juegan con descuentos de hasta el 30% o a veces optan por financiar las cuotas sin interés absorbiendo el costo financiero, según Yago Alaimo, director de la mayorista Pasa Disegni, miembro de la Cámara Argentina de Joyería, Relojería y Afines y organizador de Mundo Joya, la muestra del sector que se hizo en Buenos Aires la semana pasada.
Los joyeros argentinos de alta gama también manejan algunas acciones promocionales, aunque son pocas y funcionan como movilizadoras de mercado y fidelizadoras de clientes. Un ejemplo es la que hizo Homero Joyas, la tradicional marca de Recoleta, que ofreció descuentos del 25% para San Valentín y después destinó el equivalente a Fundaleu.
Entre las exclusivas marcas internacionales como Omega y Piaget la canción tiene una melodía particular. Los descuentos mayores que el 10% son considerados competencia desleal y ante la sed de ventas los representantes fueron instruidos por las casas regionales a ser más selectivos al momento de elegir las joyerías que ofrecen sus líneas.
El segmento que abastece a los consumidores de clase media vio caer sus ventas hasta un 50%, según coincidieron en señalar encargados de varios locales de la tradicional calle Libertad. "Es lo primero que recorta la gente en estos contextos; claro que se siguen vendiendo cosas como alianzas de casamiento, no mucho más", reconoce un vendedor que reniega de la posibilidad de bajar los precios. "No tenemos mucho margen, pero negociamos y el tema se complica más cuando vemos subir el precio del oro, como ahora", dice. En el local de al lado, los carteles con promociones abundan y se ofrecen aros con oro desde 20 pesos y gargantillas de 14 quilates desde 150. Otro vendedor grafica: "Peleamos en los enchapados, las piezas enteras es más difícil".
"Estamos en un mal momento", retoma Alaimo, que estima en 10.000 la cantidad de joyerías en el país. "El gremio está deteriorado por la crisis económica, por la retracción en el mercado de lujo, la suba del oro... Se estima una baja del 20 por ciento como mínimo en las operaciones y lo vemos también en Mundo Joya: este año hubo un 15 por ciento menos de expositores", dice el organizador tras subrayar una "parálisis total en las exportaciones porque los mercados norteamericano y europeo dejaron de comprar".
Glamour recortado
Juan Pereyra, al frente de Homero Joyas, reconoce una caída del 20% en las ventas. "El mercado premium es el primero en sacar el pie del acelerador y eso se percibe", sostiene, al tiempo que recuerda que hace dos semanas, en la feria de Ginebra, las marcas sólo entregaron catálogos en lugar de regalos de promoción, como bolsos y billeteras.
En la tradicional casa Santarelli, de Florida y Viamonte, que también maneja grandes marcas, hablan de una baja del 50% en el negocio. "Las complicaciones son muchas, a la crisis económica hay que sumarle la de la seguridad. Nadie quiere andar con piezas valiosas por la calle", dice el encargado de Santarelli, junto al guardia que vigila la puerta.
En los locales de Galerías Pacífico, la gente sigue entrando en busca de valiosas piezas de autor o grandes marcas, aunque, por lo bajo, algunos encargados hablan de una caída del 10%. Ernesto Kohen, presidente de Khronex, representante de Omega y Piaget en el país, dice que "los turistas siguieron comprando aunque se limitaron a las categorías más bajas de la alta gama [relojes de US$ 3000]" y "los argentinos también compraron, aunque no se vendieron las piezas exorbitantes".
En el país, los joyeros tendrán "paciencia" y "aguantarán" porque, dicen, "siempre del otro lado sale el sol y el sector durante la crisis se las ingenia para evitar cierres de comercios". Puertas afuera, los pronósticos de las grandes marcas internacionales se escucharán a fines de este mes, cuando comience, en Suiza, la feria de Baselworld.
Mientras tanto, en las casas de compra y venta entran cada día más personas dispuestas a vender sus joyas para hacer frente a necesidades. Claudia Rodríguez, tasadora de El Tasador, dice que, "a diferencia de otros años, ahora entran personas de todas las clases sociales". Augusto Cruz, de Leiva Joyas, explica que "para la gente hoy el oro que se paga a 70 pesos el gramo o la brillantería funcionan como salvavidas".
En problemas
Las joyerías pierden ventas
- Retracción: en los comercios señalan que la caída de las ventas llega hasta el 50%, y por eso se ofrecen promociones, descuentos y financiación a los posibles clientes.
- Grandes marcas: muchas prefieren moverse con precaución y no ofrecer descuentos de altos porcentajes; sostienen que los turistas siguen comprando piezas.
- Razones: la crisis económica, la suba del precio del oro y la inseguridad se conjugan para derivar en una caída de las ventas del sector.
- Las joyas de la abuela: en las casas de compra-venta afirman que más personas se acercan a vender objetos de valor para obtener dinero y hacer frente a sus necesidades.
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