La cerveza de un pueblito bonaerense que busca conquistar el paladar europeo

Eber Andriuolo en las instalaciones de Kronprinz en Bamberg, Alemania
Eber Andriuolo en las instalaciones de Kronprinz en Bamberg, Alemania
María Julieta Rumi
(0)
7 de mayo de 2019  • 10:14

Eber Andriuolo es un saladillense que trabajó durante 20 años en Alemania en agencias de prensa. Hasta que, luego de tomar un curso de cocina, llamó a un amigo y se volvió a la Argentina para poner una cervecería en Estación Facundo Quiroga, una localidad del partido de Nueve de Julio. Pero la idea es que el emprendimiento crezca en el exterior por lo cual registraron la marca en la Unión Europea y sacaron una cerveza en conjunto con una empresa alemana.

Sobre los inicios de la cervecería Lindenberg dijo que, después de armar el plan de trabajo desde el exterior con su socio Martiniano López, llegó al país y puso las manos a la obra. "Un día estaba de traje y corbata presentado el proyecto en la Secretaría de Emprendedores y Pymes y al otro repartiendo barriles porque nos hicimos cargo de todo: del logo, el plan de negocios y la distribución", explicó y agregó que luego se sumaron dos socios más: Hugo Abaca y Darío Spavento, quienes son contadores y asesores de empresas.

Durante el primer año, entre 2014 y 2015, trabajaron en la puesta en marcha hasta que pudieron vender oficialmente la cerveza y hoy producen 30.000 litros en un mes pico.

Chamamè IPA, la cerveza que hicieron junto a Kronprinz
Chamamè IPA, la cerveza que hicieron junto a Kronprinz

Sin embargo, el objetivo no es satisfacer solo al mercado interno sino que quieren expandirse por lo que Andriuolo regresó a Alemania en 2018 para hacer contactos y capacitarse. "Me estoy formando entre Inglaterra y Alemania sobre técnicas cerveceras desde control de calidad hasta elaboración. La ventaja que tengo acá es que puedo entrar a las fábricas y así fue como llegamos a la colaboración con la firma alemana Kronprinz que es la punta del Iceberg de nuestra estrategia", contó.

La cerveza "Chamamé IPA" sería la carta de presentación de Lindenberg para luego encarar el proyecto de expansión en el viejo continente, motivo por el cual ya registraron la marca en la Unión Europea.

"Registrar una marca acá tiene mucho peso. Es una de las patentes que más pesa a nivel internacional. No haber tenido una objeción es importante porque, si la exponés y no está registrada, puede ser bloqueada o alguien la puede exigir como propia", detalló.

En tanto, consultado sobre cómo nos ven los alemanes, dijo que la Argentina es un país conocido para ellos, atractivo y que tiene una imagen positiva. "Todo eso hace que nuestra cerveza llame la atención. Hay un diferencial geográfico que apuntalándolo bien es fantástico", afirmó.

Por último, también destacó que en toda Europa están locos con el Malbec, sobre todo en Inglaterra, pero que la idea de ellos es poner al lado a la cerveza.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Comunidad de negocios

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.