Materiales para la construcción: una cadena apunta a la clase media
Barugel Azulay lanzará una nueva red comercial con precios más económicos
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La reactivación de la construcción contagió a la empresa Barugel Azulay, que planea abrir por lo menos cuatro sucursales tradicionales y lanzar antes de fines de año una nueva cadena comercial para ampliar su espectro de potenciales clientes y apuntar a un público de clase media.
En la empresa, controlada por el fondo de inversión BISA, del grupo Bemberg, afirman que sus ventas actuales, comparadas con las del mismo mes del año pasado, registraron un aumento del 80% en pesos y del 50% en volumen.
"La verdad es que desde que BISA compró la empresa (a fines de 1997), ahora estamos viviendo el mejor momento del negocio", reconoce Carlos Mosconi, gerente general de la compañía.
Cuando BISA tomó el control, la compañía tenía una única sucursal en el barrio de Núñez, y de la mano de sus nuevos dueños inició un proceso de expansión que incluyó la apertura de tres locales con la marca Barugel Azulay en los barrios porteños de Caballito y Floresta, y en la ciudad de Rosario, entre 1999 y 2001. Además, acaba de inaugurar una quinta sucursal en el shopping Buenos Aires Design, con una inversión de 400.000 pesos.
Sin embargo, en la firma sostienen que todavía tienen terreno para crecer, apuntando al segmento ABC1. "Sin modificar nuestro esquema comercial, esperamos abrir entre tres y cuatro sucursales en la Capital Federal y alguna otra en una ciudad del interior", expresó Mosconi. La apertura de cada sucursal demandará una inversión cercana al medio millón de pesos.
Para ampliar su clientela potencial, sin embargo, la política de Barugel Azulay no será masificar la marca tradicional, sino crear una nueva cadena. "La idea es contar con una nueva empresa en el segundo semestre del año, aunque todavía no tenemos definida la ubicación", dijo el directivo.
La nueva cadena tendrá una oferta concentrada en artículos para el baño y la cocina, aunque con una propuesta de precios más económicos. Pero en el grupo igual advierten que su intención no será competir con Easy en el segmento más bajo del mercado, sino apuntar básicamente a la clase media que busca diseño, pero no puede acceder a los precios de Barugel Azulay.
Efecto colchón
En la empresa argumentan que el repunte en la demanda que registró su negocio fue a partir de los ahorros que los consumidores tenían en sus casas o en cajas de seguridad. "El alto consumo de los últimos meses se debe a que muchos clientes, que tenían su plata guardada, ahora están utilizando el dinero para renovar sus casas, pero para asegurar una continuidad de la demanda en el tiempo es clave la reaparición del crédito", señaló el número uno de la firma.
La cadena de equipamiento para el hogar está controlada por BISA, que es dueña del 67% de las acciones, mientras que el restante 33% está en manos del grupo asegurador AIG.
La empresa cerró 2002 con una facturación de $ 40 millones y para este año espera un incremento del 50%, hasta alcanzar los $ 60 millones.
El crecimiento en las ventas se sustenta no sólo en la mayor demanda de clientes particulares, sino también en una reactivación en el negocio de grandes obras.
"Históricamente las grandes obras representaban la mitad de nuestros ingresos, pero en el último año habían caído por debajo del 40%. Ahora están comenzando a recuperar terreno porque hay varios proyectos nuevos que se pusieron en marcha en lo que va del año", manifestó Mosconi.
El negocio de equipamiento para el hogar y la obra mueve cerca de $ 500 millones anuales y Barugel Azulay controla un 15% del mercado. Sus principales competidores son Easy Home Center, del grupo chileno Cencosud, y Blaisten, la cadena que hasta hace poco pertenecía al fondo de inversión The Exxel Group y ahora está controlada por el Banco Galicia.
Más allá de la apertura de los cuatro locales y el lanzamiento de la nueva cadena, en Barugel Azulay admiten que tienen en carpeta otro proyecto para llevar su modelo de negocios al exterior, comenzando por Brasil, aunque todavía no barajan ningún tipo de plazo para esa iniciativa.









