Suben las tasas de los plazos fijos: cómo impacta en el resto de la economía
El incremento convalidado por el Tesoro y la escasez de liquidez en el mercado impulsan mayores rendimientos en pesos; también impacta en adelantos de cuenta corriente y letras
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Las tasas de interés volvieron a subir y el alza impactó en distintos instrumentos del mercado, luego de que el Gobierno convalidara en la última licitación del Tesoro que las inversiones en pesos sean más atractivas. El objetivo oficial es mantener al dólar en calma, mientras que el Banco Central (BCRA) dio a inicio al plan de compra de reservas para 2026.
Una de las primeras señales que hubo fue la suba que presentaron los rendimientos de los plazos fijos para los ahorristas minoristas, una de las inversiones más sensibles a estos cambios de la economía. El miércoles, antes de que se conociera la licitación del Tesoro, los bancos públicos pagaban una tasa del 23,5% nominal anual (TNA). Tan solo cinco días después, se encuentra en torno al 26%, una diferencia de 2,5 puntos porcentuales.
Al ver lo que sucedió en los bancos privados, la situación fue dispar. Santander y Galicia no hicieron cambios (tienen tasas del 21% y 22%, respectivamente); BBVA la subió un punto, al 23%; mientras que Banco Macro la movió tres puntos hacia arriba, hasta alcanzar el 27,5% de TNA, por nombrar a algunas de las entidades con más clientes del país.
No fue el único instrumento con cambios. El call interbancario (préstamo a muy corto plazo entre entidades) trepó por encima del 45% (versus el 30% que había la semana anterior), la tasa de plazos fijos mayorista (Tamar) avanzó del 28,7% a comienzos de enero a los actuales 35%, los adelantos de cuenta corriente pasaron de 40,3% al 48,3%, mientras que las Lecap a 30 días rinden 37% de TNA. Todos estos valores están muy por encima de la inflación proyectada, del 20,1% para 2026, de acuerdo con el último Relevamiento de Expectativas del Mercado (REM).

“El 30 de diciembre hubo una fuerte suba en las tasas cortas, desde ahí bajaron, pero quedaron un escalón más arriba. A su vez, en la última licitación el Tesoro pagó un premio alto en la letra de febrero y al otro día subieron todas las tasas en el mercado secundario. Falta liquidez en el mercado. El lado positivo para el Gobierno es que aleja los incentivos a dolarizar los pesos y mantiene así el tipo de cambio más bajo. Pero, más allá del nivel, el principal problema es nuevamente la volatilidad de las tasas. El objetivo tiene que ser reducirla, es muy difícil para empresas y familias tomar decisiones en ese contexto", explicó Claudio Caprarulo, director de la consultora económica Analytica.
El crédito privado se vio afectado fuertemente durante el año pasado, cuando el Banco Central instaló un apretón monetario antes de las elecciones legislativas de octubre. Los préstamos personales llegaron a mostrar tasas del 87% en la previa a los comicios, casi tres veces más que la inflación de 2025. Desde entonces tendieron a la baja, aunque siguen en torno al 66%. Esto hizo que la mora bancaria también aumentara hasta niveles históricamente altos, sobre todo entre las familias.
Para Fernando Marull, economista de FMyA, las tasas subieron esta última semana por tres razones. En primer lugar, mencionó que el mercado de pesos sigue con poca liquidez, un fenómeno que se ve en el bajo stock de fondos colocados en pases pasivos del BCRA. Además, el Tesoro no volcó pesos, sino que el Central inyectó liquidez con las compras de reservas.
“En segundo lugar, el propio Tesoro convalidó tasas más altas que las del mercado, para cubrir sorpresas inflacionarias y asegurarse la refinanciación. Por último, a pesar de la baja liquidez, el BCRA sigue sin modificar los encajes. Creemos que, en ese contexto, las tasas debería seguir altas por un tiempo más. Por ahora, la compra de reservas del Central es el único canal de ‘emisión de pesos’, lo que hará bajar las tasas, pero puede llevar algún tiempo”, completó.

Con la “plaza seca”, como lo describieron desde la consultora económica LCG, los bancos tienen escasa liquidez y buscan atraer los pesos con tasas más atractivas. El efecto inmediato fue el renacer del carry trade, una estrategia financiera que consiste en invertir en instrumentos en pesos en momentos de calma cambiaria, con el objetivo de dolarizar las ganancias más adelante.
Esto explica por qué el dólar tendió a la baja y alcanzó uno de los valores nominales más bajos en un mes, incluso a pesar de que el Banco Central logró comprar US$708 millones para sus reservas desde que arrancó el año.
“Para evitar volatilidades como la de fin de 2025, seguimos pensando que establecer una ‘tasa de política monetaria’ puede ser conveniente”, cerró LCG. Desde mediados del año pasado, el BCRA dejó de fijar una tasa de referencia para el mercado, y desde entonces son determinadas por la oferta y la demanda.










