Con el coronavirus bajo control, la economía china se recupera

Residentes de Wuhan forman fila para hacerse testeos por el coronavirus
Residentes de Wuhan forman fila para hacerse testeos por el coronavirus Fuente: Reuters
El crecimiento de la actividad industrial fue dos veces mayor de lo esperado; el desafío es la falta de demanda
Keith Bradsher
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16 de mayo de 2020  

PEKÍN.- Ahora que parece haber controlado el brote de coronavirus en su territorio, China ha encendido nuevamente el motor de sus fábricas. La pregunta ahora es quién comprará lo que esas fábricas producen.

El mes pasado, el crecimiento de la producción industrial de China fue dos veces más veloz de lo esperado por la mayoría de los economistas, según datos oficiales difundidos ayer por la Oficina Nacional de Estadísticas de ese país. Pero las ventas minoristas cayeron más drásticamente de lo previsto, y las órdenes de compra de exportaciones chinas a futuro están estancadas. Así que a medida que reabren la economía, los funcionarios chinos empiezan a admitir ese desacople.

"La recuperación del lado de la producción puede darse un poco más rápidamente que del lado del consumo", dijo Liu Aihua, directora general del departamento de estadísticas generales.

El mundo entero está pendiente de lo que ocurra con la economía china en los primeros meses de la pospandemia. Como el país está un par de meses adelantado en su lucha contra el virus y ya empezó a reabrir su economía, el éxito y los tropiezos de China pueden servir de lección al resto de los países. Y la primera conclusión es que a pesar de las señales de reactivación, el desafío que China tiene por delante es colosal. En el primer trimestre del año, la economía china se contrajo por primera vez desde la muerte de Mao, en 1976. La mercadería sin vender se apila en los depósitos, los consumidores no salen de sus casas, y las fábricas de ropa, juguetes y electrónica producen más rápido de lo que se consume, tanto en China como en el extranjero. Mientras el virus se propagaba por el mundo, una encuesta realizada en abril a los jefes de ventas de las empresas chinas reveló un desplome de las órdenes de exportación.

"Tenemos que entender que dada la continua propagación de la epidemia en el extranjero, la estabilidad y recuperación de la economía nacional sigue enfrentando múltiples desafíos", manifestó Liu.

Debido a esas dificultades, cada vez son más los que advierten una recuperación de la economía de China en forma de "W", que podría reproducirse en otros países por efecto contagio. Cuando la recuperación sigue la forma de una W, la economía se desploma cuando la mayoría de los negocios están cerrados por el confinamiento, y luego parece recuperarse cuando reabren las fábricas y los comercios. Pero como muchos consumidores siguen temiendo el contagio y están reacios a gastar, la economía cae por segunda vez, antes de despegar hacia una recuperación más sostenida.

Muchos de los economistas de los organismos financieros de Occidente ahora dicen que el escenario más probable durante este verano boreal es precisamente una segunda caída de la economía china, y predicen que Pekín tendrá que aumentar el gasto público para evitar un desplome aún mayor.

"La oferta está superando holgadamente la demanda", dice Larry Hu, jefe de economía china del Macquarie Group, un conglomerado financiero australiano. "Para sacar a China de esa segunda parte de la W se necesita estímulo".

El ministro de Finanzas chino, Liu Kun, publicó anteayer una columna en The People's Daily , órgano oficial del Partido Comunista, donde asegura que China debería usar la política fiscal para mantener el crecimiento económico. Fue la señal más clara hasta el momento de que cuando a fines de la semana próxima, cuando la Asamblea Popular se reúna en Pekín, China tal vez apruebe una ampliación presupuestaria que aumente el déficit y permita al gobierno la colocación de nuevos bonos de deuda.

Está previsto que la Asamblea Popular Nacional de China, el parlamento de ese país, retome sus actividades el 22 de mayo, 11 semanas más tarde de lo habitual. El viernes Pekín también anunció que relajaría las restricciones a las operaciones bancarias y financieras entre Hong Kong y las áreas adyacentes de China continental, en un intento de fomentar la actividad económica en la región.

Algunos economistas ya se muestran optimistas. Según la Academia China de Tecnología de la Información y las Comunicaciones, los embarcos de celulares a locales minoristas dentro de China subieron un 17% en abril, en relación con el mismo mes del año pasado. Esa fuerte demanda sugiere que decenas de millones de chinos tuvieron recursos para actualizar su teléfono cuando la pandemia se mitigó, dice Xu Sitao, jefe de economía china de Deloitte.

En tanto principal importador mundial de petróleo, de lejos, China también está recibiendo enormes beneficios por el desplome del precio del crudo a nivel mundial.

Desde fines del mes pasado, casi no se registran casos de nuevos contagios en China, según datos oficiales. A nivel nacional, las autoridades apenas reconocen una docena de casos nuevos de transmisión local desde la primera semana de abril. Los datos sugieren que prácticamente todas las fábricas y todo tipo de empresas reabrieron durante el mes pasado.

Traducción de Jaime Arrambide

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