Conmoción en Chile por un salvaje crimen neonazi

Daniel Zamudio murió tras una brutal golpiza por ser homosexual
Carlos Vergara
(0)
29 de marzo de 2012  

SANTIAGO, Chile.- Vigilias masivas en todo el país, una profunda conmoción y un fuerte cuestionamiento moral se hicieron sentir en Chile después de la muerte de Daniel Zamudio, un joven de 24 años que agonizó durante 25 días tras recibir una salvaje paliza por parte de un grupo neonazi a causa de ser homosexual.

Zamudio fue agredido en el parque San Borja, de Santiago, el 6 de marzo por cuatro jóvenes, que, a sabiendas de que era gay, lo golpearon brutalmente, le arrancaron parte de una oreja, lo torturaron con una enorme piedra, hicieron palanca con una de sus piernas hasta que ésta se quebró, lo quemaron con cigarrillos y, finalmente, marcaron esvásticas con una botella quebrada en su pecho y espalda.

De acuerdo con la autopsia practicada ayer, el joven murió por un traumatismo encefalocraneano, producto de los golpes en la cabeza.

Desde Japón, donde se encuentra de gira, el presidente Sebastián Piñera condenó el hecho.

"La brutal y cobarde agresión y muerte de Daniel Zamudio hieren no sólo a su familia, sino también a todas las personas de buena voluntad. Su muerte no quedará impune y refuerza el compromiso total del gobierno contra toda discriminación", dijo el mandatario.

El gobierno puso ayer suma urgencia a la ley antidiscriminación, la misma que se tramita infructuosamente desde hace siete años en el Congreso, y que ahora llevaría el nombre del joven asesinado.

Los cuatro agresores -Raúl Alfonso López (25), Alejandro Axel Angulo Tapia (26), Patricio Ahumada Garay (25) y Fabián Mora Mora (19)- fueron detenidos días después, luego de que una llamada anónima alertara a la policía.

Dos de los cuatro detenidos tenían antecedentes de militancia en grupos neonazis y habían participado en la agresión a un ciudadano peruano en la capital chilena sólo una semana antes. Todos ellos están en prisión preventiva en el Penal Santiago Uno, aun cuando mantienen inalterada su versión de que son inocentes.

Por petición expresa del fiscal que lleva la causa, el caso fue recaratulado después de la muerte de Zamudio, por lo que ahora se exigirá la pena de cadena perpetua por homicidio calificado a los imputados.

"La ciudadanía tiene que tener la certeza de que se pedirán las penas más rigurosas posibles", prometió el fiscal nacional, Sabas Chahuán.

Néstor Pérez, abogado defensor de uno de los agresores, ratificó ayer la supuesta inocencia de dos de los imputados. "Mi representado [Patricio Ahumada] está muy preocupado. El pensaba que la víctima se iba a recuperar y que ratificaría su versión, de que fue él y [Alejandro] Angulo quienes trataron de protegerlo de la agresión", explicó el defensor.

Condena social

La condena social que recibió el crimen de Zamudio fue transversal. Todos los sectores del país exigieron que la muerte del joven sea tratada con la mayor severidad posible, cuestionando la homofobia en cualquiera de sus formas. Incluso se ha llegado al punto de exigir a la televisión no dar cabida a las rutinas de humoristas que se burlan de los homosexuales, una costumbre enraizada en el humor chileno.

Todo esto, sólo pocos días después de que la Corte Internacional de Derechos Humanos fallara a favor de una demanda interpuesta por una jueza, que perdió la tenencia de sus tres hijas por su condición de lesbiana.

El caso de Zamudio también traspasó las fronteras, con apoyos de figuras como el cantante puertorriqueño Ricky Martin, que le dedicó al joven chileno un premio de la Asociación Gay y Lésbica contra la Difamación (Glaad) que ganó el domingo pasado . Visiblemente afectado, el presidente del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual, Rolando Jiménez, dijo a LA NACION que la muerte de Zamudio no será en vano.

"Yo no puedo juzgarlos ni pagarles con la misma moneda. Ojalá reflexionen y se arrepientan. Quiero estar en paz, no tengo rencor", dijo su hermano, Diego Zamudio.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?