Crimen estremecedor: estranguló a su hijo de 11 años porque usaba su teléfono hasta altas horas de la madrugada

Alexandra Dougokenski admitió haber asesinado a su hijo
Alexandra Dougokenski admitió haber asesinado a su hijo Crédito: G1
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7 de julio de 2020  • 14:36

Una mujer fue acusada el 2 de julio pasado por haber estrangulado a su hijo en Rio Grande do Sul, Brasil. Alexandra Dougokenski, quien asesinó a su hijo de 11 años, Rafael Mateus Winques, presentó testimonios falsos durante toda la investigación, hasta que finalmente admitió haber matado a su hijo, "porque aún estaba despierto a las 3 de la mañana". Los delitos por los que se la acusa son homicidio calificado, asfixia, imposibilidad de defender a la víctima, ocultamiento de cadáver y falso testimonio. La pena podría ascender hasta los 38 años de prisión.

Según publicó el portal G1, recién hace 10 días Alexandra, de 33 años y madre de Rafael y otro joven más, confesó haber matado a su hijo el 15 de mayo pasado en Planalto, al norte del estado de Rio Grande do Sul. Anteriormente, y ante las autoridades, Alexandra había dicho que había asesinado a su hijo "sin querer" con dos pastillas de diazepam. Sin embargo, la autopsia del pequeño indicó que Rafael murió por asfixia mecánica.

Un dato estremecedor se sumó al asesinato, cuando trascendió que los investigadores encontraron una tarea escolar en donde los alumnos debían completar la frase: "Mi madre es...", y Rafael escribió: "Maravillosa".

Rafael Mateus Winques, de 11 años, fue estrangulado por su madre
Rafael Mateus Winques, de 11 años, fue estrangulado por su madre Crédito: G1

"Es un caso aterrador. Tratamos de trazar la cronología de la investigada y de tener la motivación del crimen", contó el jefe del Departamento de Policía del Interior, Joerberth Nunes.

Cronología del crimen

El 16 de mayo pasado, Alexandra denunció la desaparición de su hijo, por lo que al principio la policía inició un operativo de búsqueda del menor. Durante los primeros días se recopilaron elementos y pruebas que indicaban que el niño ya estaba muerto e incluso se comenzó a sospechar de la madre, por lo que decidieron enfrentarla.

El 25 de mayo la mujer confesó parcialmente lo sucedido e indicó que le había suministrado medicamentos a su hijo y, creyendo que estaba muerto, utilizó una soga para transportar el cuerpo hasta una casa abandonada en la ciudad. La policía se hizo presente en el lugar indicado por la madre, donde encontró el cuerpo de Rafael. Inmediatamente se dispuso el arresto temporal de la mujer.

De acuerdo al jefe de la Policía Civil, Eibert Moreira Neto, a simple vista el cuerpo presentaba indicios de haber sufrido asfixia. "Tuvimos información sobre el comportamiento de Alexandra, quien se mostraba extremadamente fría con la situación. Eso fue una señal de advertencia para nosotros", añadió. Según el policía, la versión de la sospechosa no tenía sentido. "Que hubiera usado una soga para transportar a la víctima no tenía lógica, ya que ella tenía la capacidad de llevar el cuerpo en su regazo", explicó Moreira Neto.

Lugar donde encontraron el cuerpo del menor
Lugar donde encontraron el cuerpo del menor Crédito: G1

Otro dato que llamó la atención de los investigadores es que la familia vivía a solo 400 metros del hospital de la ciudad. Además, cuando la policía llevó adelante el simulacro de los hechos con un muñeco en la casa de Alexandra, ésta se comportó de forma extraña e incluso tuvo un colapso nervioso.

Durante la investigación, se confiscaron los teléfonos celulares de Rafael, Alexandra y otras personas que inicialmente se creía que estaban involucradas. "Descubrimos que Alexandra tenía varias entradas a Internet, a videos con escenas de sexo, con violencia, escenas de violación y todas acompañadas de situaciones de asfixia de personas que sufrieron violencia", agregó el jefe de la Policía. También se encontraron fotografías pornográficas en las que aparecían mujeres envueltas en cuerdas.

Según informó el Instituto General de Medicina Forense (IGP), no se encontraron pruebas de violencia sexual en el cuerpo de Rafael.

Ante las evidencias, la policía decidió volver a enfrentar a Alexandra, quien dijo que necesitaba cambiar la versión de los hechos. Fue entonces cuando admitió que había matado a su hijo porque no estaba contenta con su comportamiento. De acuerdo a la policía, las exactas palabras de ella fueron: "Le di un medicamento a medianoche. Alrededor de las dos, tres de la mañana pensé que aún estaba despierto, fui al área de servicio, tomé la soga, preparé el nudo e hice lo que hice".

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