Los ataques sónicos en Cuba podrían ser obra de unos grillos

Estados Unidos afirmó que su embajada en La Habana fue objeto de un ataque acústico
Estados Unidos afirmó que su embajada en La Habana fue objeto de un ataque acústico Fuente: LA NACION
Pablo Guimón
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7 de enero de 2019  • 16:21

WASHINGTON.- En septiembre de 2017, Estados Unidos decidió retirar de su embajada en Cuba a todo el personal no esencial y sus familias. El motivo: una veintena de diplomáticos acusaban síntomas variados como mareos, vértigo, confusión mental, sordera parcial y lagunas de vocabulario básico, supuestamente provocados por la exposición a sonidos persistentes de origen desconocido en sus casas o habitaciones de hotel.

La reapertura de la sede diplomática en Cuba, que en julio de 2015 supuso un paso histórico en el acercamiento entre dos viejos enemigos, quedaba gravemente deslucida, solo dos años después, con la dotación de personal diplomático reducida drástica e inquietantemente a la mitad.

La misteriosa ola de enfermedades, que empezaron a detectarse a finales de 2016, fue tratada por el Departamento de Estado desde el inicio como un " ataque sónico". El examen médico de las casi dos docenas de afectados produjo diagnósticos de conmoción o daño cerebral y se especuló con que podían haber sido atacados con sofisticadas armas que emitían sonidos o microondas. La hipótesis del ataque cobró fuerza con la difusión de una grabación de audio, realizada por personal diplomático estadounidense en La Habana y publicada por Associated Press (AP), en la que se escuchaba un molesto zumbido agudo. Un sonido como de grillo.

Y eso es precisamente de lo que se trataba. El canto de grillos antillanos de la especie Anurogryllus celerinictus. Así lo ha revelado una investigación científica, realizada en las universidades de Berkeley, en California, y de Lincoln, en Reino Unido . "El canto del grillo de cola corta de las indias (Anurogryllus celerinictus) concuerda, en matizado detalle, con la grabación de AP, en duración, ritmo de repetición de la vibración, espectro de intensidad, estabilidad del ritmo y oscilaciones por latido", explican, en las conclusiones de su investigación los profesores Alexander Stubbs y Fernando Montealegre-Zapata. "Esto proporciona fuertes pruebas de que el eco de un canto de grillo, más que un ataque sónico u otro artilugio tecnológico, es el responsable del sonido de la grabación difundida", concluyen los científicos.

Los grillos machos, mediante el frotamiento de sus alas esclerotizadas, producen cantos de estructura regular durante el cortejo. Las hembras se sienten atraídas por determinados machos en función de sus canciones y estas han evolucionado en una notable complejidad que hace que las distintas especies entonen cantos diferenciados.

La identificación del origen del sonido grabado, advierten los científicos, no descarta que los diplomáticos estadounidenses hayan sido víctimas de un ataque. Lo que indica es que los sonidos relacionados con ciertas quejas iniciales de los diplomáticos constituyen una pista falsa.

Diario El País

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