Elecciones en Francia: el avance ecologista y una alta abstención le dan un golpe a Macron

Una ola verde sumergió el mapa político de Francia tras el vigoroso crecimiento registrado por el partido Europa Ecologista Los Verdes (EELV) en la segunda vuelta de las elecciones municipales
Una ola verde sumergió el mapa político de Francia tras el vigoroso crecimiento registrado por el partido Europa Ecologista Los Verdes (EELV) en la segunda vuelta de las elecciones municipales
Luisa Corradini
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28 de junio de 2020  • 20:43

PARÍS.- Una ola verde sumergió el mapa político de Francia tras el vigoroso crecimiento registrado por el partido Europa Ecologista Los Verdes (EELV) en la segunda vuelta de las elecciones municipales, que estuvo dominada por una histórica abstención del 60% y un voto castigo para el movimiento La República en Marcha (LREM), del presidente Emmanuel Macron.

En otros resultados significativos, la socialista Anne Hidalgo obtuvo su reelección como alcaldesa de París, con el 49,5% de los votos, mientras otra líder histórica del socialismo, Martine Aubry, logró su cuarta reelección al frente de la municipalidad de Lille. A su vez, el dirigente de extrema derecha Louis Alliot, del partido Reunión Nacional (RN) -y marido de la líder nacional de ese partido, Marine Le Pen-, se impuso en la ciudad de Perpiñán, con el 52,7% de los votos. Luego de haber ganado Fréjus hace cinco años, es la segunda vez que la extrema derecha accede al poder en una ciudad de más de 50.000 habitantes.

La consulta de hoy, que debió ser prolongada 100 días debido al confinamiento impuesto por la pandemia de Covid-19, refleja la "aspiración de fondo que expresa la sociedad francesa desde hace varios años", interpretó el politólogo Brice Tenturier, director del instituto de sondeos IFOP. Tras haber padecido varios años de eclipse, los ecologistas reiniciaron su escalada en las elecciones europeas de 2019, en las cuales el movimiento EELV se consagró como tercera fuerza política del país, con 13,5% de votos.

"Es el momento histórico de la ecología", proclamó el líder verde Yannick Jadot, al comentar el ascenso de su partido. En su arrolladora ofensiva, el movimiento EELV se aseguró el control de metrópolis emblemáticas como Lyon, gobernada por el Partido Socialista (PS) desde 2001, y Burdeos, bastión del gaullismo desde hace 73 años. En alianza con los socialistas y el movimiento de extrema izquierda Francia Insumisa (FI), de Jean-Luc Mélenchon, también lograron el poder en Marsella, segunda ciudad de Francia. Igualmente se impusieron en Estrasburgo Poitiers, Besançon y Tours, y conservaron el control de Grenoble.

Jadot estimó que este pronunciamiento masivo de los electores convierte a los ecologistas en una verdadera alternativa para las elecciones presidenciales de 2022.

Los resultados también consagraron a los ecologistas como principal fuerza de izquierda en el tablero político francés, por delante de FI, socialistas y comunistas. Jadot insinuó que, en la perspectiva de la batalla presidencial de 2022, el EELV aspira a convertirse en el eje de una "alianza de izquierda y progresista". Numerosos dirigentes socialistas elegidos ayer o que conservaron su poder municipal -como Hidalgo y Aubry- pudieron hacerlo gracias a una alianza con los verdes o levantando las banderas de la ecología.

En su exitoso ascenso, los verdes se convirtieron en un polo de atracción para los militantes moderados de FI, decepcionados o alarmados con la estrategia desplegada por Mélenchon tanto durante los brotes de violencia de los "chalecos amarillos" en 2018 como en las protestas sociales de 2019 o en la crisis económica que estalló tras la epidemia de Covid-19. Su partido ha sufrido una fuerte hemorragia en los últimos meses.

El ascenso del EELV en Francia coincide con el crecimiento de diversas fuerzas ecologistas en otros países de Europa.

Otra batalla clave de la consulta fue la elección de Le Havre, ganada con el 59% por el primer ministro, Edouard Philippe, frente a una alianza de comunistas y partidos de izquierda. Con esa contundente victoria, y en momentos en que se especula sobre una inminente reestructuración gubernamental, Philippe robustece sus posibilidades de permanecer al frente del gabinete. Sobre todo después de que un sondeo de IFOP reveló ayer que el 76% de la opinión pública es favorable a esa reestructuración, pero siempre bajo la dirección del actual primer ministro.

Macron, que anoche lo llamó por teléfono para felicitarlo por el resultado, le pidió que acudiera hoy temprano al Palacio del Elíseo. Esa reunión, a juicio de los expertos, prejuzga una posible confirmación de Philippe en su función al frente del gobierno. Los analistas no descartan, sin embargo, una profunda reorganización ministerial.

Entre los grandes perdedores de estos comicios se cuenta el partido conservador Los Republicanos (LR), que sufrió un severo retroceso en las grandes ciudades, aunque conservó su tradicional implantación en las urbes de menos de 50.000 habitantes.

LREN, de Macron, también emergió seriamente golpeado de las urnas. Tres años después de su elección, la formación no consiguió consolidarse a nivel local, factor decisivo en toda elección nacional. Dos años antes de las futuras elecciones, esa situación es inquietante porque se produce tras un éxodo de dirigentes que debilitó sus fuerzas en el Parlamento y le impide crear una base propia de poder.

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