El luto por la muerte del rey agota los stocks de ropa negra en Tailandia

El gobierno inició severos controles en los comercios ante la posibilidad de que la tela de ese color pueda agotarse o que sus precios se disparen; duelo por un año para honrar a Bhumibol
Macarena Vidal Liy
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16 de octubre de 2016  

El rey de Tailandia, Bhumibol Adulyadej en 2010
El rey de Tailandia, Bhumibol Adulyadej en 2010 Fuente: AFP - Crédito: Archivo

BANGKOK.- Estos días en Bangkok, los únicos colores brillantes los lucen los taxis. Sus verdes estridentes, amarillos canario o rosas fucsia parecen casi obscenos comparados con el blanco o el negro casi uniforme que lucen los tailandeses, de luto por el rey Bhumibol Adulyadej, fallecido el jueves. Un luto que se extiende a los maniquíes en las vidrieras y a las pantallas en las calles que muestran imágenes del soberano en blanco y negro. Y que ha empezado a suscitar temores entre el gobierno de que la tela negra pueda agotarse o pueda alcanzar precios abusivos.

El negro era ayer el color uniforme entre los miles de tailandeses que acudían al Palacio Real en Bangkok y aguardaban en filas a pleno sol para firmar en el libro de condolencias por la muerte del soberano que reinó en el país durante siete décadas.

"El viernes, como no tenía clase, fui a comprarme ropa de luto. Y como yo, mucha otra gente", explica Um, estudiante de Contabilidad de 20 años, tras haber estampado su firma en el libro y rendido su pequeño homenaje en forma de wai -el saludo de respeto con las palmas de las manos juntas y en alto tradicional de Tailandia- al retrato del soberano expuesto en el palacio.

Um va vestida de negro de los pies a la cabeza, literalmente: desde los zapatos a un sombrero que acaba de estrenar para la ocasión. "Sí, he oído que quizás haya escasez de tela negra y que los precios pueden subir. El luto va a durar un año, y vamos a necesitar comprarnos ropa para tener suficiente durante este tiempo", explica la joven.

A pocos metros, varios puestos de vendedores ambulantes ofrecen camisetas de color blanco o negro entre los 3,5 y los 6,2 euros, unos precios razonables en Bangkok.

La posibilidad de que la tela negra pueda agotarse, o que sus precios se disparen, es algo que el gobierno se toma en serio. En un interregno lleno de incertidumbre, entre el reinado más largo de la historia del país y el de un nuevo soberano, el príncipe heredero Vajiralongkorn, que ha pedido más tiempo antes de ser proclamado rey, no quiere ningún factor de inestabilidad, por nimio que parezca.

"El Ministerio de Comercio ha enviado equipos a inspeccionar a los vendedores de ropa para asegurarse de que las camisas negras no se venden a precios demasiado caros", indicaba ayer el general Sansern Kaewkamnerd, vocero de la oficina del primer ministro tailandés.

La ministra de Comercio, Apiradi Tantraporn, ha admitido por su parte que la demanda de ropa negra se ha disparado en las últimas 48 horas, desde que se anunció la muerte del soberano a los 88 años. Según publica el diario Bangkok Post, la enorme afluencia de gente a los populares mercados de ropa al por mayor en Pratunam y Bo Bae ha llegado a causar ayer atascos en las zonas de alrededor. Una vendedora en Bo Bae, Songkhan Tansonan, declaró a Reuters que durante la mañana había vendido 200 camisas negras, y el viernes, otras 400.

El gobierno ha exigido a los comerciantes que no acaparen ropa o suban los precios de manera desorbitada, y que etiqueten con claridad el costo. Los infractores afrontan multas que pueden llegar a los 3600 euros y penas de hasta siete años de cárcel.

Las autoridades también han ordenado que no se celebren festejos durante un mes, y han pedido a sus funcionarios que guarden luto durante un año por la muerte del rey, cuyo cuerpo se encuentra en el Palacio Real a la espera de que se ultimen los preparativos para su cremación ritual, una ceremonia que puede tardar aún meses.

Por el momento, y hasta que el príncipe Vajiralongkorn sea coronado -algo para lo que aún no hay fecha- ha asumido la regencia el jefe del Consejo Real, el ex primer ministro y general Prem Tinsulanonda, como prevé la Constitución.

Prem, de 96 años, era uno de los hombres de confianza del rey Bhumibol y se le considera próximo a la princesa Maha Chakri Sirindhorn, hermana del heredero. A diferencia de su hermano, de poca popularidad por su agitada vida amorosa y sus largas ausencias del país, muchos tailandeses hubieran visto con buenos ojos que fuera ella la nominada para el trono.

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