Francisco, en conferencia de prensa: "Hay un solo Papa"

El Sumo Pontífice habló con periodistas en un vuelo de Armenia a Roma; evocó un presunto dicho de Perón; acceda a la transcripción completa de la charla
Elisabetta Piqué
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26 de junio de 2016  • 17:56

A BORDO DEL VUELO PAPAL.- Una vez más, el Papa concedió hoy una conferencia de prensa a todo trapo de una hora, sin filtro, en el vuelo que lo llevó de regreso de Armenia a Roma. Entonces habló de temas fuertes que fueron desde el Brexit -que podría llevar a una "balcanización de la Unión Europea"-, a la necesidad de que la Iglesia le pida perdón a los gays, pero también a los pobres, a las mujeres y niños explotadas y "por haber bendecido tantas armas".

Francisco también aseguró que "hay un sólo Papa", al echar por tierra unas controvertidas declaraciones que hizo hace poco monseñor Georg Ganswein, prefecto de la Casa Pontificia y secretario de Benedicto XVI, papa emérito, que sugirió la idea de un ministerio petrino compartido. Es más, fue más allá y aseguró que Benedicto, papa emérito a quien elogió por su valentía, sabiduría y rectitud, le cuida "las espaldas" de presuntos complots en su contra. "Escuché, pero no sé si es verdad, que algunos fueron a verlo y a lamentarse por este nuevo Papa. Y los echó, con el mejor estilo bávaro, educado, pero los echó", contó.

Pese al cansancio de una maratón de tres días, Francisco ostentó su habitual humor porteño. Y evocó, sin mencionarlo, a un presunto dicho de Juan Domingo Perón. "Había un presidente en la Argentina que aconsejaba a los presidentes de otros países: cuando quieras que una cosa no se resuelva, hacé una comisión", contó, entre risas, al contestar una pregunta sobre la comisión que creará para estudiar la cuestión de las mujeres diaconisas. Al respecto, redimensionó las expectativas. Reveló, de hecho, que cuando al día siguiente de que una monja superiora le propusiera crear una comisión para analizar la cuestión, leyó en los diarios titulares que aseguraban que "El Papa le abre la puerta a las mujeres", se enojó con los medios.

A continuación, la transcripción completa de la conferencia de prensa.

-Santo Padre, se sabe que usted tiene muchos amigos armenios y que tiene contactos con la comunidad armenia en Argentina. En los últimos tres días usted pudo tocar el espíritu armenio. ¿Cuál es su mensaje para el futuro y sus oraciones por nosotros, los armenios?.

-Empezamos por el futuro y después vamos al pasado. Yo deseo para este pueblo la justicia y la paz. Rezo por esto, porque es un pueblo valiente. Que encuentre la justicia y la paz. Sé que muchos trabajan por esto y también me puse muy contento la semana pasada cuando vi una fotografía del presidente Putin con los otros dos presidentes, el armenio y el azerí. Me dije: al menos se hablan. También con Turquía. El presidente armenio en su discurso de bienvenida habló claro, tuvo la valentía de decir: pongámonos de acuerdo, perdonémonos y miremos al futuro. Esta es una gran valentía. Es un pueblo que sufrió mucho, ¿no? El ícono del pueblo armenio, esto me vino hoy mientras rezaba un poco, es una vida de piedra y una ternura de madre. Ha traído cruces, pero cruces de piedra. Pero no perdió la ternura, el arte, la música, esos cuartos tonos tan difíciles de entender y con gran genialidad. Un pueblo que sufrió tanto con su historia, solamente la fe lo mantuvo de pie. Porque el hecho que haya sido la primera nación cristiana, esto no es suficiente. Fue la primera nación cristiana porque el señor la bendijo, tuvo los santos, tuvo obispos santos y los mártires. Por eso hizo de la resistencia, esa piel de piedra digamoslo así, pero no perdió la ternura de un corazón materno. Armenia es también madre.

Sí, yo tenía tanto contactos con los armenios, iba a menudo con ellos a las misas y tantos amigos armenios. Iba a cenar con ellos, y ustedes hacen cenas pesadas (risas). Entre ustedes es más importante que la pertenencia a la Iglesia apostólica o católica es la armenidad, y esto lo comprendí en esos tiempos.

-Usted en el encuentro ecuménico por la paz en Erevan pidió la reconciliación con Turquía y Azerbaiyán. ¿Qué va a decir en Azerbaiyán cuando vaya?

-Yo hablaré a los azeríes de la verdad, de lo que siento, de lo que he visto. También los alentaré. Yo encontré al presidente azerí, le hablé, y diré también que no hacer la paz por un pedacito de tierra, porque no es gran cosa, significa algo oscuro. Esto se lo digo a todos, sea a los armenios, sea a los azeríes. Por ahí no se ponen de acuerdo sobre la modalidad de hacer la paz, y sobre esto se debe trabajar, pero más no se qué decir, diré lo que en el momento me vendrá en el corazón, pero siempre en positivo, buscando encontrar soluciones que sean viables, que vayan adelante.

- ¿Por qué decidió agregar abiertamente la palabra "genocidio" en su discurso en el Palacio Presidencial de Erevan sobre un tema doloroso como ése, piensa que es útil para la paz en una región tan complicada?

-En la Argentina cuando se hablaba del exterminio armenio, siempre se usaba la palabra genocidio. Yo no conocía otra. En la catedral de Buenos Aires en el tercer altar a la izquierda, pusimos un cruz de piedra recordando el genocidio armenio. No conocía otra palabra, yo vengo con esta palabra. Cuando llegué a Roma, escuché hablar la otra palabra, el Gran Mal, o la tragedia terrible, pero en armenio, Metz …. Y me dijeron que no, que la palabra genocidio es ofensiva, que se debe decir ésta. Yo siempre hablé de tres genocidios del siglo pasado: el armenio, el de Hitler y el de Stalin. Hay otro en África, pero en la órbita de las dos grande guerras, son éstos tres. Y pregunté por qué. Y me dijeron que algunos sienten que no es verdad, que no fue un genocidio; un abogado me dijo que la palabra genocidio es una palabra técnica, que tiene una tecnicidad, que no es sinónimo de exterminio. Se puede decir exterminio, pero declarar un genocidio comporta acciones de reparación. El año pasado, cuando preparaba el discurso, vi que San Juan Pablo II usó las dos palabras: el Gran Mal y genocidio. Y yo cité, entre comillas, ésa. No cayó bien, hubo una declaración del gobierno turco, Turquía en pocos días mandó a llamar a Ankara al embajador, que es un buen hombre, un embajador de lujo no envío Turquía. Volvió hace dos o tres meses. Hubo un ayuno "embajadorial" (risas). Pero el derecho a protestar lo tenemos todos. En este discurso no estaba la palabra, es verdad. Respondo a la pregunta de por qué la agregué después de haber escuchado el tono del discurso del Presidente. Y también con mi pasado con esta palabra, de haberla dicho el año pasado en San Pedro públicamente, hubiera sonado no decir li mismo, al menos. Aunque ahí yo quería subrayar que como en este genocidio, como en los otros dos, las grandes potencias internacionales miraban para otro lado. Y ésta fue la acusación. En la Segunda Guerra Mudial, algunas potencias tenias las fotos de las líneas ferroviarias que llevaban a Auschwitz. Tenían la posibilidad de bombardear y no lo hicieron. Un ejemplo. En el contexto de la Primera Guerra Mundial, cuando ocurrió el problema de los armenios y en el contexto de l Segunda Guerra, cuando ocurrió el problema de Hitler y de Stalin después de Yalta, hay que subrayar eso. Y hacer una pregunta histórica: por qué no hicieron eso ustedes potencias. No acuso, hago una pregunta. Es curioso, no sé si es verdad, pero me gustaría saber si es verdad, pero cuando Hitler perseguía a los judíos, una cosa que habría dicho es: "pero quién se acuerda hoy de los armenios, hagamos lo mismo con los judío". No sé si es verdad o una habladuría: que los historiadores investiguen si es verdad. Pero esta palabra nunca la dije con animo ofensivo, sino objetivamente.

-Sabemos que usted es el Papa, y está también Benedicto, el papa emérito. Pero hace poco hicieron un poco de ruído unas declaraciones del prefecto de la Casa Pontificia, monseñor Georg Ganswein, que sugirió que había un ministerio petrino compartido, con un papa activo y otro contemplativo: ¿hay dos papas?

-Hubo una época en la Iglesia que hubo tres (risas). No leí esas declaraciones porque no tuve tiempo de leer estas cosas. Benedicto es papa emérito. Él dijo claramente ese 11 de febrero de 2013 que daba su dimisión a partir del 28 de febrero, que se retiraba a ayudar a la Iglesia con la oración. Benedicto está en un monasterio rezando. Lo fui a ver mucha veces, hablo con él por teléfono, el otro día me escribió una carta, todavía firma con esa firma suya, deseándome buen viaje. Y muchas veces dije que es una gracia tener en casa al abuelo sabio. También se lo dije en la cara y él se ríe. Para mí él es el papa emérito, el abuelo sabio y el hombre que me custodia las espaldas y los hombros con su oración. Nunca me olvido ese discurso que nos hizo a los cardenales el 28 de febrero: "entre ustedes está mi sucesor, prometo obediencia". Y lo hizo. Después escuché, pero no sé si es verdad, subrayo, quizás son habladurías, pero van bien con su carácter, que algunos fueron a verlo y a lamentarse por este nuevo Papa. Y los echó, con el mejor estilo bávaro, educado, pero los echó. Si no es "vero é ben trovato". (risas). Pero este hombre es así: es un hombre de palabra, recto y es el papa emérito. No sé si recuerda que le agradecí públicamente por haberle abierto la puerta a los papas eméritos. Hace 70 años no existían los obispos eméritos, hoy hay. Con este alargamiento de la vida ¿se puede sostener una Iglesia con una cierta edad, con achaques, o no? Y él, con coraje y con oración, y también con ciencia y con teología, decidió abrir esta puerta. Y creo que esto es bueno para la Iglesia. Pero hay un solo Papa. Quizás, como con los obispos eméritos, podrá haber más, dos o tres, pero son eméritos. Pasado mañana se celebra el 65 aniversario de su ordenación sacerdotal. Estará su hermano Jorge, porque se ordenaron juntos y habrá un pequeño acto con los jefes de dicasterios, poca gente, porque él prefiere una cosa así, aceptó, muy modestamente. Asistiré yo también y diré algo a este gran hombre de oración, de coraje, que es el papa emérito, no el segundo papa, que es fiel a su palabra y que es un hombre de Dios, es muy inteligente y para mí es el abuelo sabio en casa.

-¿Su opinión sobre el Concilio Panortodoxo que acaba de terminar en Creta?

-Hago un juicio positivo, se dio un paso delante, no con el 100% pero un paso adelante.?Las cosas que han "justificado" son sinceras de ellos, son cosas que con el tiempo se pueden resolver aunque ellos mismos, estos cuatro que no fueron, querían hacerlas un poco más adelante. Creo que el primer paso se hace como se puede. Como los chicos. cuando dan el primer paso lo hacen como pueden, primero como los gatos y luego el primer paso. Estoy contento. Han hablado tantas cosas. Creo que el resultado es positivo, el sólo hecho de que estas iglesias se hayan reunido en nombre de la ortodoxia para mirarse a la cara, para rezar juntos y para hablar, y quizás alguna batuta, eso es positivismo. ?Le agradezco al señor. El próximo serán mas.

-¿Su opinión sobre el Brexit: está preocupado por una desintegración de la Unión Europea?

-La guerra ya está en Europa. Hay un aire de división, no solo en Europa, en los mismos países. Si recuerda usted Catalunya, el año pasado Escocía. Estas divisiones no digo que sean peligrosas pero digo que debemos estudiarlas bien y antes de dar un paso adelante para una división, hablar bien entre nosotros y buscar soluciones viables.?Sinceramente no he estudiado cuales son los motivos por los que el Reino Unido quiso tomar esta decisión. Pero hay divisiones, creo que esto lo he dicho una vez, independencias que se hacen con emancipaciones.?Por ejemplo todos nuestros países latinoamericanos y también países de África se han emancipado de las coronas, de Madrid, Lisboa, también en África de París, de Londres, Amsterdam, Indonesia sobre todo. Esta emancipación es mas comprensible, porque hay detrás una cultura, un modo de pensar.

En vez la secesión de un país, y no estoy hablando de la Brexit, pensamos en Escocia, es una cosa que ha dado nombre, esto lo digo sin ofender, a esa palabra que los políticos usan: la balcanización, pero no estoy hablando de los Balcanes . Es un poco una secesión, no es emancipación, y detrás hay historias, culturas. Y también tanta buena voluntad en otros. Para mi la unidad es siempre superior al conflicto. Hay diversas formas de unidad, y también la fraternidad y aquí sí vengo a la Unión Europea, que es mejor que la enemistad, que las distancias. Y los puentes son mejores que los muros. Todo esto debe hacer reflexionar, es verdad un país (dice) "estoy en la unión europea pero quiero tener cosas que son mías, de mi cultura". El paso, y ahí vengo al premio Carlomagno, que debe dar la Unión Europea para reencontrar la fuerza que tuvo en sus raíces es un paso de creatividad y también "de sana desunión". Dar más independencia, dar mas libertad a los países de la unión. Pensar otra forma de unión, ser creativos. Ser creativo en los puestos de trabajo, hay una economía líquida hoy en Europa que hace que por ejemplo en Italia, la juventud de 25 años para abajo no tiene trabajo en un 40%. Hay algo que no va con la Unión, pero no tiremos al niño con el agua sucia de la ventana. Busquemos de rescatar las cosas que...Y recrear, porque la recreación de las cosas humanas, también de nuestra personalidad, es un camino que siempre se debe hacer. Un adolescente no es lo mismo que una persona adulta, o de una persona anciana. Es lo mismo y no es lo mismo. Se recrea constantemente, y esto da vida y ganas de vivir y da fecundidad. Hoy las dos palabras claves para la Unión Europea son creatividad y fecundidad. Es el desafío.

-Usted a fin de año irá a Suecia para conmemor el 500 aniversario de la Reforma. Quizás será el momemento justo para recordar las heridas de las dos Iglesias, de reconocer los dones de la Reforma, y quizás, de anular la excomunión de Martin Lutero?

-Las intuiciones de Martin Lutero no eran equivocadas, era un reformador. Quiza algunos métodos no eran los justos pero en aquel tiempo, si leemos la historia de Pastor, un alemán luterano que después se convirtió cuando vio la realidad, se ha hecho católico, en aquel tiempo. La Iglesia no era realmente un modelo a imitar. Había corrupción en la Iglesia, había mundanidad, apego al dinero, al poder. Y por eso él protestó. Era inteligente, ha dado un paso adelante justificando por qué hacía eso. Y hoy luteranos y católicos, protestantes todos, estamos de acuerdo sobre la Doctrina de la justificación. Sobre este punto tan importante él no estaba equivocado. El dio una medicina a la Iglesia pero después, esa medicina, le ha consolidado en un estado, en un estado de cosas, en una disciplina, en un modo de creer de hacer, litúrgico, y luego no estaba solo, estaba Calvino, cada uno distinto del otro y detrás de ellos quienes estaban? Los príncipes. Cuius regio, cuiusi religio. Debemos meternos en la historia de aquel tiempo, no es una historia fácil de comprender.

Después fueron adelante las cosas, hoy el diálogo es muy bueno, ese documento sobre la justificación creo que sea uno de los documentos ecuménicos más ricos, más profundos, está de acuerdo. Pero hay divisiones, dependen también de las Iglesia. En Buenos Aires

había dos iglesias luteranas, una pensaba de un modo… en la propia iglesia luterana no hay unidad, pero se respetan y se aman. La diversidad es lo que quizá nos ha hecho tanto daño a todos. Hoy tratamos de retomar la entrada para reencontrarnos tras 500 años. Debemos rezar juntos. Rezar. Para esto la oración es importante. Segundo, trabajar por los pobres, los perseguidos, tanta gente, los refugiados, tanta gente que sufre. Trabajar juntos y orar juntos. Y que los teólogos estudien juntos, buscando.. Esto es una historia larga, larguísima. Una vez bromeando he dicho "yo se cuál será el día de la unidad plena" ¿Cuál? El día después de la llegada del hijo del Hombre. Porque no se sabe, el Espíritu Santo hará la gracia pero mientras, orar, amarnos y trabajar juntos sobre todo por los pobres, la gente que sufre, la paz, tantas cosas, el aprovechamiento de la gente, muchas cosas que se está trabajando conjuntamente.

-Hace una semana usted habló de una comisión para reflexionar sobre el tema de las mujeres diaconisas. ¿Ya existe tal comisión y cuales serían premisas a estudiar?

-Había un presidente en Argentina que aconsejaba a los presidentes de otros países: cuando tú quieres que una cosa no se resuelva, haz una comisión. ¿eh? (risas) El primero que se sorprendió de esta noticia he sido yo porque el diálogo con las religiosas, que ha sido registrado y después publicado en el Osservatore Romano, es otra cosa, sobre esta línea pero no… Nosotros hemos escuchado que en el primer siglo había diaconisas. Pero se podrá estudiar esto, hacer una comisión… nada más han preguntado, han sido educadas. Son amantes de la Iglesia, mujeres consagradas. Yo he contado que conocía a un teólogo sirio que ha muerto, el que hizo la edición crítica de San Efrén al italiano, y una vez hablando de las diaconisas, cuando yo venía vivía en vía de la Scrofa y él vivía allí, y en el desayuno hablando dijo: ‘si, pero no se sabe bien qué eran, si tenían ordenación. Ciertamente existían estas mujeres que ayudaban al obispo y ayudaban en tres cosas: primero en el bautismo de las mujeres, porque era por inmersión, segundo en la unción prebautismal de las mujeres, y tercero, y esto hace reír, cuando la mujer iba al obispo porque el marido la pegaba, el obispo llamaba a una de estas diaconisas, que miraba el cuerpo de la mujer para hallar los indicios que probaran estas acusaciones.

He dicho esto, pero se puede estudiar, si. Yo diré a la Doctrina de la Fe que se haga esta comisión. El día después "La Iglesia abre la puerta a las diaconesas"… De verdad, me enojé un poco con los medios porque esto es no decir la verdad de las cosas a la gente. Pero hablé con el prefecto de la doctrina de la Fe y me dijo 'mire que hay un estudio que ha hecho la comisión teológica internacional en los años 80'. Después he hablado con la presidenta, le he dicho por favor si puede hacer una lista de gente que crea que yo pueda elegir para hacer esta comisión. Me mandó la lista, también el prefecto me envió la lista y ahora está ahí sobre mi escritorio para hacer esta comisión. Pero yo creo que se ha estudiado mucho sobre el tema en la época del 80 y que no será difícil hacer luz sobre este argumento. Hay otra cosa, hace un año y medio, hice una comisión de mujeres teólogas que trabajaron con el cardenal Rilko e hicieron un buen trabajo porque es muy importante el pensamiento de la mujer. Para mi la función de la mujer no es tan importante como el pensamiento de la mujer. La mujer piensa de otro modo que nosotros los hombres y no se puede tomar una decisión buena y justa sin escuchar a las mujeres. Algunas veces en Buenos Aires hacía consulta con mis consultores, escuchaba sobre el tema y después hacía venir algunas mujeres. Y ellas veían las cosas con otra luz que enriquecía mucho y después la solución era muy fecunda y bella. Debo encontrar estas mujeres teólogas que han hecho un buen trabajo porque se ha detenido porque el dicasterio para los laicos cambia ahora, se rehace. Yo espero un poco a que se haga pero para continuar este trabajo, es otra cosa no de las diaconisas, las mujeres teólogas. Y esto querría subrayarlo, es más importante el modo de comprender, de pensar y de ver de las mujeres que la funcionalidad de la mujer. Y después repito lo de siempre: la Iglesia es mujer, es "la iglesia" y no es una mujer soltera, es una mujer casada con el hijo de Dios, su esposo Jesucristo. Piense sobre esto y después me dice qué piensa.

-Hace unos días, el cardenal Marx en una conferencia en Dublín sobre la Iglesia del mundo moderno ha dicho que la Iglesia Católica debe pedir perdón a la comunidad gay por haber marginado a estas personas. En los días después de la masacre de Orlando… muchos dicen que la comunidad cristiana tiene que hacer algo con este odio hacia estas personas. ¿Qué piensa usted?

-Yo repetiré lo que dije en el primer viaje. También repito lo que dice el catecismo de la Iglesia Católica: que no sean discriminados, que deben ser respetados, acompañados pastoralmente. Se puede condenar, pero no por motivos ideológicos sino por motivos digamos de comportamiento político, como ciertas manifestaciones un poco demasiado ofensivas para los demás. Pero esto son cosas que no tienen que ver con el problema.

Si el problema es una persona que tiene esa condición, que tiene buena voluntad y que busca a Dios, ¿quiénes somos nosotros para juzgar? Debemos acompañar bien… ¡Lo que dice el Catecismo! Es muy claro el Catecismo. Después, hay tradiciones en algunos países, en algunas culturas, que tienen una mentalidad diversa con respecto a este problema.

Yo creo que la Iglesia no solo debe pedir excusas como ha dicho algún cardenal marxista (risas), no solo debe pedir excusas a esta persona que es gay a la que ha ofendido sino también pedir excusas a los pobres también, a las mujeres explotadas, a los niños explotados en el trabajo. Debe pedir excusas por haber bendecido tantas armas. La Iglesia debe pedir excusas por no haberse comportado tantas veces… ¡Cuando digo Iglesia digo los cristianos! La Iglesia es santa, los pecadores somos nosotros. Los cristianos debemos pedir excusas por no haber acompañado tantas elecciones, tantas familias… Yo recuerdo de niño, en Buenos Aires –la cultura católica cerrada, yo vengo de allí-, donde si había una familia divorciada no se podía entrar en su casa. Estoy hablando de ochenta años atrás. La cultura ha cambiado, gracias a Dios. Los cristianos debemos pedir disculpas, no solo sobre esto. Perdón, no solo disculpas. Perdón, Señor. Es una palabra que olvidamos mucho. Ahora hago de pastor y hago el sermón (risas) No, esto es verdad: muchas veces está el cura patrón y no el cura padre. El cura que regaña, no el cura que abraza, perdona conforta… ¡Pero hay muchos! Capellanes de hospital, capellanes de presos, tantos santos…

Pero estos no se ven porque la santidad es pudorosa, se esconde. En cambio, es un poco descarada la impudicia. Es descarada, se hace ver. Hay muchas organizaciones de gente buena, y gente no tan buena…. Gente que, porque tú das un sobre un poco gordo, miran a otra parte como las potencias internacionales con los tres genocidios. Nosotros los cristianos –curas, obispos.- hemos hecho esto. Pero también nosotros, cristianos, tenemos una Teresa de Calcuta, y muchas teresas de Calcuta. Tenemos muchas monjas en Africa, muchos laicos, muchos matrimonios santos… El trigo y la cizaña. Y así dice Jesús que es el Reino. ¡No debemos escandalizarnos de ser así! Debemos rezar para que el Señor haga que esta cizaña acabe y haya más trigo. Esta es la vida de la Iglesia. No se puede hacer un límite. Todos nosotros somos santos porque todos nosotros tenemos el Espíritu Santo dentro. Pero somos todos nosotros pecadores. Yo el primero. ¿De acuerdo? No solo excusas: Perdón.

-Santo Padre, me permito hacerle yo (padre Federico Lombardi) la última pregunta…

-No me meta en problemas (risas)..

-El próximo viaje, Polonia, que usted preparará este mes de julio. Si nos dice algo sobre sus sentimientos hacia la JMJ. Y visitará también Auschwitz y Birkenau. He oído que usted quiere vivir estos momentos más con silencio que con palabras. ¿Hará un discurso o prefiere hacer un momento de oración silenciosa?

-Hace dos años en Redipuglia, para conmemorar el centenario de la Gran Guerra, fui en silencio. Luego en la misa, la predicación, pero eso es otra cosa. Hoy, hemos visto esta mañana… el silencio. (¿Era hoy? ¡Ayer!) Yo quisiera ir a ese lugar del horror sin discursos, sin gente, solamente los pocos necesarios… los periodistas seguro que estarán. (risas)

Pero sin saludar a este, a este, a este. Yo solo, entrar, rezar… Y que el Señor me dé la gracia de rezar.

- Gracias… Esperamos que descanse en julio.

-Muchas gracias. De nuevo, gracias, gracias, también por vuestro trabajo y vuestra benevolencia.

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