Diez momentos para entender el último discurso del Estado de la Unión de Barack Obama

Obama comenzó a despedirse de su presidencia con su último discurso del Estado de la Unión
Obama comenzó a despedirse de su presidencia con su último discurso del Estado de la Unión Fuente: EFE
Frente a un Congreso hostil, el presidente hizo bromas y realizó un repaso de su presidencia; habló sobre Estado Islámico, Cuba y las elecciones de este año
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13 de enero de 2016  • 09:42

WASHINGTON.- Hubo humor. Hubo llamados y cuestionamientos a los republicanos. Hubo momentos de reflexión, de mirar hacia atrás y hacia adelante. Y una cierta nostalgia. El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, brindó anoche su último discurso sobre el Estado de la Unión. Y lo hizo frente a un Congreso hostil, que ya está pensando en las elecciones de noviembre.

En su discurso de unas 5400 palabras, el presidente recorrió sus mayores logros y sus pendientes, algunos de los cuales están en manos del Congreso. Estos fueron sus diez momentos más importantes.

  • Sobre su último Estado de la Unión y las elecciones de 2016: "Esta noche marca el octavo año en que he venido aquí para informar sobre el Estado de la Unión. Y para esta última, voy a tratar de hacerlo más corto. Sé que algunos de ustedes están ansioso por volver a Iowa".
  • Sobre EE.UU. y los cambios: "Estados Unidos ya ha pasado por grandes cambios antes: guerras y depresión, la llegada de inmigrantes, la lucha de los trabajadores por un trato justo y los movimientos para ampliar los derechos civiles. Cada vez, hubo quienes nos dijeron que temiéramos el futuro, que afirmaban que podíamos ponerle el freno al cambio con la promesa de restaurar una gloria pasada si algún grupo o alguna idea amenazaba el control de Estados Unidos. Y cada vez, superamos esos miedos".
  • Sobre Cuba y Guantánamo: "Seguiré trabajando para que cierren la prisión de Guantánamo: es costosa, es innecesaria y sólo sirve como panfleto de reclutamiento para nuestros enemigos (…) Cincuenta años de aislar a Cuba ha fallado en promover la democracia y nos apartó en América latina. Por eso restablecimos relaciones diplomáticas, abrimos la puerta para viajes y comercio, y nos posicionamos para mejorar las vidas de los cubanos. ¿Quieren consolidar nuestro liderazgo y credibilidad en este hemisferio? Reconozcan que la Guerra Fría ha terminado. Levanten el embargo".

  • Sobre el terrorismo y Estado Islámico: "Si este Congreso es serio acerca de ganar esta guerra, y quiere enviar un mensaje a nuestras tropas y al mundo, deberían finalmente autorizar el uso de la fuerza militar contra Estado Islámico. Tomen una postura. Pero el pueblo estadounidense debe saber que con o sin la acción del Congreso, Estado Islámico aprenderá las mismas lecciones que los terroristas antes que ellos. Si ustedes dudan del compromiso de Estados Unidos - o del mío- en ver que la justicia se logra, pregúntenle a Osama ben Laden. Pregúntenle al líder de Al-Qaeda en Yemen, que fue capturado en octubre del año pasado, o el autor de los ataques de Benghazi, que está sentado en una celda. Cuando ustedes van por los estadounidenses, vamos por ustedes. Puede que lleve un tiempo, pero tenemos buena memoria, y nuestro alcance no tiene límites (…) Pero mientras nos enfocamos en destruir a Estado Islámico, las afirmaciones de que esto es la Tercera Guerra Mundial son para jugar su juego. Masas de milicianos atrás de camionetas y almas problemáticas haciendo planes en departamentos o garajes representan un enorme peligro a los civiles y deben ser detenidos. Pero ellos no amenazan nuestra existencia nacional. Esa es la historia que Estado Islámico quiere contar; esa es la propaganda que ellos usan para reclutar".

Si ustedes dudan del compromiso de Estados Unidos - o del mío- en ver que la justicia se logra, pregúntenle a Osama Ben Laden

  • La economía de EE.UU.: "Los discursos sobre la decadencia económica estadounidense son humo político. Bueno, así es toda la retórica que escuchan de que nuestros enemigos se hacen más fuertes y Estados Unidos más frágil. Estados Unidos es la nación más poderosa del mundo. Punto. No están ni cerca".
  • El liderazgo de EE.UU.: "El liderazgo de Estados Unidos en el siglo XXI no es una elección entre ignorar el resto del mundo - excepto cuando matamos a los terroristas-, u ocupar y reconstruir lo que sea la sociedad se está desmoronando. Liderazgo significa la sabia aplicación del poder militar y llevar al mundo detrás de causas que son las correctas".

  • Sobre el bipartidismo en el Capitolio: "Este es uno de los pocos pesares de mi presidencia... que el rencor y la desconfianza entre las partes ha empeorado en lugar de mejorar No hay duda de que el presidente con los dones de Lincoln o Roosevelt podría unir mejor lo dividido, y garantizo que seguiré intentando de ser mejor mientras siga en esta oficina".
  • La propuesta de Donald Trump de prohibir la entrada de musulmanes a EE.UU.: "Es por eso que tenemos que rechazar cualquier política que apunta a determinadas personas por motivos de raza o religión. No es una cuestión de corrección política. Es una cuestión de entender lo que nos hace fuertes. El mundo nos respeta no sólo por nuestro arsenal; nos respeta por nuestra diversidad y nuestra apertura y la forma en que respetamos todas las religiones. Su Santidad, el papa Francisco, dijo a este cuerpo desde el mismo lugar donde me presento esta noche que «Imitar el odio y la violencia de los tiranos y asesinos es la mejor manera de tomar su lugar». Cuando los políticos insultan a los musulmanes, cuando se destroza una mezquita, o un chico es víctima del bullying, eso no nos hace más seguros. Es simplemente incorrecto. Nos disminuye ante los ojos del mundo. Esto hace que sea más difícil de lograr nuestros objetivos. Y traiciona lo que somos como país".
  • Sobre la crisis financiera y Wall Street: "Las familias trabajadoras no van a conseguir más oportunidades ni sueldos más altos si dejamos que los grandes bancos o las grandes empresas petroleras o los fondos de cobertura se autorregulen a costa de todos, o si permanecemos en silencio ante los ataques contra las negociaciones colectivas. La crisis financiera no la causaron las personas que reciben cupones de alimentos; la provocó la imprudencia de Wall Street".
  • Su última frase: "Ese es el Estados Unidos que conozco. Ese es el país que amamos. De visión clara. De gran corazón. Sin dejarse intimidar por los desafíos. Optimista de que la verdad desarmada y el amor incondicional tendrán la última palabra. Eso es lo que me hace tener tanta esperanza sobre nuestro futuro. Por ustedes. Creo en ustedes. Por eso me paro acá con confianza en que el Estado de nuestra Unión es fuerte".

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