Coronavirus: Cómo funciona la OMS, la agencia que concentra las miradas en la pandemia

Desde que comenzó la crisis del nuevo coronavirus, los responsables de esa agencia del sistema de Naciones Unidas basada en Ginebra, centro de la coordinación internacional contra la pandemia, saben que, inevitablemente serán acusados tanto de laxistas como de inútilmente alarmistas.
Desde que comenzó la crisis del nuevo coronavirus, los responsables de esa agencia del sistema de Naciones Unidas basada en Ginebra, centro de la coordinación internacional contra la pandemia, saben que, inevitablemente serán acusados tanto de laxistas como de inútilmente alarmistas. Crédito: OMS
Luisa Corradini
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25 de marzo de 2020  • 11:02

PARÍS.- Su texto fundador estipula que la Organización Mundial de la Salud (OMS) tiene como objetivo llevar a todos los pueblos de sus Estados miembros a un nivel de salud "lo más elevado posible" . En un sentido humanista , la salud se entiende aquí como un "estado de completo bienestar físico, mental y social . Y no solo como una ausencia de enfermedad o incapacidad". Desde que comenzó la crisis del nuevo coronavirus , los responsables de esa agencia del sistema de Naciones Unidas basada en Ginebra, centro de la coordinación internacional contra la pandemia, saben que, inevitablemente serán acusados tanto de laxistas como de inútilmente alarmistas .

"Cada vez que el mundo se encuentra frente a un peligro semejante sucede lo mismo. Es el precio que debemos pagar y todos lo sabemos. Las grandes instituciones internacionales inevitablemente son presa de la política ", reconoce un miembro del equipo del director general de la OMS, el etíope Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Hasta entonces mesuradas, las declaraciones del doctor Tedros, al frente de la institución desde mayo de 2017, cambiaron de tenor el 24 de febrero. " Este virus es el enemigo público número uno y nadie lo trata así . La ventana de tiro es cada vez más reducida", advirtió con tono grave.

El día antes, cuando algunos comenzaban a evocar una incipiente mejora en China, la extensión de la epidemia a Corea del Sur, Irán e Italia hizo soplar un viento de pánico que provocó la caída de la Bolsas, instaló un ambiente de pérdida de control y diseminó un clima de sospecha generalizada.

" La ansiedad, es sabido, es proporcional a la necesidad de protección . Las autoridades nacionales son en primera línea, es verdad pero, para la coordinación internacional, todas las miradas se dirigen hacia Ginebra y la OMS", explica Jean-Marie Okwo-Bélé, ex director del departamento de vacunas de la OMS.

Fuera de los radares en tiempo normal, en momentos de crisis la agencia se transforma un poco en el centro del mundo. Todos esperan que se convierta en firewall contra la propagación de un virus y, si las cosas salen mal, las críticas abundan . A comienzos de febrero, una petición en línea sobre change.org ya reclamaba la renuncia de su director general, acusado de haber demorado en lanzar la señal de alarma.

Fue el arquitecto suizo Jean Tschumi quien concibió el edificio donde funciona la OMS y sus 194 Estados miembros desde 1966. La estructura se parece -como dos gotas de alcohol en gel- a la sede de la ONU en Nueva York, pero acostada . La gripe española de 1918-20, que provocó entre 30 y 50 millones de muertos -muchos más que la primera guerra mundial-, llevó a la Sociedad de Naciones a crear el "comité de higiene" considerado como el ancestro de la OMS. Su constitución, en calidad de institución especializada del sistema de Naciones Unidas, sería adoptada el 22 de julio de 1946.

Más de siete décadas después, ante la proliferación de la epidemia provocada por el nuevo coronavirus (nCov19, su verdadero nombre), la OMS declaró el 31 de enero de 2020 una "emergencia sanitaria mundial" que se transformó oficialmente en pandemia el 11 de marzo . Durante la crisis, la misión de la organización, compuesta esencialmente de médicos e investigadores, abarca numerosos aspectos. Lidera la acción de emergencia, proveyendo equipamiento (sobre todo barbijos y respiradores) y centraliza los datos mundiales de la pandemia .

Pero también actúa a largo plazo tratando de compensar las desigualdades económicas y sanitarias que no cesan de aumentar entre diferentes regiones del planeta. Por ejemplo, contra el paludismo, que mata a más de 400.000 personas por año, la OMS ayuda a activar programas nacionales para la eliminación y la prevención de la enfermedad.

Pero, como todo en este mundo, el buen funcionamiento de la OMS es tributario del dinero disponible. Con cerca de 1800 millones de dólares anuales, el presupuesto de la institución depende de la contribución de los Estados miembros y -desde la década de 1990- también de las donaciones privadas .

Sus estatus acuerdan a la organización únicamente un poder de "recomendación". En consecuencia, la OMS puede deplorar la inacción de los gobiernos para combatir una epidemia, pero no tiene ninguna posibilidad de coerción . No obstante, la agencia onusiana logró ejercer en 2003 una eficaz presión sobre China para que reconociera la gravedad de la pandemia de SRAS. La institución envió una misión que probó, a través de la prensa, que Pekín trataba de ocultar la amplitud de la epidemia.

La OMS también ha logrado auténticos avances . Como en 1977, cuando publicó una lista de 200 medicamentos genéricos esenciales. Su imagen resultó, sin embargo, opacada por algunos escándalos de corrupción en los años 1990. También fue criticada por su gestión de la crisis de la gripe H1N1 de 2009-2010, cuando sobreestimó los riegos de la pandemia.

Según un informe de la asamblea parlamentaria del Consejo de Europa, "graves lagunas fueron identificadas en cuanto a la transparencia en el proceso de decisión ligado a la pandemia que provocan preocupación sobre la eventual influencia que la industria farmacéutica habría podido ejercer". En 2015, la agencia fue esta vez acusada de haber subestimado la epidemia sin precedentes del virus Ebola. Un informe de Naciones Unidas afirmó incluso que la OMS "no tiene ni una capacidad ni una cultura (específica) suficientemente fuertes como para efectuar operaciones de urgencia".

Pero la gestión de las crisis sanitarias -incluyendo catástrofes naturales- no era originalmente uno de los terrenos de intervención de la OMS. Todo cambió con la frecuencia de esas situaciones desde comienzos de siglo (gripe aviaria H5N1, SRAS, gripe porcina H1N1, Zika, Ebola). La institución consiguió entonces dotarse de una organización ad hoc. " En 20 años se produjo un cambio radical ", afirma Jean-Marie Okwo-Bélé.

Creado en 2016, el programa de urgencias sanitarias se convirtió, para muchos observadores, en el más eficaz de la agencia. Una hazaña que no era fácil, teniendo en cuenta el enorme peso de la burocracia y la severa rivalidad entre sus entidades que pesan sobre todas las agencias de Naciones Unidas .

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