Sanders y Biden buscaban sacar ventaja en la interna en un disputado "supermartes"

Los afiliados demócratas, ayer, en un centro de votación de Beverly Hills, California, donde Sanders era el favorito
Los afiliados demócratas, ayer, en un centro de votación de Beverly Hills, California, donde Sanders era el favorito Fuente: AFP - Crédito: Mark Ralston
Los demócratas de 14 estados votaban en una puja que protagonizan el exvicepresidente de Obama y el senador socialista; Bloomberg intentaba despegar
Rafael Mathus Ruiz
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4 de marzo de 2020  

WASHINGTON.- Una pelea voto a voto, estado por estado, entre tres candidatos septuagenarios con ideas antagónicas, en busca de uno capaz de derrotar al presidente, Donald Trump . El " supermartes ", la fecha más importante de las primarias presidenciales en Estados Unidos , se convirtió en la primera gran pelea electoral para las dos facciones que disputan la candidatura y el liderazgo del Partido Demócrata, una puja entre el establishment, alineado detrás de Joe Biden , y la revolución del senador socialista Bernie Sanders .

Biden, Sanders y, más rezagado, Michael Bloomberg buscaban obtener la mayor cantidad posible de delegados de los 1357 en juego -más de un tercio del total- para acercarse a la mayoría de 1991 representantes necesarios para capturar la candidatura presidencial en la convención partidaria. La senadora Elizabeth Warren intentaba seguir en la carrera, y buscaba un triunfo en su estado, Massachusetts, mientras que la congresista Tulsi Gabbard , prácticamente invisible en los últimos meses, seguía en la contienda.

Muchos votantes postergaron su decisión hasta los últimos días antes de la elección, una demora que jugó a favor de Biden, cuya campaña consiguió nueva vida e impulso tras un sólido triunfo en Carolina del Sur. Biden recibió además una ola de respaldos de altas figuras demócratas, incluidos tres rivales que dejaron la interna, Peter Buttigieg, Amy Klobuchar y Beto O'Rourke.

Mary Sherman, una editora de 51 años quien votó en una escuela primaria en Falls Church, en Virginia, cerca de Washington, dijo a LA NACION que durante los últimos días había mirado los sondeos, y que finalmente decidió respaldar a Biden.

"Me preocupa el caos que hemos experimentado durante los últimos cuatro años y necesitamos volver a algo más estable, moderado, y recuperar nuestro equilibrio, y creo que en este momento es más probable que Joe Biden pueda lograrlo", indicó. "Me alejé cada vez más de Sanders. No me gustaron sus comentarios sobre Cuba. En este punto, estoy muy decidida a que realmente quiero vencer a Trump, y realmente quiero vencer a Sanders", explicó.

Peter Derby, 72 años, gay y retirado, tenía previsto votar por Buttigieg, pero la abrupta salida del exalcalde de South Bend, la gran sorpresa de la primaria, cambió sus planes y lo llevó a Biden.

"Es el que mejor le puede ganar a Donald Trump entre las opciones que quedan. Creo que es genial que Bernie Sanders esté haciendo lo que está haciendo, pero no creo que el país pueda cambiar tan radicalmente y conseguir el dinero para todo eso. Joe Biden puede hacer lo que sea necesario, y tiene la empatía y la experiencia", justificó Derby.

Unos minutos después, en la misma escuela, Mari Cejas, una boliviana de 39 años que lleva más de 20 en Estados Unidos, votó a Mike Bloomberg. Cejas había escuchado avisos de Bloomberg en la radio, y luego de visitar su página web decidió apoyar al multimillonario exalcalde de Nueva York, que invirtió más de US$500 millones de su fortuna en propaganda en los 14 estados donde se votaba, incluidos California y Texas, los más importantes. Era la primera vez que su nombre aparecía en la boleta.

"Es una persona que salió de abajo. Hizo todo el esfuerzo para estar dónde está ahora. Escuché su historia en la radio, y me gustó", dijo Cejas, que trabaja en un supermercado Cotsco, donde se puede comprar grandes volúmenes de un producto.

El coronavirus se hizo notar: "Desde el viernes, con el motivo del virus, estábamos repletos. Nos estaba faltando agua, papel higiénico, arroz, frijoles, también comida seca. Se llevaron todo", graficó.

La ola de respaldos que recibió Biden en los últimos días lo terminó de consagrar como el elegido del establishment demócrata y el único capaz de frenar el impulso que logró Sanders en el inicio de la interna en Iowa, New Hampshire y Nevada. En el establishment prevalece la idea de que Sanders es un candidato riesgoso y vulnerable para competir contra Trump y que por ser demasiado radical perjudicará a los demócratas que pelean por una banca en el Congreso.

Pero desde el ala progresista advierten lo opuesto: el verdadero riesgo es elegir un "moderado" porque los votantes demócratas quieren un cambio más profundo y respaldan la propuesta insignia de Sanders, "Medicare para todos", una ampliación de la salud pública.

"Nominar a un hombre que dice que no necesitamos ningún cambio fundamental en este país no es lo que requiere este momento", dijo Warren en la víspera de la elección, en una referencia a Biden. Warren enfrenta presiones para dejar la contienda en favor de Sanders.

Pese la resistencia del establishment, muchos demócratas creen que Sanders ofrece un mensaje y una visión que, a diferencia de Biden, enciende al electorado. Y ningunean el riesgo que conlleva en el país la etiqueta de "socialista".

"Creo que hay más entusiasmo ahora", dijo Jake Passel, 36 años, luego de un acto de Sanders en Virginia el fin de semana. Los jóvenes, indicó, no tienen una imagen negativa del socialismo como los mayores, y creen en la agenda de Sanders. "Ahora también es diferente. En 2016, me sentí borrado por la narrativa de la campaña, Hillary Clinton parecía inevitable. Todos intentábamos que nos vieran. Estábamos tipo '¡tómennos en serio, en realidad estamos compitiendo!'. Y ahora todos conocen a Sanders. Ahora es el momento", cerró.

Trump habló con el líder talibán

El presidente norteamericano, Donald Trump, conversó por teléfono con el jefe de los talibanes sobre el proceso de paz en Afganistán, en un diálogo que calificó como "muy bueno" a pesar de reportes sobre ataques insurgentes contra bases militares que habrían quebrado una tregua parcial. "Tuve una muy buena conversación con el líder de los talibanes", dijo sobre su llamada con el mullah Abdul Ghani Baradar, jefe político de ese grupo fundamentalista.

"No queremos violencia", agregó Trump. La disminución de los combates fue la condición previa de Estados Unidos para firmar el sábado pasado un acuerdo con los insurgentes, donde Washington se comprometió a retirar completamente sus tropas de Afganistán en un plazo de 14 meses.

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