Un comediante da la sorpresa en las elecciones de Ucrania

Luisa Corradini
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1 de abril de 2019  

PARÍS.- Un actor cómico totalmente novicio en política llegó ayer primero en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Ucrania . Volodymyr Zelensky enfrentará el 21 de abril al mandatario saliente, Petro Porochenko, en un ballottage crucial para ese país en guerra, ubicado a las puertas de la Unión Europea (UE).

"Es solo un primer paso hacia una amplia victoria. Pero es el comienzo. No nos descuidemos", declaró Zelensky desde su cuartel general. Enseguida anunció que no tiene intenciones de negociar alianzas con otros candidatos eliminados y resumió su estrategia en tres palabras: "¡Solo la victoria!".

A pesar de las dudas de sus detractores sobre su capacidad de gobernar y la ambigüedad de su programa, el candidato atípico se benefició con el rechazo de la gente por las elites, una tendencia particularmente fuerte en Ucrania, después de años de grandes dificultades económicas y escándalos de corrupción.

A los 41 años, Zelensky, cuya experiencia del poder se limita a encarnar un profesor de historia convertido súbitamente en presidente en una serie de televisión, obtuvo 30,4% de los votos, según sondeos de salida de urna, realizados por el consorcio Exit Poll National, que reúne tres institutos. Superó así al presidente actual, Petro Porochenko, de 53 años, que habría alcanzado el 17,8%. Tercera llegó la infatigable Yulia Timochenko, a quien todos los sondeos previos colocaban primera de la lista. Con 14,2% de votos, la exprimera ministra quedó así eliminada.

La policía, por su parte, indicó haber registrado más de 1700 denuncias de presuntos fraudes. La Comisión Electoral, que debía publicar los primeros resultados parciales durante la noche, estimó la participación en 45%, superior a la de 2014.

País de 45 millones de habitantes a las puertas de la UE, Ucrania es hoy uno de los Estados más pobres de Europa. Después de pelearse con Rusia para alinearse con Occidente, el país atraviesa la peor crisis económica desde su independencia, en 1991.

La llegada de un equipo prooccidental al poder en 2014 provocó la anexión inmediata de la Península de Crimea por parte de Moscú y un conflicto con los separatistas ucranianos del este, que desde entonces causó unos 13.000 muertos.

"No tengo motivos para sentirme eufórico. Es una dura lección", reconoció anoche Porochenko. Enseguida agradeció a sus electores que "apoyaron su orientación hacia la OTAN, la UE y la independencia definitiva de Rusia".

Reconocido por haber acercado el país a los occidentales, saneado unas Fuerzas Armadas en ruinas y lanzado reformas económicas, los ucranianos lo acusan, sin embargo, de no haber luchado contra la corrupción, preocupación mayor de la sublevación popular de Maidán, que lo llevó al poder hace cinco años.

Candidato atípico, humorista y empresario del espectáculo, Volodymyr Zelensky, bautizado el "Trump ucraniano", no hizo una campaña tradicional. Prefirió aparecer en escena, con su troupe de stand up o expresarse sobre todo en las redes sociales, más que en la televisión y los periódicos.

Mientras sus simpatizantes ven en él una nueva cara en un paisaje político esclerosado, muchos lo califican de ser la marioneta del sulfuroso oligarca Igor Kolomoïski, principal enemigo de Porochenko, versión que el candidato desmiente enérgicamente.

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