Ethan Hawke y Julie Delpy
1 minuto de lectura'
Nunca estuve en Viena
Linklater contribuye a su propio culto reapropiándose de la década del 90.
Antes del atardecer es la continuación de Antes del amanecer (1995), película independiente, hoy de culto, sobre el encuentro de dos jóvenes (Hawke y Delpy) en un tren y la noche que pasan juntos enamorándose antes de verse obligados a separarse, con la promesa mutua de una cita en Viena, unos meses más tarde. Aquella primera parte abrevaba en dos situaciones de sendos clásicos del cine romántico: en la película argentina Breve encuentro (David Lean, 1945), Leslie Howard y Celia Jonson eran dos extraños que se conocían en un tren y vivían una experiencia romántica inolvidable, para luego verse obligados a despedirse; en Algo para recordar (Leo McCarey, 1957), Cary Grant y Deborah Kerr interrumpían su idilio para volver a encontrarse meses después en la cima del Empire State de Nueva York.
Jesse y Celine vuelven a encontrarse, esta vez menos fortuitamente, en el último punto de la gira de presentación del libro de él basado en la experiencia romántica que mantuvieron ambos. Nueve años pasaron y ellos ya no son los jóvenes despreocupados que eran cuando se conocieron. Así como en la película anterior todo estaba por suceder, en ésta todo gira alrededor del pasado, con una idea de ocaso que ya se anuncia en el título.
Sobre la base de un trabajo realizado en conjunto entre el director y los actores, el film se desarrolla sobre los diálogos que ellos mantienen en las pocas horas que le quedan a él antes de partir. La narrativa le deja lugar a un torrente discursivo en el que se van revelando el pasado y los verdaderos sentimientos, con una estructura que muy pocas películas pueden sostener. De hecho, en 2001 Linklater realizó dos películas que utilizaban esta misma forma: Tape , un largometraje filmado enteramente con tres actores en una habitación, y Despertando a la vida , película coral de animación en la que, también la historia estaba subordinada a los diálogos, y Delpy y Hawke aparecían prestándole sus voces a dos personajes que bien podrían ser los mismos de Antes del amanecer y su secuela, y que discuten sobre los mismos temas que le vienen importando al realizador: el destino, las oportunidades y la libertad frente a lo establecido.
En un prólogo a Werther , la primera novela del escritor alemán Goethe (y una de las obras que inauguraron el período romántico), se advierte a sus lectores que quien nunca había estado enamorado no debía leer las siguientes páginas. Con Antes del atardecer se podría formular una advertencia similar. Haber atravesado esa situación ayudará a comprender la existencia de este film y a perdonar sus pocos momentos de incomodidad, que asaltan a quien se dispone a inmiscuirse en la intimidad de dos personas enamoradas.
- 1
Carla Quevedo contó su experiencia con Nicola Peltz, la esposa de Brooklyn Beckham: “Me hizo esperarla afuera del baño”
- 2
Ámbar de Benedictis se dio un chapuzón en las playas de Punta del Este y sorprendió por el parecido con su madre, Juana Viale
3La reacción de Dolores Fonzi tras enterarse que Belén, su película no fue nominada a los Premios Oscar
4Premios Oscar 2026: todos los nominados






