Beto Casella: "Las mujeres tienen que pedir el cupo masculino de 30 por ciento"

¿Qué tenés en la cabeza?, su segunda obra, se exhibe en Mar del Plata; desde allí el conductor y periodista habla de todo: de la igualdad de género, de la nostalgia por una época que recuerda como más justa y de su deseo de tener un programa de radio en AM
¿Qué tenés en la cabeza?, su segunda obra, se exhibe en Mar del Plata; desde allí el conductor y periodista habla de todo: de la igualdad de género, de la nostalgia por una época que recuerda como más justa y de su deseo de tener un programa de radio en AM Crédito: Mauro V. Rizzi
Leni González
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29 de enero de 2019  • 00:01

MAR DEL PLATA.–No es fácil caminar el fin de semana por las cuadras peatonales de la calle Rivadavia, en el centro marplatense. A la peregrinación de turistas que miran vidrieras, se suman las performances de los artistas callejeros y la volanteada de actores y actrices remadores antes de cada función. Hay menos caras famosas y más bajos precios de entradas. Ninguno (es una generalidad) de los que pasan en ojotas y con chicos de la mano saben que ahí, a pocos pasos, entre los negocios con falsas ofertas, se presenta en el teatro La Campana una obra escrita por Beto Casella . Pero todos (es otra generalidad) quieren la selfie autógrafo con el conductor de Bendita, por Canal 9, y de Bien levantado, por la Rock & Pop. Acepta, posa, sonríe y avanza a paso tortuga, responde por qué anda por la zona y recibe (no es una generalidad) mucho afecto de esas personas sueltas que algunos llaman "la gente".

–Este estreno, ¿Qué tenés en la cabeza?, es tu segunda obra después de Encuentro de genios. ¿Podemos decirte dramaturgo?

–No me considero dramaturgo, sería una falta de respeto a quienes lo son. Sí soy un periodista curioso, un observador, un tipo que se hace preguntas y como vengo de la gráfica, las ideas que tengo las calculo en líneas y páginas: según cuántas, puede resultar una nota, un libro, una obra. Empiezo a garabatear y va tomando forma de algo.

–Y tomó forma de obra sobre cerebro y parejas

–Es que se escribió mucho sobre conflictos de pareja, sobre psicología aplicada a la pareja pero me parece que poco, al menos en versión teatral, de las diferencias biológicas entre varones y mujeres aplicada a los conflictos. Que el noventa y pico por ciento de la población carcelaria en el mundo sea masculina dice algo. Hay algo ancestral, los hombres son cazadores, tienen más desarrollada la agresividad, las mujeres tienen más control. Consulté a muchos especialistas: el cerebro femenino tiene conexiones entre ambos hemisferios mientras que en el masculino, el cableado va y viene en cada hemisferio, no hacia el otro. Hay que buscar explicaciones por ese lado para acercarnos un poco más.

"Que el noventa y pico por ciento de la población carcelaria en el mundo sea masculina dice algo. Hay algo ancestral, los hombres son cazadores, tienen más desarrollada la agresividad; las mujeres tienen más control", asegura Casella
"Que el noventa y pico por ciento de la población carcelaria en el mundo sea masculina dice algo. Hay algo ancestral, los hombres son cazadores, tienen más desarrollada la agresividad; las mujeres tienen más control", asegura Casella Crédito: Mauro V. Rizzi

–¿Por qué te interesó el tema? ¿Buscabas respuestas a problemas personales?

–Trabajo de observador. Y en la radio, a los oyentes les interesan más estos temas que la inflación y la independencia de Cataluña. Explota el teléfono. Es la vida. Espero que con esta obrita muchos se sientan identificados y comprendan mejor por qué parejas que se aman discuten tanto en lo cotidiano.

–¿Cómo elegiste el elenco? ¿O fueron los directores Fabián Vena y Pepe Arias?

–A Verónica Varano la elegí porque me parece que es popular, querida, hizo publicidades de productos para chicos, es conductora y quiere abrir también este camino de la actuación. Por Alejandro Fiore tengo debilidad, fue Freud en Encuentro de genios. Y Fabián y Pepe propusieron a Alejo García Pintos para el rol de científico y me encantó. Mis intervenciones terminaron ahí. A los ensayos casi no fui, es trabajo de la dirección hacer lo que les parezca.

–Además de tus dos clásicos, el de la tele y la FM, ¿2019 viene con más escritura?

–En algún momento quiero hacer AM, ¿sabés?, no sé si será por la edad o qué pero me gustaría. Sé que tengo mucha audiencia en la FM pero creo que en la AM tengo mucho para decir.

Una selfie con el conductor de Bendita y de Bien levantado
Una selfie con el conductor de Bendita y de Bien levantado Crédito: Mauro V. Rizzi

–¿Querés pasarte a una AM?

–No sé, a futuro, si aparece una propuesta fuerte. Pero respondiendo tu pregunta, sí, hay más escritura. En marzo sale libro, editado por Planeta, que por ahora se llama La felicidad está en Morón Sur.

–¿Por qué Morón Sur?

–Podría ser Lanús Oeste o Florencia Varela, no importa, es el Conurbano. Mirá, yo vengo de una familia muy modesta, en Villa Luzuriaga, cerca de Haedo, ni estufa había. Después, bueno, fui superando eso y por mi trabajo me tocó estar sentado al lado de presidentes, figuras del cine, celebridades. Todo eso me hizo pensar en la depresión de la prosperidad, tema que hablé con mis amigos psicólogos, con los que me reúno una vez por semana. ¿Por qué tantos millonarios internados por depresión, drogas, hechos mierda? ¿En qué capas sociales está la endorfina?

–¿Pero qué pasa en Morón Sur? ¡Vayamos!

–Por eso se disparó el libro: yo visitaba a un amigo que tenía un videoclub en Morón Sur y observé mucho a la gente que iba. Por ejemplo, matrimonio que se bajaba de un 147, él en musculosa, ella con un perro, que hablaban sobre qué película querían ver. Había disfrute en esa relación, una endorfina que no veo en Puerto Madero, en los countries ni en Hollywood.

"Te parecerá tanguero, pero extraño un país en el que estábamos casi todos igual. A la escuela pública iba el hijo del médico y del albañil, todos teníamos zapatillas Flecha o Pampero, lapiceras 303 o Sheaffer", rememora el conductor
"Te parecerá tanguero, pero extraño un país en el que estábamos casi todos igual. A la escuela pública iba el hijo del médico y del albañil, todos teníamos zapatillas Flecha o Pampero, lapiceras 303 o Sheaffer", rememora el conductor Crédito: Mauro V. Rizzi

–¿Te pasa ahora a vos también?

–Me hago trampas. Con las obritas, los libros, mantengo el deseo. Porque el problema aparece cuando ya no deseás. Tenés dinero, fama, belleza, todo, quizá eso te acerca a la muerte. Algunos se resetean con una gran crisis o una enfermedad grave. Me baso no solo en mi observación, eso es el disparador, sino en muchos estudios y estadísticas: la felicidad se sostiene con el mundo afectivo. Mi teoría es que es más feliz un matrimonio de Lanús que uno de Beverly Hills.

–Estuviste en Cuba hace poco. ¿Cómo la viste?

–Mal. Es feo criticar a otro país pero tengo mucho afecto por su historia. Los jóvenes quieren tener celulares y los viejos revolucionarios ya están muy grandes y cansados. Está pasando todo lo contrario de lo que buscaban Fidel Castro y el Che: hay mucha diferencia social. Los que están relacionados al turismo viven de otra manera, con otro nivel que el común de la gente.

–¿Fue un viaje de reconciliación con tu pareja Carolina Wyler?

–Nunca nos enojamos. Vamos cambiando los formatos de relación. Ahora solo nos vemos los fines de semana, aunque nos comunicamos todos los días, y así anda bien. Ella trabaja en Rock & Pop, donde es community manager; además es locutora, periodista y traductora, y tiene su programa en la Pop.

Beto Casella se prepara para la salida de su libro, para seguir escribiendo y para soñar con tener otro programa de radio, pero en la AM
Beto Casella se prepara para la salida de su libro, para seguir escribiendo y para soñar con tener otro programa de radio, pero en la AM

–¿Hay proyecto de tener hijos?

–No tiene urgencia... yo no tendría problema aunque me parece un poco injusto tener un hijo a los 58 años. No juzgo a quien lo hace, entiendo que muchos hombres quieran perpetuarse o consolidar ese amor. Le llevo 25 años... y no me veo con un hijo adolescente y yo de 70 y pico.

-¿Cuáles son las diferencias generacionales que sentís con alguien de 33?

–Hay que explicarle si le decís "que te garúe finito". Tiene una gran inteligencia práctica. Es mucho más rápida en todo lo electrónico y tecnológico. Igual, depende de cada uno: hay millennials que se fueron para el lado del reggaetón y la levedad de pensamiento, y otros, más bien retro, que escuchan a Spinetta, que revisan más lo que les transmitieron los viejos. Carolina, cuando la conocí, ya había escuchado todo Beatles y Led Zeppelin.

–¿Qué extrañás?

–Te parecerá tanguero, pero extraño un país en el que estábamos casi todos igual. A la escuela pública iba el hijo del médico y del albañil, todos teníamos zapatillas Flecha o Pampero, lapiceras 303 o Sheaffer. En Carnaval se igualaba más porque los vecinos salían a tirarse agua, no había ladrones, se pagaba la luz a los cobradores a domicilio... Y la economía siempre fue un despelote pero se hizo pelota aún más junto con el orden social y el respeto bien entendido.

Las organizaciones y grupos de mujeres deberían luchar por el cupo masculino en todos los cargos electivos, 30 % de varones y 70% de mujeres. La mujer es más noble Aprovechen ahora, es el momento

–Siempre hablás a favor de los derechos de las mujeres.

–Sí. Y creo que las organizaciones y grupos de mujeres deberían luchar por el cupo masculino en todos los cargos electivos, 30 % de varones y 70% de mujeres. La mujer es más noble Aprovechen ahora, es el momento, apúrense, cupo masculino. Yo apoyo a muerte. Y tengo mi grupo de amigotes de Haedo, hice el programa Buenos muchachos y no necesité el #MeToo para pedirles al Bambino (Veira), Cacho (Castaña), Guillermo (Cóppola) y al Coco (Basile) que se cuidara a la mujer.

–Beto, lo criticable en ese programa era la presencia de Héctor Veira (culpable de intento de violación a un menor).

–En ese momento, nadie dijo nada. Contextualicemos. Aparte de que siempre dijo que le habían hecho una cama y no era culpable, cumplió su condena, salió y volvió a la dirección técnica, se reinstaló, participó de muchos programas y no generó ninguna reacción. Ahora hay otra mirada.

–¿Hay mucho temeroso de que le caiga alguna denuncia por acoso o abuso?

–Sí, creo que muchos, desde pecados veniales a jodidos, cosas que te cuentan. Hay que diferenciar entre el pavote diario y el acosador de chiste recurrente que si no le festejás la broma te friza dos días si sos panelista. Diferenciar jodidos de boludos: tengo un colega que tenía un intercambio de Whatsapp muy pavote con un chica, según entiendo recíproco, ella lo acusó, entiendo que no prosperó, pero no falta quien en las redes lo llame violador, y es desmesurado. Igual, repito, estoy a favor de que salga toda la pus aunque sea desprolijo, después se irá equilibrando.

¿Qué tenés en la cabeza?, de Beto Casella. Teatro La Campana (Rivadavia 2336). Viernes, sábado y domingo, a las 21.30. Entradas d esde 350 pesos.

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