
Negocio cerrado: Hollywood deja atrás parte de su pasado y mira hacia un futuro concentrado en pocas manos
Este martes se oficializará la fusión entre Paramount y Warner con el anuncio de la fundación de Skydance, el nuevo megaestudio propiedad de David Ellison
8 minutos de lectura'


A partir de este martes, Hollywood experimentará un cataclismo que cambiará rotundamente a la industria audiovisual en todo el mundo. Después de que la justicia estadounidense aprobara la megafusión de Paramount y Warner Discovery, los centenarios estudios que le dieron forma al cine y la TV globales, en las últimas horas su nuevo dueño, David Ellison, anunció que el nuevo conglomerado se llamará igual que la productora que fundó en 2006, Skydance.
La elección del nombre parece buscar que no queden dudas de que Ellison resultó ganador en la larga batalla empresarial que comenzó cuando Warner se puso a la venta y él se presentó como uno de los ofertantes. El 30 de septiembre un juez aprobó el acuerdo de compra por 111 mil millones de dólares que convierte a los dos estudios en una sola compañía, tan grande en producción, alcance e influencia como Disney y Netflix. Ahora, bajo el nombre de Skydance se engloban tanto los estudios de cine Paramount y Warner como CNN, los servicios de streaming HBO Max y Paramount+ y las señales televisivas CBS, MTV, Nickelodeon, TBS y Comedy Central, entre otras.
What once was the peak, is now just the beginning.
— David Ellison (@davidellison) October 2, 2026
Paramount and Warner Bros. shaped over a century of culture. By combining them, we aren't rewriting history — we're equipping these iconic studios with a more powerful engine. Together, we are Skydance: a creative-first home for… pic.twitter.com/uInLRY3IrE
“Paramount y Warner Bros. moldearon nuestra cultura por más de un siglo. Al combinarlos no estamos reescribiendo la historia sino que estamos equipando a estos dos icónicos estudios con un motor más poderoso. Juntos somos Skydance: el primer destino para ver historias atrevidas y de calidad”, escribió Ellison el viernes pasado en su perfil de X. Y antes de que Hollywood pudiera darle sentido al cambio tectónico el magnate explicó: “Elegimos este nombre por varias razones importantes. La primera y principal es que al unir Paramount y Warner Bros. queríamos preservar lo que los hizo icónicos. Ambos tienen identidades distintivas, legados extraordinarios y marcas que resuenan con el público hace generaciones. No queríamos que una nueva identidad corporativa disminuyera, alterara o ensombreciera a ninguna de las dos. En cambio, queríamos un nombre que le diera a la combinación de ambos una identidad propia al mismo tiempo permitiendo que Paramount y Warner -y todas sus maravillosas marcas-, sigan en el centro de la escena”.
Cabe preguntarse cómo el cambio de nombre se conjuga con la anunciada intención de Ellis de preservar los 114 años de historia de Paramount, el estudio más antiguo de Hollywood, y los 103 de Warner. “Tenemos grandes objetivos para Skydance y tenemos la intención de perseguirlos con pasión, imaginación y una voluntad de asumir riesgos inteligentes. Al mismo tiempo, vamos a honrar lo que hizo especial a Paramount y Warner Bros. dándole a ambos estudios la oportunidad de crecer, contar relatos grandiosos y hacer que esas historias lleguen a más audiencias en todo el mundo impulsados por la escala y las capacidades de Skydance. No podría estar más entusiasmado por lo que vamos a construir juntos”, concluyó el ejecutivo que como primera medida de su gigantesco emprendimiento anunció a los equipos de trabajo que integrarán la flamante compañía, un paso que da algunas pistas de lo que pueden esperar los espectadores de ella en el futuro cercano.
Por un lado, Ellison decidió despedir a Michael De Luca y Pamela Abdy, quienes durante los últimos años habían codirigido la división de cine de Warner. Aunque en un principio muchos en Hollywood, incluidos De Luca y Abdy, suponían que el dúo conservaría su puesto gracias al éxito tanto en taquilla como en los premios Oscar de películas como Pecadores, Una batalla tras otra y La hora de la desaparición, aparentemente los resonantes fracasos de su gestión inclinaron la balanza en su contra.
Fueron De Luca y Abdy quienes decidieron enfocar la producción del estudio hacia el cine de autor con el que obtuvieron resultados que no siempre fueron los deseados. Aprobaron films como ¡La novia!, de Maggie Gyllenhaal, un fracaso de público y crítica y, sobre todo, fueron señalados como los responsables de firmar los más de 200 millones de dólares de presupuesto para Digger, la película de Alejandro G. Iñárritu protagonizada por Tom Cruise que tras su primer fin de semana en cartel ya se perfila para ser el desastre del año y la peor taquilla en la carrera de Cruise.

Tras recibir una mayoría de críticas negativas, la comedia negra sumó en sus primeros días en las salas unos 8 millones de dólares en venta de entradas en Norteamérica y cerca de 20 millones en el resto del mundo. Con la inversión en la producción y la promoción de Digger escalando por arriba de los 250 millones de dólares, el film necesita recaudar al menos 300 millones para que el estudio no pierda dinero. Un objetivo que hasta el más optimista de los expertos califica de misión imposible. Sobre todo porque, aunque usualmente la mayoría de las películas encabezadas por Cruise recaudan la mayoría de su dinero en la venta de entradas internacionales, en esta ocasión ni siquiera la gran estrella de Hollywood pudo convencer al público global de ir a las salas. En la Argentina, Digger vendió 16316 entradas y quedó quinta en el ranking de las más vistas del fin de semana.
Los reemplazantes de De Luca y Abdy serán Dana Goldberg y Josh Greenstein, quienes hasta ahora comandaban la producción de películas de Paramount y ahora sumarán a las de Warner a sus responsabilidades.
CNN no cambia de manos
Entre tantos cambios, algunas cosas permanecen. El destino de la señal de noticias CNN fue uno de los puntos discutidos desde el anuncio de la fusión, un discurso que en las últimas semanas se agudizó tras la decisión del gobierno de Donald Trump de no permitir el acceso de sus corresponsales a la Casa Blanca ni al avión presidencial. Como tanto David Ellison como su padre Larry -fundador de Oracle y cuya enorme fortuna sirvió como garantía de la compra de Warner- son considerados como aliados de Trump, muchos anticipaban un futuro sombrío para CNN. Sin embargo, ayer, se confirmó que Mark Thompson, actual presidente del canal de noticias, continuará en su puesto. Según reveló la publicación especializada The Hollywood Reporter, el ejecutivo anunció que había llegado a un acuerdo con Ellison para seguir al frente de CNN.
“Estoy convencido de que de David Ellison para abajo los líderes de Paramount Skydance realmente ven a las noticias y el entretenimiento como principales estrategias para la nueva compañía. Además, habiendo tenido largas conversaciones sobre el tema con ellos, tengo confianza en que entienden y van a apoyar los principios y la práctica del tipo de periodismo independiente que siempre representó CNN”, explicó Thompson ayer a los empleados del canal.
Del lado de las plataformas de streaming ahora bajo el paraguas de Skydance, HBO Max, Paramount+ y Pluto, todo parece indicar que los nuevos dueños no están dispuestos a cometer los mismos errores de la administración anterior, que al sumar los contenidos de Discovery a HBO Max tuvieron la mala idea de borrar a la prestigiosa marca de su nombre.
El experimento Max -a secas- se convirtió en una de las decisiones de marketing más absurdas y efímeras de la industria audiovisual. Por el contrario, con el anuncio de que el ejecutivo Casey Bloys, responsable hasta ahora de HBO y HBO Max, asumirá el mando de las otras dos plataformas, el mensaje parece ser claro: HBO, HBO Max y su equipo creativo son las joyas de la corona televisiva y del streaming de la compañía y así serán tratadas de aquí en adelante. Aunque todavía no se sabe si las plataformas se combinarán en una sola, Bloys ya anticipó que lo más factible es que ambas funcionen en paralelo, aunque los suscriptores podrían tener la posibilidad de adquirirlas juntas.

Otros que también continuarán en sus puestos, al menos por ahora, son James Gunn y Peter Safran, encargados de los estudios DC, usina de las adaptaciones de los cómics que Warner reformuló en varias oportunidades para poder competir de igual a igual con Marvel, propiedad de Disney. Según The Hollywood Reporter, el dúo se reunió la semana pasada con Ellison y el magnate les pidió que se quedaran en la compañía y que “siguieran haciendo lo que están haciendo”.
Una vez más, el nuevo dueño está tratando de evitar el traspié cometido por la administración anterior, que despidió al equipo de ejecutivos responsables de desarrollar las películas de DC cuando todavía tenían Flash y Aquaman y el reino perdido por estrenar, lo que resultó en que esas películas no contaran con el respaldo del estudio. Así que, en principio, Gunn y Safran tienen garantizada su permanencia hasta julio de 2027, cuando llegue a las salas la secuela de Superman, dirigida por Gunn.
Más allá de los primeros anuncios, lo cierto es que, desde hoy, Hollywood ya no será el mismo y que el cambio de época afectará, más temprano que tarde, lo que verán los espectadores de todo el mundo.
1
2En fotos: de la sorpresa de Matt Damon y Luciana Barroso a Ben Affleck al llamativo look de Sarah Jessica Parker
3El trágico desenlace de Javier Portales: arrasó en la TV durante treinta años, pero murió en la ruina
4Le diagnosticaron cáncer de útero, pasó por más de diez cirugías y anunció que será mamá: “Busqué otro camino”
