Ed Sheeran cantó para 45.000 personas en el Campo de Polo

El compositor británico ofreció ayer un concierto en el Campo Argentino de Polo
El compositor británico ofreció ayer un concierto en el Campo Argentino de Polo Crédito: Santiago Gallo Bluguermann
Cecilia Martínez
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24 de febrero de 2019  • 02:59

Sin artificios y lejos del estereotipo de ídolo cool que replica la industria de la música pop, Ed Sheeran , el rey de la generación Spotify, hace de la canción un acto de comunión.

Con 28 años recién cumplidos, el exitoso compositor británico personifica un fenómeno que rompe estándares y que crece: sin banda ni bailarines, se vale no más que de su voz, pedales de efectos sonoros y guitarras para mantener hipnótico a un público de 45.000 personas durante dos horas de concierto, como ocurrió anoche.

En el cierre de la gira latinoamericana de Divide, su tercer y premiado disco, el solista inglés colgó el cartel de sold out en el Campo Argentino de Polo. La cita fue su tercera actuación en el país tras los cuatro años transcurridos desde su debut en los escenarios nacionales en 2015, en el Luna Park. Dos años más tarde, llenaba el Estadio Único de La Plata.

El compositor británico ofreció ayer un concierto en el Campo Argentino de Polo
El compositor británico ofreció ayer un concierto en el Campo Argentino de Polo Crédito: Santiago Gallo Bluguermann

El joven que empezó cantando en los coros de una iglesia de su Inglaterra natal, oriundo de un "pueblo muy chiquito", como contó ayer a su público, es hoy el músico más taquillero y autor de los temas más escuchados por streaming de los últimos tiempos.

De chico, su meta era alcanzar con sus canciones la escena londinense. Anoche, afirmó que celebra casi aun incrédulo el haber conquistado confines tan lejanos como Argentina, entre decenas y decenas de otros puntos del globo. Miles de adolescentes, y también de adultos, se mostraron conmovidos anoche por la sensibilidad interpretativa del pelirrojo de sonrisa tímida y piel tatuada.

Gran parte del tiempo, Ed Sheeran canta con los ojos cerrados, eliminando ya las pocas barreras que separan su voz de los oídos atentos bajo el escenario. Remera oscura, jeans anchos y una amplia colección de tatuajes tan disímiles como un león, un oso de peluche, un corazón o un Grammy conforman la piel del personaje, en cuyo cuello lucía anoche un colgante con forma de cola de ballena.

"Me gusta su transparencia y no importa su aspecto o si se viste con cadenas de oro o no, me llenan sus canciones", comentó Emma Martínez, una joven de 14 años al comienzo del show y minutos antes de que Sheeran irrumpiera con gesto cálido en el escenario con la fuerza de "Castle on the Hill", entre gritos y aplausos.

A este hit de su último álbum prosiguió otro del mismo trabajo, "Eraser", con bases de loop enérgico y secuencias de rapeo que luego volvió a repetir en "New Man" y "Sing".

El repertorio se remontó luego a sus inicios con "The A team", que el campo coreó minado de celulares encendidos, para luego vibrar con canciones como "Dive" o "Bloodstream".

El compositor británico ofreció ayer un concierto en el Campo Argentino de Polo
El compositor británico ofreció ayer un concierto en el Campo Argentino de Polo Crédito: Santiago Gallo Bluguermann

El ídolo anglo pidió a la multitud que cantara tan alto como lo haría él "para quedar todos afónicos", dijo, y, consciente del predominio de público femenino, bromeó compadeciendo a "los padres y novios" presentes, invitándolos a que ellos también se unieran al baile, incluso "imaginándose otras canciones en sus cabezas" si no les agradaban las suyas.

El músico, apadrinado por Elton John y quien destaca como solista y como compositor de temas que han logrado el éxito en las voces de otros intérpretes como Taylor Swift o One Direction, contó también que escribe muchas canciones que incluso después olvida. Y así entonó "Love yourself", tema que cuatro años atrás compuso para Justin Bieber.

La masa lo acompañó y, para ese entonces, el gran despliegue de pantallas lo enfocaban con un efecto lluvioso, contrario a la tregua que dio el mal tiempo desde el comienzo hasta el final del show. Las baladas románticas y sus frescas producciones acústicas, que son su fuerte, se dieron paso con "Give me love", "Tenerife Sea" y "Kiss me".

El toque celta de "Galway Girl" y "I see fire" fueron el anteplato al pico más álgido de guitarra eléctrica en "Thinking out loud", su creación romántica más célebre. Un mashup de "One" y "Photograph" antecedió a otro de sus grandes hits: "Perfect", ya cerca de una despedida en la que sonaron las notas country de "Nancy Mulligan", "Sing" y el súper éxito que arrasó en los ránkings mundiales, "Shape of you".

El inglés dejó el escenario con la camiseta argentina puesta y sonriendo, como quien sabe que más que una despedida, lo de ayer era un hasta luego.

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