Pablo Marchetti, director de la Revista Barcelona y letrista y cantante del Conjunto Falopa, explica cómo encender un fogón anarcoperonista
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Este sábado, 27 de noviembre, el Conjunto Falopa llega por primera vez a La Trastienda, Balcarce 460, para presentar su flamante segundo disco, Canciones para un fogón anaroperonista. En esta entrevista, Pablo Marchetti, director de la revista Barcelona, poeta, letrista y cantante, repasa os puntos clave del fonograma y define el imaginario falopero. Falopa está integrado, además, por los guitarristas Federico Marquestó (arreglos, dirección musical), Francisco Huici, Gustavo Carretito, Juani Spolidoro y Juan Krymienwicz.
Desde sus comienzos se posicionaron como un grupo punk, con guiños a los Sex Pistols ("Anarquía en la repubilqueta"). Ahora que tocan en La Trastienda aparecieron voces que los tildan de "caretas" y de "burgueses", ¿Qué les dirías a los que los acusan de "transar" con el "sistema"?
Que están absolutamente equivocados. Que todavía no transamos con el sistema. Y les diría también que si no transamos fue pura y exclusivamente por la falta de ofertas. Digamos que somos unos caretas y unos burgueses que todavía no salimos del closet. Y si no salimos del closet es por falta de guita. De todos modos, somos tan caretas que, aunque estamos en la lona, la careteamos y tocamos en un lugar careta como La Trastienda. Y todo para conseguir alguna oferta y poder transar. Al respecto, recomiendo escuchar nuestro tema “Un engranaje más”, toda una declaración de los principios que somos capaces de deponer, entregar o malvender si aparece una oferta cuanto menos miserable.
La (re)volución musical en Falopa parece permanente. ¿Puede decirse que existe un trotskismo falopero?
Y, sí, somos medio trotskos en eso. Y también en cuanto a ser minoría. Pero lo de la revolución permanente es un gran concepto, un gran aporte trotskista. A mí me gusta mucho el manifiesto que escribieron Trotsky y André Bretón en México, que se llama “Por un arte revolucionario independiente”. Pero creo que me gustaría más si tuviera una traducción al peronismo. Por ejemplo, poner el texto en los globitos de una historieta de Locuras de Isidoro. ¿Es revolucionario eso? No estoy muy seguro. Pero sí creo que es re falopa.
"Cartel", más allá de inscribirse en la tradición drogona del tango, funciona como un homenaje al boliche más emblemático del rock argentino en los 80 y los 90. ¿Cuál es el lugar que ocupa Cemento en el imaginario del Conjunto Falopa en general, y del tuyo en particular?
Uy, Cemento es fundacional en mi vida. Allí vi a Sumo, vi a Los Redondos, vi a Babasónicos, a Los Brujos, a Flema, a los Ratones... y hasta estuve la noche en que Luca subió como invitado de Los Redondos a cantar “Criminal Mambo”. Obviamente con esto lo único que estoy diciendo es “qué viejo estoy”. El arte del disco es una parodia-homenaje a la revista Canta Rock. Y el aviso que pusimos en la retiración de la contratapa es el de un festival de rock de garage (donde toca Falopa) en el estacionamiento de Estados Unidos 1234. Cemento es clave en mi vida y en la vida de Fede. Y también en la de los demás faloperos, aunque ellos son más pendejos.
"Matelassé", el hit indiscutido del nuevo disco, es la primera incursión de Falopa en en la cumbia tradicional. Pero, además, resulta un tema emblemático, porque hace referencia al jogging. Hace diez años, al frente de Sometidos por Morgan, editaste un disco-manifiesto que se llamaba Jogging. ¿Podría decirse que esta canción es una continuación de ese manifiesto?
Sí, absolutamente. Ese tema surgió de la necesidad de seguir ampliando el “concepto-Jogging”, que creamos con Sometidos (Fer Sanchez, Toto Menghini, Pablo Paz y yo), pero del que también participaron Ingrid Beck y Mariana Pellegrini. Ese fue uno de los tantos gérmenes que tuvo Barcelona. El jogging como elemento liberador y como aliado de la pachorra, lejos de su uso primario, que es el del ejercicio físico. En este caso pretendí ampliar el horizonte, dándole un espacio al erotismo en jogging, un concepto dudoso pero que existe, qué duda cabe.
En esa canción, incorporan por primera vez una sección de vientos. En sus comienzos, el dogma de Falopa era "guitarras y voz". ¿En Falopa no hay más dogmas?
Sí, hay, pero son más flexibles. En realidad, el dogma principal tiene que ver con la falta de instrumentos de percusión. Fijate que “Matelassé” es una cumbia, que tiene caños, pero que no tiene instrumentos de percusión. Bueno, en realidad en “Filósofo de la tele” Juanosky toca el berimbau, así que ahí también está roto el dogma. Pero “Filósofo…”, un tema de casi diez minutos, está para romper el dogma: allí hay loops con personajes de la radio y la tele, discursos, electrónica... Otro dogma podría ser no tener invitados. Eso funciona en el caso de los vientos, porque el que toca todos los caños y el que hace los arreglos para la sección de vientos que sólo él toca es Fran Huici, grandísimo saxofonista, además de guitarrista falopero. Pero también rompimos ese dogma, porque en el disco toca Pablo Mainetti, músico colosal, artista impresionante y posiblemente el bandoneón mayor de la Argentina. Pero ese también es un caso curioso: no es que nosotros buscáramos un bandoneonista, sino que Pablo vino a vernos, quedó encantado con el grupo y nos dijo: “Quiero tocar con ustedes”. Y nosotros, ante el pedido de alguien que es un amigo y un musicazo no nos podíamos negar, de ninguna manera. Es un grandísimo honor y un grandísimo lujo tocar con Pablo.
Los límites entre arte y política muchas veces se hacen difusos en Falopa. "Tu querida presencia", por ejemplo, anuncia la clonación del Che Guevara. ¿Estamos en condición de afirmar que, efectivamente, "se viene la revolución" como sostienen en el tema?
No sabemos si la revolución se viene o no. Con los lectores de Barcelona hace tiempo que venimos fijando fechas para la revolución, pero siempre nos colgamos. Pero el hecho de que los límites entre arte y política sean difusos ya es un buen paso. No tenemos claro que ese sea un paso previo hacia la revolución, pero es un gran paso. Borrar límites siempre es bueno, y si esos límites son los que separan nuestras grandes pasiones, como el arte y la política, tantísimo mejor resulta borrarlos.
"Pelotero" es un lamento, un pedido misericordioso (por anticipado) de un padre ateo a un ser todopoderoso (¿Dios?) para evitar acompañar a sus hipotéticos nietos a, justamente, un pelotero. ¿Qué lugar ocupan los peloteros en el imaginario de Falopa?
El pelotero ocupa un lugar odiado. Tan odiado que es capaz de generar un sentimiento místico en este grupo de ateos irredentos y sentimentales. Sólo la presencia de un pelotero puede generar esta irrupción de fe, de plegaria, de pedido misericordioso, como bien decís. Pero debo decir algo a favor de los peloteros: el Conjunto Falopa se formó gracias a que Fede Marquestó y yo nos conocimos en el jardín de infantes de nuestros hijos: Ramón (hijo de Fede) y Lina (mi hija) eran compañeros de jardín y la idea de formar Falopa surgió en una plaza, al costado de la calesita. Un mundo muy cercano al pelotero. De hecho, con Fede compartimos cumpleaños en peloteros. Así que, sí, odiamos los peloteros, pero lo consideramos un infierno necesario para que arda Falopa como arde actualmente.
El librito del primer disco era una especie de catálogo/galería de artistas argentinos contemporáneos. ¿Cuál es la relación de Falopa con las artes plásticas?
En este caso creo que se trata de un berretín un poco más personal, que yo vuelco en Falopa porque hay un canal de expresión que es visual. Plástico y, sobre todo, gráfico. Como editor, me encanta laburar en el arte de un disco como si fuera un libro (como en el caso del primero) o una revista (como hicimos en el segundo). Y por suerte tengo muchos amigos que son grandes dibujantes, pintores, escultores, fotógrafos y diseñadores, que gentilmente aportaron lo suyo para Falopa. Hay monstruos, gente muy, muy talentosa: Diego Parés, Sergio Langer, El Niño Rodríguez, Mariano Lucano, Mariana Pellegrini, Delius, Alfredo Sábat, Altamira, Vero Romano, Hernán Salamanco, Ivana Vollaro, Fernando Brizuela, Fantoni... ¡un dream team!
¿Cómo surgió la colaboracion de Alfredo Sábat, que había participado en el primer disco, como ilustrador de esta nueva portada?
Alfredo me parece uno de los grandes dibujantes del país. Y además es un tipo que hace muy buenas canciones. Para el primer disco lo convocamos como uno más de una lista. Pero aquí buscábamos hacer un cancionero, una parodia explícita de la revista Canta Rock. Y la revista Canta Rock venía con una caricatura en la tapa. Y creo que nadie podía hacer eso mejor que Alfredo. Por lo genial que es dibujando, pero también por la comprensión profunda de hacia dónde iba el asunto. Capo, Sábat.
¿Cuáles serían las instrucciones para encender correctamente un fogón anarcoperonista?
Hay que levantar el parquet y prenderlo fuego. Claro que con un fósforo no alcanza para que prenda el parquet. Hace falta un poco de papel. Creo que con un par de biblias puede andar bien. Una vez que la biblia arde, se le echan encima las maderas del parquet y se espera que agarre. Y se puede tirar también algún crucifijo de madera: eso nunca viene mal.
Por Humphrey Inzillo
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