Freaks adictos a los tigres, narcos y poligamía: por qué todos ven Tiger King

Rey Tigre (Tiger King), lo nuevo de Netflix, pone al descubierto el tráfico de felinos grandes en Estados Unidos, con una selección única de bizarros personajes.
Rey Tigre (Tiger King), lo nuevo de Netflix, pone al descubierto el tráfico de felinos grandes en Estados Unidos, con una selección única de bizarros personajes.
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1 de abril de 2020  • 12:05

Los personajes deTiger King, la nueva serie de Netflix, superan a la ficción. El documental, que busca mostrar el exótico estilo de vida que llevan adelante los adictos a los felinos grandes en Estados Unidos, descubre una trama de tráfico de animales, pero también hurga en la vida personal de sus protagonistas. Todos ellos, sin excepción, están envueltos en crímenes que no fueron resueltos y administran sus emprendimientos vinculados al mundo animal con estilos muy cuestionables.

La población de felinos grandes en cautiverio es tan grande en Estados Unidos que supera a la cantidad de ese tipo de animales que vive en estado silvestre en todo el mundo. Viven en los patios de verdaderos "adictos" a domesticar tigres, leones y panteras, que montan parques zoológicos exóticos en los que los visitantes pueden jugar con los cachorros, hacer "safaris" y ver espectáculos. Si bien esa parece la trama principal del show que crearon Eric Goode y Rebecca Chaiklin, a medida que la serie avanza, los personajes adquieren una complejidad inesperada, y el tráfico de animales se vuelve apenas uno de los temas que aborda la serie documental.

Joe Exotic, dueño de uno de esos parques temáticos, es un excéntrico personaje que busca la fama a toda costa. Durante diez años produjo un programa de televisión que emitió a través de sus redes sociales y cuyo streaming era visto por no más de 70 personas. Por los altos costos de mantener a casi 300 animales en su parque, Joe abarata el mantenimiento de dos formas. Por un lado, paga bajísimos salarios a gente que está desesperada de trabajar (sus empleados son, en su mayoría, gente que acaba de salir de la cárcel). Por el otro, con el correr de los capítulos, develará cómo descubrió que puede alimentar a sus "mascotas" a precios muy bajos. Joe, además, mantiene una relación poligámica con dos hombres que trabajaban para él: los tres se casaron en una ceremonia que aparece retratada en los primeros minutos de la serie.

Además de Joe Exotic, otros dueños de parques temáticos con animales salvajes aparecen en la serie. Uno de ellos es Doc Antle, también fanático de los felinos grandes y empresario que administra su parque como si fuera un culto religioso. Además de sostener que su labor es fundamental para educar al público acerca de la vida animal, Antle genera una dependencia psicológica y económica en sus empleados. La mayor parte de las personas que contrata, además, son mujeres jóvenes con las que mantiene relaciones abusivas y a las que explota sexualmente de distintas maneras. Uno de los testimonios más interesantes es el de una mujer que logró "escapar" del lugar, que cuenta cómo la obligaron a someterse a cirugías estéticas y distintas formas de abuso que Antle ejercía sobre ella y sus compañeras.

Tiger King también cuenta la historia de Carole Baskin, una particular activista por los derechos de los animales, respaldada por la popular organización PETA (People for the Ethical Treatment of Animals). Baskin, que es la "villana" de Doc Antle y Joe Exotic, es el personaje que los televidentes esperan que aporte algo de cordura al bizarro escenario que plantea la serie. Sin embargo, ella también parece tener una actividad cuestionable, entre otras cosas, por convertir su refugio de felinos en un parque temático con el que lucra. Pero además, la activista -que es fanática de los estampados animales y solo viste prendas con animal print- está envuelta en un homicidio que aún no fue resuelto.

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