La reconstrucción de Andy Kusnetzoff

Andy y el cierre de un año exitoso en TV.
Andy y el cierre de un año exitoso en TV.
Después de varios programas en la pantalla chica, finalmente el conductor logró el éxito que quería con el reality Extreme makeover, home edition
Andrés Puig
(0)
10 de diciembre de 2013  • 00:00

Inventó un estilo que se replica hasta el día de hoy, hizo programas de varios tipos, en algunos la suerte le fue esquiva y así la radio se convirtió en su refugio desde hace 11 años. En 2012, volvió al éxito de la manera menos pensada y en 2013, hace pie en un formato que parece hecho a su medida. Sí, tardó en llegar el reconocimiento en la pantalla chica, pero al final hay recompensa para Andy Kusnetzoff .

Es muy probable que jamás le dejen de preguntar por sus besos a Angelina Jolie o cuando Lorenzo Lamas pensó que lo quería atacar con una tijera, cosa que parece ponerlo incómodo por haberlo hablado hasta el hartazgo, pero la incursión en Graduados tal vez haya sido el punto de partida para empezar a evitar esa catarata de memorias forzadas.

Buscó y buscó el formato que le devolviera el éxito, y si bien no hubo ningún fracaso rotundo, ningún ciclo es recordado con facilidad. Así pasaron Maldito lunes, El bar, Escalera a la fama, Argentinos somos como somos, Argentinos por su nombre y Zoom, mirá de cerca. Periodista y conductor de profesión, Andy Kusnetzoff se reinventó para la TV como actor, dándole vida a Daniel Goddzer en Graduados.

Pero en 2013 llegó a un formato que por momentos parece pensado para él ya que mezcla los condimentos que mejor sabe manejar. Extreme makeover, home edition lo tiene como conductor pero sus "tareas" van un poco más allá. En este programa logra mostrar una de sus facetas más logradas: la de entrevistador. Habla con cada familia y con cada uno de sus integrantes, genera un vínculo y se muestra conmovido por sus historias y a su vez logra conmoverlos a ellos mientras los entrevista.

Además, luce su costado solidario, ese que comenzó a mostrar en la radio con grandes colectas. Gracias a ese entrenamiento, logró que Extreme makeover no sea sólo un programa de construcciones y decoración (y chivos) sino que consigue que el foco esté puesto en las historias de las familias y la mejora en su calidad de vida, esa que obtienen gracias al ciclo.

El programa que necesitaba...Andy encontró un formato que potencia sus mejores cualidades frente a cámara.
El programa que necesitaba...Andy encontró un formato que potencia sus mejores cualidades frente a cámara. Fuente: Archivo

Finalmente, el mayor beneficio para Andy, es la conducción en exteriores. El trabajo en la calle es su fuerte y se nota. ¿Por qué lo decimos? Porque cuando tuvo que llevar adelante programas desde un estudio no tuvo los mejores resultados y hasta se lo vio incómodo. Tal vez, el trabajar al aire libre y moverse sin límites contribuyan a que lo veamos trabajar con mayor naturalidad.

Así, con un formato al que pudo adaptarse con facilidad, logró el éxito que pretendía para sus trabajos. Ahora, así como en la radio, en la TV parece volver a disfrutar de lo que hace. Se lo ve relajado, probablemente porque no es él quien produce. [Ahora que la producción del programa haya elegido solamente familias con algún integrante enfermo o discapacitado para así potenciar el "show" lo dejamos para otra reflexionar en otra oportunidad].

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.