Este sábado, el creador del "uruguayismo lúdico" toca junto a su banda, los Bochamakers, en La Trastienda
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Después de casi dos horas de show, Martín Buscaglia le pide a su sonidista que haga sonar, bien fuerte "Cerebro Orgasmo Envidia Sofía", la canción que abre El evangelio según mi jardinero (2006). Mientras baila, en un ejercicio que mezcla el rap con el relato futbolero, se dispone a bailar y a explicar por qué es imposible tocar esa canción en vivo, al menos con su formato de hombre-orquesta. "Empieza con un corito spookie diciendo "brain brain go away, come to play another day"; un sample del fill de batería de "Rock with You", de Michael Jackson; entra el bajo en si menor, bombo y palmas; un banjo funk de un canal y del otro una vaca mugiendo (hecha con esos "cilindros mugidores" como los del comienzo de Delicatessen); Arnaldo Antunes diciendo "Orgasmo" alternando con un sample de "Y.M.C.A." de Village People; cantamos Arnaldo y yo, y suena el bajo, el bombo, las palmas, el banjo y un "chiquichiqui"; una sección de brasses hecha con cuatro saxos de bambú; un momento de cuasi dub y el break de batería de Phil Collins en "In The Air Tonite"... ¿Se dan cuenta, ahora, por qué es imposible tocarla en vivo?".
La escena corresponde al recital que Buscaglia ofreció el 28 de julio en el Club Atlético Fernández Fierro, en la última de una serie de ocho presentaciones del espectáculo Llame ya. Fue una suerte de actualización de la dinámica que Alejandro Dolina utiliza para el "Sordo" Gancé: el artista atendía los pedidos del público vía celular, y así iba creando el repertorio de cada noche.
Dice Buscaglia: "Estadísticas: cientoveintisiete (¡127!) es el promedio de mensajes que tenía al final de cada show entre llamadas perdidas y mensajes de texto, de todo calibre. Más allá de mis temas, me pidieron Cantacuentos, dos veces ‘un tema nuevo’ (una toqué uno que se llama "Cobaya de cumbia", y otra uno que compuse con Kiko Veneno, que se llama "Cuando"), Roberto Carlos, los Beatles, Michael Jackson y ‘temas uruguayos’ con la característica de que 3 veces me pidieron ‘una de Cabrera’, dos veces específicamente "La casa de al lado"). Para mí hacer este show fue una experiencia movilizadora, un ejercicio muy particular como músico. Hay un show que es el que el público aprecia, pero en este caso especialmente había otro sucediendo adentro mío.
Fue muy peculiar, sobre todo, la disposición previa (imposible "ensayar" el show) y más aún la disposición anímica. O sea: cuando armás un show trazás también un ‘órden anímico’, un trayecto, y ya sabés que zonas vas a atravesar y cuánto te detendrás en ellas. Pero con el Llame ya era un subibaja ciclotímico, de un tema melancólico a uno desfachatado y así y así...Yo la pasé muy bien, y a la vez sé que no los voy a hacer muy a menudo, para cuidar esa energía y singularidad".
Por eso mismo, Martín Buscaglia vuelve ahora a Buenos Aires, pero con otro formato, junto a su impactante banda, Los Bochamakers (Martín Ibarburu, Matías Rada, Mateo Moreno y Herman Klang). Este sábado, en La Trastienda, Balcarce 460, presenta el espectáculo Siento que aprendimos algo, 38 años de música.
¿Qué es lo más importante de todo lo que aprendiste en estos 38 años de música?
Gracias a dios la música es infinita, por ende el aprendizaje también. "Siento que aprendimos algo" es una frase de uso interno que surge en esas ocasiones en que notás que algo cambió en tu relación con la música, que hubo un mojón. Puede ser durante o después de un show, en tu relación con el instrumento, con el público, con tu cuerpo, en la interacción con otros músicos, en el estudio, en alguna manera de colocarte frente a un arreglo o los sonidos, en la intimidad de la composición… El camino de la música es pasto propicio para las pequeñas epifanías. Y al mismo tiempo, me parece que lo más importante es que trabajes en vos, más que en la música, y luego una cosa llevará a la otra. Parafraseando al maestro Tom Waits: a vos te puede gustar la música, pero al final lo importante es que la música guste de vos.
"Martín Buscaglia es una bola de swing", dice Jaime Roos en la introducción de la canción que cantaste como invitado en su DVD "Otra vez Rocanrol". ¿Cómo asimilás esa definición?
Como un gran y generoso halago, por venir de alguien con una trayectoria tan potente que además sabe bien de lo que habla, ya que toca por ejemplo no con una bola, sino con un alud de swing como son Hugo Fattoruso y el "Nego" Haedo. Me parece que es lo más importante en un artista, esa cosa inasible (mojo, encanto, duende...), que va más allá de otras cuestiones. Vos podés tocarte todo, componer algo perfecto, con una letra que cierra por todos lados, grabarlo re pro... y que no pase nada. Y después alguien más malandrín te canta un tema medio desafinado con tres acordes y una letra un poco abstracta y deshilachada, y te emociona hasta la médula. Aunque el ideal sería tocarse todo, componer algo divino, grabarlo de la manera más adecuada, sin desafinar, y que además tenga swing.
En tu universo de influencias, ¿Qué lugar ocupa Jaime?
Mínimo. Nunca fui un seguidor de su música. Mis ídolos uruguayos fueron siempre del bando de Mateo, Rada, Opa, El Kinto (influencias que seguro comparto con Jaime, ahora que lo pienso). También Darnauchans, el Príncipe y Mandrake.
De todas formas te puedo nombrar cuatro momentos puntuales de conexión con el gran artista que sin duda es Jaime: escuchar su disco Siempre son las cuatro, que es perfecto; leer en una entrevista en los 80 que se copaba con Cut The Crap, de los Clash, un disco subvalorado que yo también adoro; el mero hecho de ensayar para el show que se registró en el DVD. Siempre es aleccionador compartir esas instancias con alguien de ese calibre, (recuerdo en una bruma surreal, por ejemplo, tocar "Nombre de bienes" en la viola mientras cantaban Jaime y Peluffo de la Trostky); y, finalmente, "Tema del hombre solo", de su último disco, que entra en mi top ten personal de los mejores temas uruguayos de esta década.
Sigamos hablando de colaboraciones. Más allá de su participación en Temporada de conejos, hace unos meses también compartiste escenario con Kiko Veneno en España. Creo que cuando se dan este tipo de feats. con artistas tan importantes ya se traspasa la categoría de "anécdota" y te confirma como un artista de dimensiones realmente trascendentes. ¿Cómo fue esta nueva colaboración con Kiko? ¿Avanza el proyecto de un disco en conjunto?
De las más grandes gratificaciones y honores que te da la música es cuando te encontrás haciendo cosas a la par y en reciprocidad con gente que fue tu influencia y tu maestro desde que arrancaste. Considero a Kiko uno de los mayores poetas de la música en lengua hispana.
Estamos tocando juntos, estamos componiendo, grabando y yendo a los toros. Creo que dentro de no mucho tendrán noticias nuestras.
Finalmente, me gustaría pedirte un disco, una película y un libro que te haya atrapado en la última temporada...
Un disco: Jeanne chante Jeanne, de Jeanne Moreau. Me enamoró de ella, otra vez. Un film: I´m Still Here, de Joaquin Phoenix y Casey Affleck, me impactó profundamente. Y en cuanto a libro, voy a ver si me compro ahora en Argentina las Poesías completas que acaban de salir de Jorge Leónidas Escudero, que es un buda.
Por Humphrey Inzillo
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