Mex Urtizberea: "En esta vida no hay nada seguro"

Músico, actor, animador y artífice de sus propios proyectos, acaba de estrenar Un mundo idiota en El Picadero
Alejandro Rapetti
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20 de agosto de 2017  

Mex abre la puerta de su casa en el barrio de La Paternal mientras sostiene a su perra Marcela con una mano y saluda como puede con la otra. A simple vista, resulta difícil encontrar las diferencias entre la persona y el personaje, ese antihéroe un poco torpe de 1,65 metros de estatura que asoma entre romántico e idealista, siempre gracioso, de ese humor absurdo que esparce entre gestos y palabras, en un baile loco o con los cabellos despeinados. Pasamos del hall de entrada al living, un mono volumen muy espacioso con un teclado y una batería, una importante estufa de leña en el centro, unos sillones más allá, hasta llegar a la cocina, amplia como de campo, con vista al jardín y la piscina.

Para Mex su lugar en el mundo es su propia casa. Allí ensaya con su banda, recibe amigos, hace fiestas, enciende el fuego en la chimenea, realiza proyecciones y sobre todas las cosas, disfruta ser el gran anfitrión. Por lo pronto ya tiene lista la licuadora y enseguida la pone en marcha para preparar un refrescante licuado de manzana que compartirá con este cronista. Antes de comenzar con la entrevista todavía haremos una breve escapada al fondo de la casa y subiremos a la terraza, donde el espacio se reparte entre un gran futón para tirarse a pierna suelta junto a otra cocina a cielo abierto y una huerta orgánica repleta de brotes que más o menos pronto se convertirán en ensaladas.

Músico, actor y conductor, casado y divorciado dos veces y padre de la actriz Violeta Urtizberea, por estos días Mex se encuentra a punto de estrenar Qué mundo idiota, una pieza de su autoría, coescrita junto a Pedro Saborido, donde sale con su banda para desentrañar lo dificultoso que puede resultar llevar a cabo los sueños propios en este mundo.

"La idea de Pedro Saborido es que todos los músicos son gerentes de Sony y vienen a ver de cerca el trabajo y controlar cómo está funcionando la cosa porque los discos no se venden, entonces de alguna manera tienen que estar cerca del asunto. Así interrumpen cada tema y le dicen qué cosa tiene que ir mejorando, qué tiene que ir haciendo, hasta volverlo totalmente loco", sintetiza Mex la trama del show que tiene entre manos, cuyo eje son los temas de Mua, su último disco editado por Sony (2015). Y añade: "La obra habla de los sueños que todos tenemos, de cómo llegar a ese sueño. Después el sueño es otra cosa. Y bueno: hicimos lo imposible para que se cumpla, pero no fue así".

Además, hasta fines de agosto sigue con las grabaciones de Fanny, la fan, la comedia televisiva que bastante dio que hablar luego de que la levantaran con apenas tres semanas al aire, y ahora puede verse en la web de Telefé. "Fue muy raro lo que pasó, pero tiene que ver con los tiempos que corren. Es un grupo divino y está buenísimo, pero son esas cosas raras que pasan en la tele. No hubo suerte, lamentablemente no salió y nos mandaron al fantasma de la Web", bromea y se lamenta a la vez.

-Músico, actor, conductor, humorista? Si tuvieras que presentarte a vos mismo como a un tercero, ¿qué dirías?

-¡Genio! No sé...no, me da mucha vergüenza, nunca diría que es una porquería porque uno tiene un ego increíble, y estaría mintiéndote de una forma u otra. Diría un hombre inquieto, que hace cosas? simpático. Es difícil, porque todo lo que hago está relacionado con el humor, y cuando hacés humor te aman o te odian. Así que, si ese día tengo que presentarme a mí mismo, falto.

-¿Cómo definirías entonces el universo mexurtizbereano?

-No puedo definir cómo es eso. Me asusta saber que uno tiene un universo. Qué sé yo, no sé? es un lenguaje. Creo que todo el mundo tiene un lenguaje para hacer las cosas, que tiene que ver con un montón de situaciones que le pasaron, influencias de distintos artistas, y uno es un poco atrevido y se pone a hacer. Soy intuitivo y siempre me rodeé de gente muy talentosa.

-¿Qué cosas te causan gracia?

Me hacen gracia muchas cosas. Observar conductas en lo cotidiano, cosas que están corridas, fuera del marco. Veo un perro que va corriendo con mucha convicción para un lado y me pregunto: ¿a dónde va?. Me hace gracia todo, porque me resulta absurda la vida, con todas las reglas que tiene, con todas las cosas que deben ser, cómo deben ser. Me hace gracia escuchar a la gente, las opiniones, los conceptos.

-¿Por qué creés que ya casi no quedan programas de humor en la TV?

Creo que el humor ahora está en todos lados. Todo se descontracturó, incluso en los noticieros. Además, hoy uno va a buscar el humor donde quiere y a la hora que quiere en Internet. La televisión de aire está cambiando terriblemente y va a cambiar más. Va a tener programas en vivo, realities, pero las ficciones no van a existir más porque la gente va a buscarlas a otro lado. Todo va a ser vivo en la TV.

-¿Qué análisis hacés de la actualidad político-económica?

Es un momento de mucha angustia. Me encantaría que todo se aclarara. Ya llevan media gestión de gobierno, siempre es como que va a estar todo bárbaro y cada vez es peor; aumentan las cosas, aumenta la desocupación, y me angustia ver que la están pasando mal, que no se arreglan las cosas, es como que hay una cierta frivolidad en todo lo que está pasando.

-¿Y las denuncias de corrupción relacionadas con el gobierno anterior?

Creo que donde hay poder hay corrupción, siempre. Pero siempre voy a estar con un gobierno nacional y popular. Después hay un montón de runfla, tipos que van a robar, como en todos los gobiernos, en las iglesias o en el ejército. Por eso, más allá de todas las cosas que pasaron, de todo lo que se hizo mal, sigo creyendo en eso, no encontré otra cosa todavía.

-¿Y qué hacés en tus ratos de ocio?

Me gusta ver cine, veo muchas películas, leo, hago música. The Wire es una serie maravillosa. También me gustan mucho The Killing, la nueva temporada de Twin Peaks, Rick & Morty -un dibujo animado tipo Volver al futuro-, South Park... En cine, cada vez que se me cruza El padrino lo vuelvo a ver. He visto cosas de Buñuel que me despertaron mucho en la década del 70, películas italianas o de Polansky. También leo muchos guiones y cosas que me dan.

-¿Qué opinás sobre la legalización del consumo de marihuana?

Lo que hizo Uruguay me parece bárbaro. Es una forma de tener el control desde el gobierno y terminar con el narcotráfico. Está bien.

-Ahora que estás conviviendo con tu novia, ¿qué te parece la vida en pareja bajo un mismo techo?

Y...es bravo. Creo que las convivencias destruyen las parejas. Hay que tener cuidado, sin dejar de ser uno, buscar la mejor forma. Porque lo más lindo de una pareja es cuando se encuentra, el deseo, las ganas de verse, y a veces la convivencia destruye un poco todo eso. Es difícil pero creo que cada pareja tiene que buscar la manera de estar bien entre sí, respetarse, quererse, cuidarse de verdad, y no atormentarse. Hay que buscar eso. Es un trabajo.

-¿En qué creés?

Tengo la posibilidad de hacer música, de cantar, de juntarme con otros a tocar. Todo el tiempo estoy pensando en una música, en algo artístico. No debe haber nada más espiritual que hacer música.

-¿Estás seguro de algo?

No, no. Yo hago pero no estoy seguro de nada. Creo en mi intuición, aunque me equivoque, pero nunca estoy seguro de nada. En esta vida no hay nada seguro, tiene que haber dudas, porque si no hubiera dudas sería aburridísimo. Por eso, hay que ir contra la vida segura.ß

Un mundo idiota.

Junto a Hernán Segret en bajo

Paco Leiva en guitarra; Agustín Leiva en batería; Leonel de Francisco en trompeta y Francisco Salgado en Trombón. Dramaturgia / textos: Pedro Saborido y Mex Urtizberea; dirección musical de Hernán Segret y dirección de Daniel Casablanca. Jueves y viernes, a las 22.30, en el Picadero, Pasaje Enrique Santos Discépolo 1857. Entrada, desde 300 pesos.

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