El milagro Dirty Dancing: la premonición de Patrick Swayze y las 149 canciones rechazadas

Patrick Swayze y Jennifer Grey: una pareja que prendió fuego las pantallas y que tuvo en la canción a la aliada perfecta
Patrick Swayze y Jennifer Grey: una pareja que prendió fuego las pantallas y que tuvo en la canción a la aliada perfecta
Joaquín Vismara
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22 de abril de 2019  • 00:01

Franke Previte tenía unos pocos dólares en su caja de ahorro cuando le hicieron una oferta laboral como tantas otras que había aceptado en el último tiempo para poder cubrir sus gastos. Conocido por haber sido el líder de Franke and the Knockouts, un grupo que había cosechado un hit en 1981, un día recibió un llamado que, le aseguraban, le iba a cambiar la vida. Al escuchar el título del proyecto y de qué se trataba, se limitó a reírse, pero de todos modos aceptó, y el tiempo le daría la razón a su interlocutor.

Mientras vivía de vender autos usados, a Previte lo contactó Jimmy Ienner, el presidente de su anterior sello discográfico, para invitarlo a escribir la canción principal de la película Dirty Dancing. Al escuchar el título del film, Previte pensó que le estaban ofreciendo musicalizar una película pornográfica (de hecho, en la Argentina llevó como subtítulo "El baile atrevido"), por lo que su respuesta inicial fue una rotunda negativa, hasta que supo de qué iba la historia. Finalmente, al conocer la trama, dio el visto bueno, pero se encontró con un inconveniente: dado que estaba pensada para una secuencia final de baile, la canción debía durar siete minutos, una extensión poco amigable para el mercado de los singles y los éxitos instantáneos.

Junto al compositor profesional John DeNicola, Previte pensó en una fórmula efectiva para convertir a la canción en un hit: empezar por el estribillo a la mitad de su velocidad, pasar a la estrofa, y luego redoblar el ritmo para darle un pulso bailable. Según contó años después a The Guardian, DeNicola le envió un cassette con una pista instrumental que él escuchaba sin parar durante sus viajes en auto, hasta que un día, mientras esperaba en la cola de un peaje, cantó espontáneamente la frase "I've Had the Time of my Life". Sin saber qué era lo que había pasado, Previte entendió que tenía algo entre manos, así que se apuró por anotarla en un sobre que tenía a mano, por miedo a olvidarla.

Después de asegurarse como vocalista a Bill Medley, conocido por ser parte del dúo The Righteous Brothers, la compañía comenzó a buscar una contraparte femenina, y la oferta cayó en manos de Jennifer Warnes. Conocida por ser colaboradora y amiga de Leonard Cohen , y con discos producidos por gente como John Cale (Velvet Underground), la cantante estuvo a punto de rechazar la oferta, hasta que las deudas y el dinero ofrecido la hicieron reconsiderar. "De todos modos, nadie la va a escuchar jamás, seguramente", pensó en ese momento Jennifer y lo admitió tiempo atrás. Nada más lejano a lo que iba a suceder.

El dúo grabó la canción en poco más de una hora, puestos uno frente al otro en el estudio, mientras la cinta se proyectaba de fondo para que Warnes pudiera hacer coincidir sus inflexiones vocales con la coreografía desplegada por Patrick Swayze y Jennifer Grey. Al poco tiempo, el actor pasó a visitar a la cantante durante un show de Roy Orbison en el que participaba como corista y tuvo una profecía para compartir: "¡Vas a ganar un Oscar!", le dijo a Warnes, mientras la alzaba por el aire, como si estuvieran en la escena final del film. Previte, en cambio, conoció a la estrella de la pelìcula en la ceremonia de premiación de la Academia: "me dijo que habían rechazado 149 canciones y que la nuestra fue la 150", contó años después. Swayze le reconoció que, hasta ese momento, todos los involucrados odiaban la película. Habían filmado la rutina de cierre primero, pero parecía no tener sentido sin una canción a tono. Sin embargo, todo cambió una vez que el demo llegó a manos de los productores.

Además de una estatuilla dorada (Liza Minnelli y Dudley Moore fueron los encargados de anunciar que la canción había ganado, en la entrega de premios de 1988), "(I've Had) The Time Of My Life" cambió las vidas de ambos. Warnes, que venía de grabar Famous Blue Raincoat, un álbum de versiones de Leonard Cohen, comenzó a navegar aguas más cercanas al pop, algo que aseguró generó un cisma entre sus seguidores.

Previte continuó una prolífica carrera como compositor, y es actualmente el presidente de una fundación para concientizar sobre el cáncer pancreático en honor a Sawyze, que murió víctima de esa enfermedad en 2009. Al día de la fecha, tanto compositor como vocalista aseguran sentir escalofríos cuando escuchan "(I've Had) The Time of my Life" de manera inesperada. En palabras de Warnes: "Cuando la gente dice que fue muy importante para ellos, por lo general tiene que ver con un amor o un evento social importante. Pero el título del tema está en tiempo pasado, así que no deberían usarlo para un casamiento".

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