En diciembre de 2016, mientras trabajaba en ‘El Ruiseñor, el amor y la muerte’, el ex líder de los Redondos revelaba su rutina de trabajo
1 minuto de lectura'

En la entrevista para la nota de tapa del Anuario 2016, el Indio Solari le había mostrado a RS un adelanto de El Ruiseñor, el amor y la muerte -el disco que editó hoy- y había hablado del proceso creativo detrás de las canciones del quinto disco de su carrera solista.
“Yo necesito primero un título que me estimule”, decía el ex líder de Los Redondos, que una vez definido ese kilómetro cero del tema empezaba “a cranear, o a buscar en mis cuadernos que tengo doce millones”. En esos cuadernos que llama “la cantera”, Solari vuelca algunas cosas que se le ocurren. “A veces porque creo que son ingeniosas, a veces porque creo que me representan.”
Solari confirmó que esa fórmula no fue aplicada de manera uniforme en la era Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. “Lo que pasa en las primeras canciones de los Beatles… [se confunde] De los Redondos… Digo los Beatles porque para mí ahí pasaba lo mismo. Entre los Beatles que tomaban ácido y los primeros, que se ponían el trajecito, que era un grupo pop con canciones frescas, había una diferencia. Y yo veo a los Redondos de la misma manera: las primeras canciones para mí son frescas”, aseguraba. “‘Tomamos farisani para ver qué onda con el sun saaa! Tomamos renové porqué…” No me acuerdo ni las letras de algunas cosas.”

Las canciones que escucharon Juan Ortelli y Ernesto Martelli hace un año y nueve meses en el encuentro en Luzbola, el estudio que Solari tiene en su residencia de Parque Leloir, surgieron de más de 100 demos grabados después de la era Pajaritos, bravos muchachitos, lanzado en 2013. Muchos de ellos eran de música electrónica y otros fueron hechos con la app Garage Band. “Para hacer maquetas es estupendo: tiene un sampler, las cuerdas suenan muy bien. Entonces empecé a hacer canciones totalmente diferentes a los rocanroles que tenía, para mechar.”
Además, sostuvo que tener algunas letras (muchas de ellas en un inglés sanateado según las maquetas que mostró a RS) y melodías estimuló el trabajo con su banda en el estudio durante las primeras etapas de la grabación. “Los músicos necesitan que uno les marque la canción para reunirse, es como la Retreta del Desierto, como el fuego. Necesitan la canción, porque si no están zapando ahí unas cosas espantosas, hasta que vos metés una línea de canto que ellos ya entienden e inmediatamente colocan los acordes apropiados, la rítmica apropiada”, contaba, “y, al ratito, es una canción impresionante”.









