Hace una década inspiraron a toda una nueva generación de cantautores acústicos. Este año, reformulados como duo, sus fans juntaron plata para que editaran un nuevo album
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Igual que hace casi diez años, aunque sin una de las piezas del trío original (el guitarrista y productor Mariano Manza Esaín), Flopa Lestani y Ariel Minimal lo hicieron de nuevo. Si el debut homónimo de Flopa-Manza-Minimal reinventó el folk-rock de cepa nacional, la versión en dúo dobla la apuesta de fogón, cero electricidad, sólo dos guitarras cargándose bonitas armonías vocales puestas al servicio de paisajes campestres e historias mínimas de amor, rutas y pensamientos que duelen. La piedra en el aire fue editado con el dinero de doscientos seguidores del grupo que pusieron cien pesos por cabeza para que el disco tuviera edición física. ¿Crowdfunding? Más o menos, casi una vaquita, colecta cara a cara con los mecenas reunidos en un sótano del Microcentro, que también incluyó un show exclusivo. Todo suena muy hippie y algunas canciones invocan ese estado de Acusticazo permanente. Pero no: hay pocos músicos tan hoscos y reacios a subirse al relato frugal que suma pies descalzos y playas uruguayas. Flopa y Minimal vienen del punk y esa matriz no se puede disimular. "La foto se hace acá, en mi casa, no nos hagan posar en esas escenografías que inventan ustedes", se impuso Ariel ante el pedido de Rolling Stone. Ok, las fotos y la charla se llevan a cabo en el barrio de Boedo mientras la voz y guitarra de Pez enseña su colección completa de discos de Frank Zappa, Bad Brains y Grateful Dead, y habla a toda velocidad. "Yo agito cuando me agitan, no entro y te digo: «Hola, pedazo de puto». Si me decís algo ofensivo, sí, te tiro el dragón encima. Pero cuando tocamos con Flopa eso casi nunca pasa, lo que hacemos genera una onda de empatía, algo muy positivo."
-A partir de esa onda de la gente también pudieron editar el disco...
-Flopa: El disco estaba grabado, pero no teníamos la plata para pagarle a la fábrica.
-Minimal: Ni siquiera lo hicimos por medio de un sitio de crowdfunding; fue solamente un mangueo por Facebook, y la gente vino. Y también, así como nosotros flasheamos, la gente flasheó. No sé si fue astuto de nuestra parte o no, pero desde el vamos los llamamos "productores del corazón" y la gente agradeció eso. Para mí no hubo mucho esnobismo de "yo quiero estar", lo que había era cariño. Para nosotros fue eso, una cuestión de cariño, es algo que yo no sé si pasa si lo hago con Pez. Con Pez me gritan: "Eh, gordo". Acá no.
-Además de la ausencia de Manza Esaín, ¿cuál es la diferencia con el primer disco del trío?
-F: La diferencia básica es que compusimos juntos; en el anterior cada uno trajo sus temas.
-M: Sostuvimos un dogma: que el disco sea mayormente acústico, porque si bien Flopa-Manza-Minimal está ligado con el imaginario acústico, el disco sólo tiene dos canciones acústicas ("Sonajeros" y "Dejadez"). Después, el resto tiene de todo: hay sintetizadores, baterías y guitarras eléctricas.
El show del año para Flopa: ´Crosby, Stills & Nash, en el Luna. Para mi, hay un antes y un después de esa noche´
-¿Las letras también son de a dos?
-F: Casi todas. Jugamos un poco a trabajar bajo las reglas del cadáver exquisito. También hay dos temas de Manza...
-¿Manza escuchó el disco? ¿Qué le pareció? ¿Se arrepintió de no participar?
-F: Nunca tuvo un arrepentimiento. A mí me dijo que le gustó.
-M: Pero tampoco esperaba su reporte. Somos así. Por ejemplo, nunca pensamos dejar afuera un tema porque lo hayamos compuesto con Manza, al cual seguimos viendo todo el tiempo.
-En buena medida, el disco del trío inauguró una escena de grupos acústicos que diez años atrás casi no existía. A la distancia, ¿cómo ven ese momento y todo lo que vino después?
-F: Para mí, fueron varias cosas que se mezclaron. Por un lado, hay algo que antes no había y que se metió en la música más popular: los músicos de academia. Eso va por un lado.
-M: La explosión, la proliferación de formaciones pequeñas también vinieron de la mano que no había escenario donde mostrarse.
-F: Después de Cromañón, la situación se agudizó más. Si no tenés espacios privados para tocar, por decirlo de alguna manera, ¿qué opciones te quedan? Centros culturales o grandes festivales. Y eso fue lo que empezó a pasar: se empezó a acotar la escena. Ya no podías tocar en un bar, en un boliche o en un lugar para doscientas o trescientas personas, porque no tenían habilitación; y otros lugares no había. Se empezó a tocar en casas, en patios, lugares que se abrían. Era una época en la que era secreto dónde tocabas, era como pasar a la clandestinidad. A mí no me parecía mal eso, tampoco. Era una manera de rebuscártelas: la clandestinidad o ir a tocar a grandes festivales, cada uno elige. No está mal ni una cosa ni la otra; me parece que en eso se abrió el juego, pero también hay bandas que se entrenan para tocar en un festival a las cinco de la tarde.
-M: Hay un under, gente que es mucho más joven que nosotros y que hace cosas... Hay de todo. Yo me siento viejo y cansado ya, me pierdo de un montón de cosas que me gustaría ver. No me da la vida para ir a ver todas las bandas que quisiera ir a ver, pero hay un montón de bandas que me resuenan, que alguien me dijo, que algo leí y que no las puedo ir a ver. Pero un montón, realmente. Me parece que es un momento grosso, pasan un montón de cosas.
-¿Por ejemplo?
-M: Fabricio Moras y los Fáciles, que tocaron con nosotros en Córdoba. Fabricio es el tecladista de Sur Oculto, un trío instrumental cordobés híper virtuoso; y, a la vez, él es un cancionista increíble, un flaco que hace canciones y, acompañado por su novia y su cuñada, compone temas alucinantes con arreglos vocales a tres voces que te dejan con la boca abierta.
-F: Fabricio es cosa seria; también me gustaron mucho Acorazado Potemkin y Tulús.
¿Y de afuera?
-F: Para mí fueron los recitales. Vi a Stone Roses en Portugal y me mató. También me gustó mucho Crosby, Stills & Nash en el Luna Park. Para mí, hay un antes y después de esa noche.
-M: Fue increíble: yo estoy fascinado con los viejitos. En la misma semana vi a Dylan y a Crosby, Stills & Nash. Ahora salió el disco de Neil Young, que no lo puedo creer. Este año me di cuenta de que el arte que más me emociona es de gente que vivió mucho. Por lo general, siempre se asocia el rock & roll con una imagen juvenil, desde sus comienzos, el rock es...
-F: Rebeldía y juventud.
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