#MeToo: cómo el abuso en la industria del espectáculo dejó de ser un tabú

Ashley Judd, Annabella Sciorra y Salma Hayek, tres de las mujeres que acusaron a Harvey Weintein, en la última entrega de los premios Oscar
Ashley Judd, Annabella Sciorra y Salma Hayek, tres de las mujeres que acusaron a Harvey Weintein, en la última entrega de los premios Oscar Fuente: Archivo
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11 de diciembre de 2018  • 13:43

El mundo está cambiando rápidamente, y en esa ola de cambios, las mujeres no solo comienzan a hacerse escuchar cada vez más, sino y por sobre todas las cosas, a hacerse respetar. El movimiento #MeToo, que nació en Hollywood en el 2017, sentó un precedente para que mujeres y hombres de todos los ámbitos comenzaran a visibilizar los casos de acoso, maltrato y abuso que padecían en sus trabajos.

El escándalo en torno al productor Harvey Weinstein, acusado de cometer más de 60 abusos sexuales incluyendo cargos por violación, fue el puntapié inicial para que el mundo comenzara a notar la red de encubrimiento montada alrededor del poder. Este caso inspiró a muchos otros a denunciar a otros como él, que vieron derrumbarse sus carreras de la noche a la mañana. Definitivamente, algo parecía estar cambiando.

El otrora todopoderoso productor -fundador de compañías como Miramax o The Weinstein Company- se entregó a las autoridades policiales de Nueva York en mayo, tras ser procesado por abuso sexual y violación de dos mujeres en esa jurisdicción. Poco tiempo después, fueron actores como Louis C.K. y Kevin Spacey quienes vieron terminadas sus carreras debido a las acusaciones que cayeron sobre ellos, al tiempo que Bill Cosby fue condenado a prisión por abusar sexualmente de una mujer en 2004.

En enero del 2018, en plena temporada de premios en Hollywood, surgió un nuevo movimiento en Estados Unidos, esta vez centrado no solo en denunciar sino en accionar, para terminar de una buena vez con la cultura del abuso. Con el Time's Up las mujeres pasaron a la acción, apoyándose unas a otras para demandar a sus abusadores y ampliar su combate a todo tipo de discriminación, como la enorme desigualdad de salarios entre hombres y mujeres.

Argentina no quedó ajeno a estos cambios. En el país también surgieron colectivos que buscan frenar la violencia y los abusos, como el Ni Una Menos. Varias actrices, modelos y conductoras nacionales se atrevieron a dar testimonio de sus experiencias como víctimas de acoso y abuso sexual en el ámbito laboral. Una de las primeras en hacerlo fue Calu Rivero, que señaló el comportamiento de Juan Darthés como causante de su temprana salida de la novela Dulce Amor, en 2012.

El colectivo Actrices Argentinas decidió hacerse escuchar una vez más, convocando a una conferencia de prensa para hoya las 19, en el Multiteatro, con el objetivo de "acompañar las denuncias de compañeras que fueron víctimas de abusos en el ámbito laboral".

Así como en Hollywood grandes figuras de la talla de Nicole Kidman, Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow, Jennifer Lawrence y Uma Thurman sumaron sus voces y apoyaron a sus colegas, en Argentina celebridades como Dolores Fonzi , Cecilia Roth , Andrea Pietra , Lali Espósito , Cecilia Dopazo y Griselda Siciliani acompañarán a las denunciantes como una forma de hacerles saber que "no están solas".

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