Emilia Attias: la sorpresa por su eliminación de MasterChef Celebrity, su opinión del jurado y el pedido de su hija Gina
Una torta de chocolate que se le rompió la dejó fuera de juego; los recuerdos de los sabores de cocina de su mamá, su abuela y su bisabuela y por qué no pide delivery
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Emilia Attias es la última eliminada de MasterChef Celebrity, pero ya tiene revancha en el repechaje. Es una de las mejores cocineras del reality de Telefe, de las pocas que tienen conocimientos de gastronomía y le mete creatividad a cada uno de los platos. Sin embargo, eso no alcanzó a la hora de hacer una réplica de una torta de chocolate.
Mientras tiene una pizza en el horno, porque le gusta cocinar cada vez que puede en su casa y para su familia, Attias le cuenta a LA NACION por qué la decisión de los jurados no le pareció injusta y dice que aprendió a cocinar con su mamá, su abuela y su bisabuela. Y ahora eso le enseña a su hija, Gina. Cuáles son los platos que mejor le salen y qué aprendió a prepara a lo largo de su vida.
-¿Te sorprendió la eliminación? Porque sos una de las mejores que cocinaba en el reality...
-Fue una sorpresa, para mí también. Pero la verdad es que tuve problemas técnicos grandes en la consigna de pastelería, con la ganache y con la masa, lo que hizo que se me rompiera la torta entera faltando un minuto para la entrega. Y eso en una gala de eliminación tiene un riesgo muy grande. La verdad que fue complicada la consigna, era muy difícil que no me eliminaran… Cuando entregué la torta casi sentí que me iba.
-Sos una de las mejores cocineras del programa, ¿creés que fue injusta la decisión?
-No, no creo que haya sido injusta. Es un certamen y las galas de eliminación son muy exactas, muy técnicas. En esta gala tuve problemas y me costó el puesto. Era injusto que no me eliminaran ese día. Tuve un problema muy grande y sentí en la cara de los jurados una cierta lástima porque me iba. Ellos saben las ganas que les pongo y que tengo de seguir en el certamen. Y saben que sigo formándome. Creo que a esta altura ya todos tenemos un buen nivel de cocina. Lo tomo como una desgracia, una tragedia.
-¿Eras fan del programa antes de entrar?
-No me gusta participar de realities en la tele, pero siempre que veía MasterChef Celebrity pensaba “qué ganas de estar ahí”. Es el único programa que realmente me interesa porque me gusta mucho la cocina. Entonces siempre pensé que podía sentirme cómoda y tenía la fantasía de experimentar. Y cuando me llegó la propuesta, dije “mira qué loco, la vida me lo trajo”. Lo analicé un poco porque es también muy demandante, hay muchas horas de grabación, pero me entusiasmó mucho desde el primer día. Así que sí, lo pensé un poco, pero no mucho (risas). Y entré con herramientas que adquirí a lo largo de mi vida.

-¿Quién te enseñó a cocinar?
-Nací en una cuna de tres mujeres que cocinaban mucho: mi mamá, mi abuela y mi bisabuela. Y aprendí de ellas viéndolas y acompañándolas en la cocina, entre aromas de comida casera, elaborada. Tengo mucha presencia de esas tres mujeres cocineras. Mi bisabuela, que era la italiana, de Parma, era súper exigente con la materia prima e iba personalmente a buscar cada ingrediente de la comida que quería cocinar. Entonces, me enseñó a leer la calidad de cada materia prima que vas a trabajar en la cocina. Era muy refinada. Y mi mamá es bastante parecida. Me crié aprendiendo qué alimentos elegir y cómo aprovecharlos; desde las recetas más simples hasta las más sofisticadas. Mi casa tuvo mucha cultura culinaria y mucha influencia italiana. Y a eso le sumé que me gusta viajar y amplié mi paladar con otras especias, otros sabores de la cultura gastronómica de otros lugares del mundo. Y empecé a jugar, a probar cómo se prepara esto tan rico que como cuando voy a tal lugar. De todas maneras, no sabía que era tan exigente el programa. El primer mes las reglas son más simples, pero si después no estudiás y te formas, se complica.
-¿Te formaste antes o mientras estabas en MasterChef?
-Empecé a hacer cursos ahora, mientras hacía el programa. Cuando no grababa hacía cursos de pastelería, y de distintos tipos de cocina. Tengo un asesor chef con el que nos juntamos y hacemos menús distintos. Le digo qué quiero aprender y lo hacemos.
-¿Cocinás en tu casa?
-Sí claro, y lo disfruto un montón. Cocino bastante para la vida que tengo. Suelo cocinar y no pedir delivery. Y también voy a algún restaurante de un buen chef a comer algo específico. Pero me gusta que en mi casa esté la misma cultura con la que yo me crié y aunque venga cansada de trabajar, abro la heladera, veo qué hay y en base a eso cocino o hago alguna compra de lo que necesito para ese momento. Me gusta el ritual de la comida, y a Gina también.

-¿Tu hija te pide que le cocines?
-Ella odia cuando yo no le cocino. A veces cocina la persona que trabaja en casa que también es buena cocinera, pero Gina se acostumbró mucho a mi gusto. Y yo sé de lo que me habla porque a mí me pasaba lo mismo con mi mamá o mis abuelas… Cuando ellas me cocinaban era distinto el sabor. “Estás vos mamá, cocíname vos”, me dice “porque sabe distinto”. Y es por el amor que le ponés... Para mí, hacerle un plato de comida a mi hija, a mi pareja, a mis amigos o a mi familia, es un placer enorme. Muchas veces hago cenas porque es un gesto de amor, porque estás ahí al lado de la cocina mirando que no se te pase el punto, que tengas jugosidad y pensando con qué podés maridar esto o aquello. Y todo eso es un montón de tiempo invertido, es una delicadeza que te tomás y pensás cómo preparas los alimentos para que queden bien. Y no todo te da lo mismo. Si a la pechuga de pollo le ponés manteca, ajo y romero, va a quedar más rico que si lo hacés vuelta y vuelta con sal. Esos detalles son amor. Y cuando vos te sentás en una mesa con lo que preparaste, mirás ilusionado a los comensales.
-¿Y tenés buenas críticas?
-Sí, dicen que cocino rico. En casa tenés todo el tiempo del mundo para cocinar, pero en el programa hay que respetar las consignas y los tiempos. Es muy desafiante y puede pasar lo que me sucedió en la última gala de eliminación. Todos podemos tener errores o que algo no nos salga tan rico.
-¿Y qué cosas aprendiste?
-Ahora te pico una cebolla mucho más rápido que antes (risas). Mi paso por MasterChef fue muy feliz. La verdad que me duele tener que irme. Obviamente que entro en una etapa de repechaje y le voy a dar todo para volver. Admiro muchísimo a los tres jurados. Los respetaba mucho antes, pero conociéndolos, teniéndolos cerca, escuchándolos en las devoluciones, viendo cómo intervienen un plato, aprendí un montón. Tienen un perfil distinto gastronómicamente, pero saben muchísimo y es espectacular haber estado este tiempo con ellos, teniendo conversaciones culinarias que me expandieron técnicamente, y aprendí cómo resolver cosas, cómo hacer otras, tips. Aprendí mucho de los tres, desde lo técnico hasta cómo tratar los alimentos, y cómo resolver. Me acuerdo de cosas que me han dicho y no se me van a olvidar más.
-¿Qué plato te sale mejor y cuál es tu preferido?
-Me salen muy bien los purés… Tengo bastante mano para los purés en general de varias cosas, y para las croquetas, para las pastas caseras… Y soy muy buena con las sopas y hago unos ceviches muy ricos. Me gustan mucho los platos medio exóticos de Medio Oriente y tengo como una sazón muy buena para eso.
-¿Creés que eras una de las mejores cocineras del reality?
-Sé que tenía un re buen perfil. Siento que fue una sorpresa para todos que me fuera tan mal con esa torta y que el jurado se vea medio obligado a eliminarme. Siento que me despidieron con mucha lástima porque pensaban que no estaba para irme todavía. Pero te puede pasar. Por suerte queda el repechaje y tengo la absoluta convicción de que voy a recuperar mi lugar. No soy competitiva con el de al lado, soy una persona con mucho código; no soy de pensar estrategias para eliminarlos, al contrario, disfruto cuando les va bien. Soy autoexigente conmigo y busco superarme a mí misma y que todos demos lo mejor. Eso es buenísimo para el show y no me da miedo ni envidia ni bronca que alguien cocine bien o que esté creciendo. Muchos de los compañeros que quedan arrancaron muy simples cocinando y hoy los respeto muchísimo.
-¿Cómo sigue tu año laboral?
-Estoy empezando un ciclo de entrevistas para una señal de stream. Y tengo algunos proyectos personales de música en los que estoy trabajando. Ojalá vean la luz este año.
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