La menor de las hijas de Osvaldo Sabatini y Catherine Fulop brilla con luz propia. A punto de terminar el colegio, no planea ser artista como las mujeres de su familia. Confesiones de un ángel rebelde
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Tiene las piernas larguísimas, pestañas que apuntan al cielo y una sonrisa perfecta. Tiziana Sabatini (17) creció y, aunque sigue siendo “Titi” –así le dicen en familia–, se convirtió en una mujer bella y con cierto misterio, que no pasa inadvertida.
De modos suaves, mirada transparente y con cierto aire rockero, la hija menor de Osvaldo Sabatini (51) y Catherine Fulop (51) desplegó sus alas y está aprendiendo a volar. “Aunque no parezca, soy muy tímida”, dice. Mezcla de papá y mamá en dosis iguales –desde su voz hasta el más mínimo de sus gestos delatan su ADN–, a Tiziana no le gusta el alto perfil, y a diferencia de Oriana (20), su hermana mayor, no tiene vocación de artista. Pese a eso, se mostró desenvuelta y segura de sí misma durante la primera producción de fotos sola, y se sentó a hablar con ¡Hola! Argentina sin condicionamientos.
–Este es tu último año de colegio. ¿Qué vas a hacer cuando termines?
–Todavía tengo que terminar de definir qué voy a estudiar, pero quiero seguir una carrera. Va a ser por el lado del diseño, aunque aún no sé cual. Y quizás también haga algo de modelaje, me divierte y es una opción para ganar mi propia plata.
–Ya hiciste varias campañas. ¿Qué aprendiste de esa experiencia?
–Disfruté hacerlo, pese a que soy muy tímida. Eso lo tengo que trabajar un poco, siento que si lo sigo haciendo, voy a ganar experiencia y me va a resultar más fácil.
–Tu mamá y tus hermanas son artistas. ¿Eso te condiciona a la hora de definir tu vocación?
–No, la verdad que no. Y como sé que mi familia me va a acompañar en la decisión que tome, eso me ayuda a elegir con mucha libertad.
–¿Seguís cantando?
–Este año dejé las clases porque estoy un poco complicada con el colegio. Es el último año y tengo que esforzarme más. Además, vuelvo muy cansada. A lo mejor el año que viene retomo.
–¿Nunca lo pensaste como una posibilidad profesional?
–No sé si me dedicaría a cantar, pero como hobby seguro. No sé, mi mejor amiga toca la guitarra, y por ahí me gustaría ir con ella a algún bar a cantar. No me gusta la cosa multitudinaria de un recital, pero sí algo más chiquito, con poca gente.
–¿Cómo te llevás con la exposición pública?
–Desde chiquita tuve que acostumbrarme porque mis papás son famosos, pero no es lo que más me gusta, no me divierte exponerme. Y menos me gusta que la gente opine sobre mi vida.

–¿En eso te parecés más a tu papá?
–[Risas]. Sí, en eso soy re Sabatini.
–¿Qué tenés de tu papá y qué de tu mamá?
–De mi papá que soy muy vergonzosa. Me cuesta relacionarme con alguien que no conozco, no me sale hablar así nomás con la gente. Y de mi mamá que no puedo quedarme quieta mucho tiempo. Igual que ella, que siempre está haciendo algo. Los fines de semana desaparezco de mi casa, me encanta salir, juntarme con amigas. Mi papá y mi hermana, en cambio, prefieren quedarse en casa.
–¿Tenés amigas?
–Sí, muchas. Mis papás siempre se quejan porque en las vacaciones ellos quieren hacer viajes familiares y yo quiero viajar con mis amigas. Todas las veces tenemos como una pelea por ese tema. Me encanta juntarme con ellas a tomar mate y charlar, o ir a algún lugar al río a tomar el té.
–¿Son del colegio?
–En general, no. Yo siempre tuve amigas de distintos colegios, de distintas zonas. Al estar en el colegio tantas horas con las mismas chicas, el fin de semana me gusta estar con otra gente.
–Hace poco te operaste la nariz. ¿Lo pensaste mucho o tomaste la decisión de un día para el otro?
–En los últimos años me empezó a molestar más mi nariz. De chica, si bien no me gustaba, no pensaba en operarme, pero cuando crecí me di cuenta de que no tenía por qué vivir toda la vida con la inseguridad que me generaba, si era algo que podía cambiar. El año pasado hice una consulta con el médico, pero aún no estaba del todo mentalizada, así que preferí esperar. Y este año una amiga mía se operó, y eso me motivó a hacerlo yo también.

–¿Te sentís mejor?
–Sí, mucho mejor. Me daba un poco de miedo qué iban a decir los demás. En un momento, cuando recién me había operado, salió publicado en una página de noticias y ahí mucha gente empezó a comentar. Yo leí dos o tres comentarios y dije: “No, no leo más, no me interesa”. Igual no tengo ningún problema en contarlo: si me preguntan, lo digo.
–¿Hiciste terapia?
–No, nunca.
–¿Viajaste sola alguna vez?
–Soy muy miedosa con los aviones. Muy. Apenas se empiezan a mover, me pongo muy nerviosa. Así que no me gusta viajar sola, porque sufro. Igual el año pasado fui a Punta del Este, que es un vuelo cortito, y una vez volé con mi hermana, sin mi papá ni mi mamá.
–¿El tatuaje de tu antebrazo tiene algún significado?
–Es un atrapasueños. Primero me gustó el dibujo y después, cuando busqué el significado, también me gustó. Está muy relacionado con la positividad y todo eso. En mi cuarto tengo mil atrapasueños y mis amigas, cuando no saben qué regalarme, me regalan uno. Me encantan.

–¿Tenés novio?
–Sí, estoy saliendo con un chico desde hace diez meses.
–¿Lo presentaste en tu casa?
–Sí, ya lo conocen mis papás y mi hermana.
–¿Y qué dijeron tus padres?
–Papá es muy celoso. Mi mamá es cero celosa y muy relajada con estas cosas.
–¿Quién de los dos es más permisivo?
–Mamá. Ella deja que se queden a dormir, no tiene problema. Y papá medio que la quiere matar cuando pasan esas cosas. [Risas].
–Oriana tiene novio desde hace mucho, así que tu papá se debe haber acostumbrado.
–Sí, por suerte Oriana medio que me abrió el camino. Es la ventaja de tener una hermana mayor.
–¿Te molesta que te comparen con Oriana?
–Un poco me molesta, porque somos dos personas totalmente distintas. Nos podemos parecer físicamente, pero somos muy diferentes. Igual, es inevitable: todo el mundo nos compara.
–¿Cómo es la relación de ustedes dos?
–¡Genial! Nos amamos, hablamos mucho y hasta salimos juntas. Mi hermana es como una amiga para mí.
–¿Oriana tiene un rol protector con vos, de hermana mayor?
–Sí, por momentos. Lo que pasa es que la diferencia de edad no es tanta, nos llevamos menos de tres años.
–¿Cambió algo entre ustedes a partir de que Oriana se puso de novia con Julián Serrano?
–Obviamente que al principio me puse un poco celosa, porque ella iba a pasar menos tiempo conmigo. Incluso cuando hacía poco que salían, se dio que Julián iba a venir unas vacaciones con nosotros y yo decía: “No, si va él yo no voy, porque me voy a aburrir”. Pero cuando lo fui conociendo se me pasó, ahora me cae superbien.
–Bueno, ya saldrán los cuatro.
–Sí, ya salimos los cuatro algunas veces.
- Texto: Gabriela Grosso
- Fotos: Eugenio Mazzinghi
- Producción: Victoria Miranda
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