Pollitos, lenguas y sangre: seis grandes mitos en la historia de Kiss

Verdadero o falso: la leyenda de una banda única, no solo por su música
Verdadero o falso: la leyenda de una banda única, no solo por su música
José Totah
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14 de julio de 2020  • 10:14

No existe otra banda de rock como Kiss, con su show pirotécnico, su maquillaje y esa fórmula única de guitarras eléctricas, ciencia ficción, marketing y controversia. Pero el grupo de Gene Simmons y Paul Stanley también es un caso extraordinario por la cantidad, variedad y tenor de las leyendas urbanas que proliferaron a su alrededor en más de cuatro décadas de ruidosa y espectacular carrera.

¿Cuánto hay de realidad y cuánto de ficción detrás de algunos de los mitos kisseros más curiosos, chocantes y difundidos? En esta nota, toda la verdad... sin maquillaje.

1. Los integrantes de la banda pisoteaban aves en el escenario

EL MITO: Nunca se sabrá quién lo echó a rodar, pero por algún motivo se instaló que los Kiss pisaban pollitos en el escenario con sus zapatones de plataforma. Hay quienes sostienen que esta versión se conoce solo en la Argentina y que fue difundida por la prensa local para boicotear el concierto que la banda iba a dar en 1983 en la Bombonera. Ese año, un autodenominado Comando Capitán Giachino amenazó con poner una bomba en la cancha de Boca, con supuesta complicidad de la barrabrava xeneize. El show fue cancelado y Kiss no pudo pisar ni plumíferos ni suelo argentino. El grupo recién aterrizaría en Buenos Aires en 1994, con cuatro Obras y un cierre en el Monsters of Rock, en River.

LA REALIDAD: Son muchos los casos de bandas heavy o hard rock acusadas de sacrificar animales en escena. La prensa dijo que Alice Cooper le arrancó la cabeza a una gallina durante un concierto en Toronto, en 1969, para beber su sangre, aunque nada de esto ocurrió; Ozzy Osbourne decapitó un murciélago en un show en la ciudad de Des Moines, el 20 de enero de 1982 (esto sí fue verdad). Pero el rumor de que Kiss pisaba pollitos es absolutamente falso y, para alegría de la comunidad avícola, no existen testimonios visuales de que algo semejante haya ocurrido en alguna de sus presentaciones.

Gene Simmons y una carrera con la lengua afuera
Gene Simmons y una carrera con la lengua afuera

2. Gene Simmons alargó su lengua al implantarse la de un rumiante.

EL MITO: No era posible que la lengua de Simmons fuera tan larga. Algunos creían que el bajista y líder de la banda se había cortado el frenillo para que el apósito en cuestión se moviera como un gusano loco para todos lados. Otros juraban que se había implantado un injerto de vaca para alcanzar los 17 centímetros de largo. Y encima hacía explotar cápsulas con un líquido rojo en su boca y el resultado era una babosa ensangrentada y terrorífica asomando de una cueva de dolor.

LA REALIDAD: En su autobiografía, Simmons admite que tiene una lengua enorme y que no hay carne de vaca involucrada. "Fue obvio para mí, en los primeros trece años de mi vida, que era dueño de un órgano oral muy grande, mi lengua super larga. Realmente era más larga que la de los demás y pronto descubrí que era muy útil con las chicas", fanfarronea hasta hoy el hombre con maquillaje de demonio.

Escrito con sangre: el famoso "cómic de Kiss" se habría impreso con algo más que tinta
Escrito con sangre: el famoso "cómic de Kiss" se habría impreso con algo más que tinta

3. El clásico cómic de Kiss se imprimió con sangre en lugar de tinta.

EL MITO: ¡El horror había llegado a las páginas de una historieta y a las mismísimas manos de los niños! En 1977, Kiss firmó con Marvel para formar parte de A Marvel Comics Super Heroes Special!, un cómic en el que los miembros de la banda eran personificados como superhéroes. El detalle era que en la portada, dibujada por el gran Gray Morrow (Capitán América), decía: "Printed in real Kiss Blood", impreso con sangre real de Kiss.

LA REALIDAD: Dispuestos a darle un plus al cómic de Marvel, Gene Simmons, Paul Stanley, Ace Frehley y Peter Criss se sacaron sangre ante un escribano público en estado de shock, y las muestras fueron mezcladas con tinta roja en la editorial. "A alguien se le ocurrió la idea de poner sangre real en la tinta y todos fuimos hasta la imprenta de Marvel en Buffalo para hacerlo", corroboró Simmons en una entrevista para el Kiss Oficial Magazine. Como nadie les creyó, publicaron fotos mostrando la escena de la extracción frente a los médicos. La revista superó todas las expectativas y vendió 400.000 ejemplares en su primera tirada. Hubo una segunda edición, igual de exitosa, pero después Marvel propuso adueñarse de los derechos de los personajes y Kiss se negó con elegancia: "Pueden besar nuestros traseros individual y colectivamente".

4. Las siglas de Kiss significan "Caballeros al servicio de Satán" y sus integrantes eran militantes nazis.

EL MITO: En el apogeo de la banda, distintas organizaciones religiosas juraban que las siglas de Kiss querían decir Knights In Satan's Service (Caballeros al Servicio de Satán). Y que la forma de la doble "s" en el logo de la banda hacía alusión a las SS del nazismo, que se había infiltrado en América como parte de una nueva ofensiva contra el mundo libre. No ayudó mucho que, en una entrevista concedida a la revista Circus, después de la publicación de su primer disco, Simmons dijera que le intrigaba cómo sería "el sabor de la carne humana". Años después, confesó: "No quería saberlo en realidad, pero tenía curiosidad intelectual. Ese comentario pareció disparar la idea de que estábamos alineados con el culto al diablo".

LA REALIDAD: Ni Satán, ni nazis. El nombre de la banda se le ocurrió a Paul Stanley, inspirado en un grupo por el que pasó Criss, llamado Lips (Labios). Y la doble "s" de Kiss son en verdad rayos, por una idea de Frehley. "Lo peligroso de esto es que algún predicador fundamentalista determine cuál es tu creencia moral y que tenga algún efecto en la legislación. Estos tipos están quemando discos; el siguiente paso es quemar libros y decirte qué podés escuchar y qué no, a qué conciertos podés ir, qué libros podés leer, eso da mucho miedo", opinó Simmons. Además, sería difícil que estos muchachos fueran nazis: tanto Gene (nacido en Haifa, Israel) como Paul son judíos.

Del baterista Peter Criss se dijo que vivía como un vagabundo en Santa Monica, California
Del baterista Peter Criss se dijo que vivía como un vagabundo en Santa Monica, California

5. Peter Criss terminó mendigando en las calles de Santa Mónica.

EL MITO: El hombre gato terminó como un perro callejero. Luego del álbum Unmasked (1980), Criss dejó Kiss y abandonó la vida pública. Recién apareció en 1991, cuando la revista Star lo encontró vagando, alcoholizado y sin rumbo por las calles de Santa Mónica, California. "Teníamos nuestros propios cómics. Todo el mundo quería saber quiénes éramos. Teníamos muñecos. Todos querían ser como nosotros, ahora nadie quiso mirarme", le confesó, con ojos vidriosos, al cronista que lo descubrió. "Antes era el hombre gato, ahora vivo como un perro", remató el baterista.

LA REALIDAD: Aquel pordiosero que dormía bajo el muelle de Santa Mónica efectivamente existió y fue llevado a un programa de tevé, el show de Phil Donahue, pero allí se encontró con una sorpresa. En el plató esperaba el verdadero Peter Criss. El vagabundo se llamaba Christopher Dickinson y durante años se había hecho pasar por el hombre gato para recibir un trato preferencial del resto de los mendigos. El verdadero Criss vivía en Redondo Beach, California, rehabilitado de su adicción a la cocaína (él y Ace siempre fueron los miembros más sufridos de Kiss) y recién casado con una conejita Playboy, Debra Jensen, con quien tuvo una hija. El baterista se reincorporó en 1995 para la gira de reunión de la formación original.

6. Paul Stanley murió en un accidente en 1975 y fue reemplazado por un doble.

EL MITO: Como con esa leyenda de los Beatles que dice que Paul McCartney murió y fue reemplazado por un doble, también se aventuró que Paul Stanley había fallecido en un accidente de auto en 1975, poco antes de grabar Alive!, el primer disco en vivo de la banda, lanzado ese año. Otros aseguran que la canción "Detroit Rock City" no estaba inspirada en la muerte de un fanático del grupo sino en el deceso de Stanley.

LA REALIDAD: Stanley no murió en 1975. De hecho, el año pasado publicó un libro elogiado por la crítica, llamado Dar la cara, una vida al descubierto, en el que cuenta su niñez de muchacho judío de clase obrera en Queens, fanático de Los Beatles y Jimmy Page, reciclado en estrella de rock de estadios en los 70 y 80. Stanley nació con una deformidad en el oído y desde pequeño luchó contra sus problemas físicos y de audición (se sometió a cinco operaciones). Hoy tiene 68 años, cuatro hijos (Evan, Colin, Sarah y Emily) y es embajador de AboutFace, una organización benéfica que ayuda a personas con "diferencias faciales".

Esta nota es parte del especial de la serie Bookazines de Rolling Stone dedicado a Kiss, publicado en mayo de este año.

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