En 1997, "Tubthumping" sonó en todos lados; esta ocasión, te contamos de dónde salió este grupo inglés y cómo siguió su carrera; opiná
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"I get knocked down, but I get up again, you’re never gonna keep me down". El que diga que atravesó los 90 sin acusar recibo de ese estribillo, probablemente mienta. De la noche a la mañana, "Tubthumping" se convirtió en un hit inesperado que puso en exposición masiva a un grupo británico que, al momento de la publicación de este single, ya llevaba quince años de trayectoria en los márgenes de la industria.
Chumbawamba se formó en Burney, al norte de Inglaterra en 1982 e hizo notorio su activismo anarquista desde sus comienzos. Militantes de la cultura DIY, toda su obra atraviesa el punk y la música folk, y está atravesada por discursos que van desde la lucha de clases al anti-fascismo, pasando por el repudio a la monarquía británica y a la vida de consumo. Ya desde los títulos, varios de sus álbumes dejaban en claro dónde estaban parados: Pictures of Starving Children Sell Records, Nevermind The Ballots o, lisa y llanamente, Anarchy. Tras años de autogestión y de tener que lidiar con sellos de escaso alcance, Chumbawamba firmó un contrato con EMI, algo que produjo ciertas asperezas entre sus seguidores. El primer single que entregaron a la discográfica fue, justamente, "Tubthumping", una oda a beber la cantidad de bebida suficiente para hacerle frente a cualquier político que fuese a contramano de los ideales que ellos defendían. Como el mensaje quizás no fue del todo entendido, la banda comenzó a tomar acciones cada vez más extremas para que su causa se hiciera entender, lo que alcanzó su summum cuando el vocalista Danbert Nobacon le arrojó un balde de agua helada al Primer Ministro Interino John Prescott en la entrega de los Brit Awards de 1998.
Pero el éxito lejos estuvo de traer buenas consecuencias. Por un lado, los fans de la primera hora se sintieron traicionados al ver que el grupo ahora formaba parte de una multinacional con videos de alta rotación. Por el otro, el sello se mostró cada vez menos conforme con varios de los happenings con los que Chumbawamba mantenía su militancia, como publicar una canción llamada "Doomed Flight 1721", en la que soñaban con un accidente aéreo en el que muriesen toda una serie de personajes que consideraban nefastos, como Tony Blair, Bono y Ally McBeal (sí, la misma).
Liberado de su contrato con EMI, Chumbawamba volvió al perfil bajo en 2002 con discos de canciones clásicas de manifestaciones obreras, alegatos en contra de la industria pop (The Boy Bands Have Won, de 2008, es un buen ejemplo) y acusaciones a algún que otro colega, como lo demuestra "Torturing James Hetfield", compuesta después de que se conociese que el líder de Metallica había autorizado el uso de su música como método de tortura a los detenidos iraquíes de la prisión de Guantánamo.
Agotados ya tras treinta años de carrera, sus integrantes anunciaron en julio de este año la disolución de la banda tras sus próximos shows en octubre con el siguiente comunicado: "Es así, es el fin, sin lloriqueos, reuniones ni nada. Por supuesto, nos reservamos el derecho de re-emerger como Chumbawamba haciendo algo distinto (claramente, no saliendo de gira o sacando discos cada dos o tres años), pero eso es realmente poco probable. Fueron treinta años de ser infantiles, eclécticos, divertidos, opositores y lisa y llanamente raros. Qué privilegio, qué bien que la pasamos".
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