La nueva presentación de Foo Fighters y el regreso de los Arctic Monkeys y TV on the Radio definieron la jornada del festival en River; crónica y fotos
1 minuto de lectura'
No podía ser exactamente igual. Con ayuda de la Providencia (o simplemente las condiciones climáticas o la acción macumbera del propio Confessore, el tipo que alguna vez le tenía que pegar con sus predicciones meteorológicas para no ser cruelmente despedido), los Foo Fighters tuvieron su segunda noche en River, enmarcados en la situación inédita de constituir la banda headliner durante las dos fechas internacionales de la edición 2012 del Quilmes Rock. Debajo, el delirio y la expectativa son las mismas o incluso mayores; la lluvia torrencial colaboró, paradoja, para que las cosas no sucedieran de la misma manera arriba del escenario pero, bueno, como dijimos, Dave Grohl se comió el manual del rockero copado entero: él sabe cómo, no necesita de ninguna ayudita del cielo. Por eso, y a pesar de no poder evitar citarse a sí mismo en algunos pasajes casi-demagogos y, obviamente, estirar la mayor parte de los temas repetidos hacia los mismos lugares, las variaciones en la lista de temas y algunas sorpresas hicieron la diferencia. Por ejemplo, cuando vuelve a su posición original detrás de los parches e intercambia roles con Taylor Hawkins, que cantará "Cold Day in The Sun" en cuero y bermudas; o cuando te tira un "For All The Cows" en los bises o dos más de The Colour and The Shape ("Enough Space" y "Hey, Johnny Park!"); o cuando decide volver a meter "All My Life" para abrir el setlist, a pesar de la baja "Bridge Burning" (otra de Wasting Light fue "I Should Have Known"). En términos absolutos, los cambios fueron contados y poco más que un leve acomodo de piezas, pero lo cierto es que lograron marcar una diferencia estructural notable entre un show y otro con un recurso tan simple y efectivo como sacar, agregar y/o reubicar temas en la lista. Eso, y ni hablar de la capacidad inigualable de Grohl para remar un show en River, no sólo bajo la lluvia sino CON TODAS LAS LUCES DEL ESTADIO encendidas, mediante atinadas reflexiones sobre por qué éste, igual será el mejor show de toda la historia, porque los recitales en los que todo sale para el orto finalmente terminan siendo los mejores.
Antes...
ARCTIC MONKEYS
La comparación con lo que pasó en octubre de 2007 en el Luna es inevitable. Porque evidencia no sólo el crecimiento y la metamorfosis de la última gran banda de britrock sino el proporcional incremento de arenga en el público local: la real diferencia entre la primera fecha del Quilmes Rock 2012 y la segunda, ésta, la hicieron los Arctic Monkeys. Analicemos, entonces. Desde el sonido, la edición de esas otras dos marcas en el catálogo de Domino llamados Humbug y Suck It and See permitió el giro hacia los territorios desérticos del stoner made in Joshua Tree, un giro un tanto imposible de predecir para los testigos de ese show minimalista (corto, sin bises, a escenario pelado) hace poco menos de cinco años. Por eso, apenas suena el riff vuelapelucas de "Don´t Sit Down Cause I´ve Moved Your Chair" o cuando "Pretty Visitors" se torna bien oscura, éxitos alegres del pasado como "Fluorescent Adolescent" o "I Bet You Look Good on the Dancefloor" (incluidos en aquel y en este setlist e igualmente festejados, hay que aclarar) parecerían acojonarse, correr llorando hacia un rincón. Desde la estética, uff, qué le pasó al pibito desalineado y lleno de granos de la otra vez, cómo se transformó en esta mini versión de Richard Hawley (curiosamente, su último colaborador), con jopo perfecto, camisa impoluta, seguridad en sus movimientos y hasta aires de superado: no sabemos bien, pero lo cierto es que Alex Turner, más allá de lo superficial, sigue siendo el no-tan-niño genio, ahora con 76 por ciento más de facha. Matt Helders también está más confianzudo, ahora que es estrella de videos, y hasta tiene su momento Ringo (y paralelismo con Taylor Hawkins) a la hora de ponerle voz a "Brick by Brick. Con las gotas amenazando al principio y la reverenda ira diluviana haciéndose efectiva a la altura de "Still Take You Home", los arti tuvieron su chance de estadios. Y puta que había que escuchar "Brainstorm" en vivo fuera de la lata gigante de Bouchard y Corrientes, a pesar del viento y la dispersión hidrofóbica. Ahora queremos una tercera.
TV ON THE RADIO
Al igual que en su debut porteño (en el BUE de 2006), en su segunda visita a la Argentina, TV on the Radio hizo fácil lo difícil, entendiendo como tal el ganarse el aplauso sincero con una propuesta demasiado arty para un festival en un estadio, pero no por eso menos celebrable. El set del grupo de Dave Sitek (productor y colaborador estrella desde Jane’s Adicction a Scarlett Johansson, pasando por Foals y Yeah Yeah Yeahs) tuvo la misma dinámica que sus discos, donde el eclecticismo es la única variable. Centrando la atención en sus dos últimos discos (Dear Science y Nine Types of Light), TVOTR abarcó todo género posible: funk ("Golden Age"), góspel y soul a la vez ("Second Song"), de stoner a post punk bailable ("Staring at the Sun", lo más cerca que supieron estar de un hit), afro beat ("Red dress") y trip hop ("Will do"); los estilos pasan y se entrecruzan. Parte de su encanto radica en la performance del vocalista Tunde Adebimpe, un chamán extasiado que pasa del falsete más onírico al flow rapero más filoso sin brusquedad. Acá no hay líderes: el barco navega sin capitán a la vista, y así y todo sus tripulantes demuestran que pueden llegar a buen puerto después de un recorrido zigzagueante y salir airosos de la travesía.
JOAN JETT
Lo del show más largo era patraña. Una vez más, 25 minutos y ocho temas. Y una vez más, la fucking Reina del Rock tocando inexplicablemente de día, dejando esa sensación que después se repetirá a lo largo de la mayor parte del show de Foo Fighters: bajo la claridad de las luces, naturales o artificiales, al rock le falta (o le sobra) algo para terminar de ser rock. De todas formas, a quien muchas horas más tarde sería presentada una vez más por el mismo Dave Grohl como una de las más grandes inspiraciones de la historia de la música le chupa bastante y entrega, palo, palo y más palo, con la interpretación de hits eternos que justifican su título noble ("I Love Rock and Roll", "Cherry Bomb", "I Hate Myself For Loving You"). Y también marcando la diferencia con el show de la tarde anterior, con otro cover famoso ("A.C.D.C") y con el nuevito "Reality Mentality". Muerte dolorosa a quien no supo aprovechar su estadía en la Argentina para hacerla tocar sola en algún lugar cerrado. Y de noche.
CAGE THE ELEPHANT
¿Es posible que el revisionismo tenga cada vez menos retroactividad? Cage the Elephant parece ser la respuesta afirmativa a este interrogante, una propuesta en la que el Delorean no se va más allá de los ’90 y circula tranquilo entre Seattle y Washington. Las reminiscencias a Pixies, Dinosaur Jr. y Pavement están a la vista, pero estos pibitos de Kentucky se hacen cargo y hacen los deberes clavando siete canciones de sus dos discos en menos de media hora. "In One Ear", "Aberdeen" y "Back Against the Wall" huelen a la última década del siglo pasado, y la banda está a tono: el bajista Daniel Tichenor luce una camisa a cuadros obligatoria, al igual que el cantante Matthew Shultz y sus bermudas de slacker. En un set breve, Cage the Elephant se animó a salir de la fórmula obvia con los coqueteos ska de "Tiny Little Robots", el blues deforme de "Ain’t No Rest for the Wicked" y la visceral "Sabretooth Tiger". Mención aparte para Schulz, un frontman histriónico que se convulsiona en cada canción y que ya al tercer tema estaba arrojándose de cabeza al público y cantando abrazado a los fotógrafos del vallado.
Por Yamila Trautman y Joaquín Vismara
Notas relacionadas
Quilmes Rock 2012, primera fecha: Foo Fighters y el fin de la espera | Habla Dave Grohl: "Soy el rockero más afortunado del mundo" | Tunde Adebimpe de TV on the Radio: "La mejor técnica es no enloquecer" | Alex Turner: "Creo que las cosas eran más cool en el pasado" | Joan Jett: "Lo que importa es ser genuino"
1La noche de Mirtha: del brillante look de la Chiqui en la previa a su cumpleaños 99 a sus consejos para mantenerse espléndida
2Cómo vivió Mirtha Legrand las horas previas a su cumpleaños: un reencuentro, un detalle en la vajilla y un premio
- 3
Inés Estévez: su deseo de escapar del estereotipo y por qué siente que, aunque “no encaja” en este mundo, el trabajo la salva
4Robbie Williams regresa a la Argentina después de 20 años con un show en el Movistar Arena: cómo conseguir las entradas




