La británica que hizo stand up sobre su tumor cerebral: "Acá, cuando pasa algo malo, te tomás un té y contás un chiste"

Charly Clive en Pure
Charly Clive en Pure
María Fernanda Mugica
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8 de mayo de 2019  • 09:55

Charly Clive tenía 23 años y recién había terminado de estudiar actuación. Soñaba con ser actriz pero no tenía suerte consiguiendo trabajo. Empezó a sentirse mal y se hizo estudios que arrojaron un diagnóstico dramático: tenía un tumor en el cerebro. Por ese entonces la actriz no podía imaginárselo, pero esa horrible noticia era justo lo que necesitaba para hacer despegar su carrera.

Mientras transitaba el shock del diagnóstico, la cirugía y la posterior recuperación, Charly contó con el apoyo de su familia y de su mejor amiga, Ellen Robertson, que también es actriz. Viviendo las emociones fuertes que implica un problema de salud de estas características, las amigas decidieron recurrir al humor para sobrellevarlo.

"Siempre recurrí al humor frente a situaciones difíciles -dice Charly desde Londres, en una charla telefónica con LA NACION.-. Creo que es algo muy británico también. Aunque en realidad pasa en todo el mundo pero en mi experiencia particular de crecer acá cuando pasa algo malo te tomás una taza de té y contás un chiste". Charly bautizó a su tumor Britney, que luego sería el título de un espectáculo teatral basado en su experiencia, que escribió y protagonizó junto con Ellen Robertson y que se presentó en distintas ciudades del Reino Unido.

"Cuando recibí el diagnóstico fue un shock enorme. Nos reíamos de muchas cosas que pasaban porque estábamos muy nerviosas. Todo pasó muy rápido y me sentí muy afortunada de que no haya sido más complicado de lo que fue. Estaba viva y sana para contar mi historia", cuenta la actriz.

Ese sentido del humor frente a problemas de salud complicados llamó la atención de los productores de Pure, una comedia sobre una joven que decide mudarse a Londres para lidiar con su trastorno obsesivo compulsivo (clasificado como "puro", condición que la hace tener pensamientos invasivos de carácter sexual, o como lo define la propia protagonista, "como Sexto sentido pero en vez de ver gente muerta ves gente desnuda").

Para interpretar a este personaje, Marnie, necesitaban encontrar una actriz que pudiera comprender su complejidad y expresar la visión humorística de sus circunstancias. Sin haber hecho antes ningún casting para TV ni tener agente, Charly se presentó a la prueba a la que fue invitada a través de un mail y resultó elegida para protagonizar la serie de Channel 4, cuya primera temporada completa se puede ver en la Argentina a través de Flow .

"Me siento identificada con muchas cosas de Marnie -cuenta Charly, sobre por qué piensa que la eligieron para el papel-.Yo también tuve esa mirada sorprendida sobre la ciudad cuando me mudé a Londres. Marnie intenta ser graciosa y encontrar el humor para sobrellevar lo que le pasa de una forma con la que me puedo ver identificada. Más específicamente, puedo entender lo que significa estar asustada por lo que está dentro de tu cabeza. Marnie y yo sufrimos de cosas muy distintas pero entiendo ese miedo que te hace cuestionarte mucho sobre vos misma".

Al enfrentarse con el guión de Pure, la actriz se encontró con un tema que desconocía: "No sabía que existía este tipo de TOC obsesivo así que no tenía idea si era algo real o lo habían inventado para la serie -explica-. Cuando me enteré que existía de verdad me pareció fascinante y me di cuenta de lo importante que era contar este tipo de historia".

Para entender mejor a su personaje, Charly tuvo la oportunidad de conversar con Rose Cartwright, quien sufre de TOC "puro" y es autora del libro en el que está basada la serie. "Tuve mucha suerte porque desde muy temprano en el desarrollo de la serie me presentaron a Rose y pude hacerle preguntas -cuenta la actriz-. Es algo difícil de transmitir a los demás, en especial por la naturaleza sexual de los pensamientos. Es una conversación complicada para tener con una extraña. Enseguida me di cuenta de que era encantadora y casi que me olvidé que teníamos que hablar del TOC y sólo quería conocer a una gran persona. Tuve mucha suerte porque contestó mis preguntas y el libro obviamente es muy importante".

Claro que interpretar un personaje que pasa por las cosas que le suceden a Marnie fue todo un desafío para Charly, que sentía cierto temor y nervios en su primer trabajo en TV.

"¡Todo me ponía nerviosa! -dice la actriz, riéndose-. Me daba miedo hacer las escenas de sexo y, por ejemplo, estar en una habitación llena de extras desnudos (para las representaciones de los pensamientos que aquejan a Marnie), era todo muy abrumador. Pero fue un proceso de aprendizaje para mí. Me di cuenta de que es todo bastante como una coreografía y no iba a pasar nada que me sorprendiera, porque me explicaban todo muy bien antes para que no me sintiera incómoda. Así que después de un par de esas escenas me acostumbré y las tomo como parte del trabajo. Me alegra haber aprendido estas lecciones en este set en particular porque hay una atmósfera muy respetuosa".

El respeto también es importante para Charly en cuanto a cómo se hace humor con temas tan difíciles, tales como una enfermedad mental o un tumor cerebral. "Con Britney nunca hicimos chistes generales sobre los tumores cerebrales sino que contamos situaciones específicas sobre mi experiencia -explica-. Con Pure estuvimos muy atentos al hecho de que no nos queríamos reír de este trastorno y que si la ve alguien que la sufre no sienta que nos estábamos burlando o riendo de ellos. Los chistes nunca se tratan de ponerlos en ridículo de ninguna manera".

El retrato de esta condición en particular y con una mujer como protagonista es una muestra de las múltiples representaciones de la experiencia femenina que, al fin, están teniendo lugar en la TV. Charly reconoce en esto la posibilidad de desarrollar su carrera como actriz y comediante pero también como guionista y directora, en un momento de grandes cambios en la industria del espectáculo.

"Creo que todavía hay mucho camino por recorrer pero incluso en el transcurso de mi vida mejoró mucho -dice la actriz-. Cuando era chica, lo que recuerdo ver en televisión era que los hombres hacían los chistes y las mujeres se reían. Me parece que ahora eso cambió. Las mujeres nos queremos ver a nosotras mismas. Está bueno que haya guionistas y directoras que estén trabajando pero también necesitamos mujeres que lleguen a los puestos más altos en las empresas para que puedan hacer otras cosas. Es una época muy emocionante para ser mujer en la industria del entretenimiento porque el panorama está cambiando realmente".

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