Campanas en la noche: Luciana comienza a descubrir las mentiras de Vito

Mientras la química con Luis es cada vez más evidente, la joven profesora comienza a cuestionar a su pareja
Mientras la química con Luis es cada vez más evidente, la joven profesora comienza a cuestionar a su pareja
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17 de enero de 2019  • 22:59

El reencuentro fortuito entre Luciana ( Calu Rivero ) y Luis ( Federico Amador ) parece haber cambiado la suerte de los protagonistas de Campanas en la noche. Sin embargo, Vito ( Esteban Lamothe ) hará todo lo posible por mantenerlos controlados, no solo para que no salga a la luz la verdad, sino porque es consciente de la atracción que existe entre ellos.

Catorce años atrás, Luciana vio cómo Luis huía con su pequeña hija, después de haber descubierto a su mujer, Iracema, muerta, en su casa de Río Místico. Ahora, los dos se reencontraron en el colegio en el que ella comenzó a dar clases -como parte de una probation- y él acaba de retomar sus estudios secundarios.

A pesar de que ella lo reconoce de inmediato, en un principio él niega ser aquel hombre que conoció en la Patagonia: "Soy Omar", de dice, en relación a la nueva identidad que asumió luego de huir. Sin embargo, termina contándole su versión de la historia y le confiesa que huyó del lugar porque se asustó y no quería que le pasara nada a su hija.

Con el correr de los días, la cercanía entre ellos se vuelve evidente y si bien ninguno de los dos se atreve a dar un primer paso para concretar lo que siente, la química entre ellos es cada vez mayor.

Esta nueva situación lleva al personaje interpretado por Rivero a tomar conciencia de las situaciones de control y maltrato a la que la somete su novio, Vito. El muchacho, además, es el culpable de la muerte de aquella mujer, pero, claro, nadie lo sabe.

Durante el capítulo del jueves, la atracción entre ellos se vuelve inocultable. A pesar de que Vito le dejó en claro que no quiere que se acerque a él, Luciana acepta la invitación de Bruna (Azul Fernández), la hija de Luis, y va a conocer su casa. Allí, las miradas, las palabras y los silencios les sirven para expresar todo aquello que callan.

La aparición en el colegio de Micaela ( Luli Laprida ) revelándole que Alejandro (Martín Slipak), uno de sus alumnos, es en realidad hermano de Vito, lleva a la protagonista a caer en la cuenta de que quien es su pareja desde hace 14 años es capaz de guardar muchos secretos.

Cuando decide confrontar a Vito al respecto, él intenta eludir el tema primero y luego, ante su insistencia, termina reconociendo la relación con el muchacho. "Te creés que soy tonta. Si me ocultás esto, me podés ocultar cualquier cosa", le explica, pero él permanece imperturbable.

Por otro lado, José Carabajal ( Rocío Guirao Díaz ), el policía a cargo de la investigación del asesinato de Iracema, se comunica con la directora del colegio para preguntarle por Luis. Es que María Marta (Patricia Viggiano), la madre de Luciana, le envió un anónimo contándole que el sospechoso se encontraba estudiando allí.

De todos modos, en un principio la mujer le aclara que no hay ningún alumno con ese nombre, pero cuando el oficial le envía una foto con la imagen del fugitivo, se da cuenta de que es Omar, el nuevo alumno.

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