Con pecado concebidas, el unitario que generó polémica antes de su estreno y terminó grabándose en Roma

Con pecado concebidas, el unitario que generó polémica antes de su estreno y terminó grabándose en Roma
Con pecado concebidas, el unitario que generó polémica antes de su estreno y terminó grabándose en Roma
Liliana Podestá
(0)
11 de septiembre de 2020  • 00:18

Intentaron censurarlo antes de que saliera al aire porque entendían que "se metía" con la Iglesia, y fue una de las protagonistas quien intercedió frente a monseñor Justo Oscar Laguna para darle detalles y explicar que nada de ofensa había en lo que hacían. Protagonizado por Nora Cárpena, María Valenzuela y Moria Casán, Con pecado concebidas se emitió por Canal 9, los lunes a las 22, y fue el programa más visto de ese año, 1993. Por este trabajo, que mostró una veta actoral poco conocida en ella, Casán ganó el Martín Fierro a la mejor actriz de comedia, y también los autores, Víctor Agú y Liliana Benard, se quedaron con una estatuilla.

Con pecado concebidas contaba la historia de tres mujeres que estaban en prisión injustamente y logran escapar, en medio de la confusión de un motín. Durante la huida, son testigos de un accidente en el que mueren tres monjas, y en el afán de sobrevivir en su fuga, se hacen pasar por ellas. Ataviadas como Sor Juana (Casán), Sor María (Valenzuela) y Sor Inés (Cárpena), se dirigen al convento al que habían sido asignadas en Saucesito, un pueblo dominado por un déspota estanciero relacionado al tráfico de drogas, de armas y hasta la trata de blancas.

"La presencia de Moria como monja le otorgaba un enganche especial a esta historia", contaba por entonces Guillermo Bredeston, que fue el productor artístico del unitario. También debió aclarar varias veces que la idea nació antes de ver Cambio de hábito, la exitosa película de Whoopi Goldberg estrenada a fines de 1992 con la que el unitario tiene algún parecido. El mismísimo Alejandro Romay apoyó a la producción, explicó que había leído los libros y que su impresión era muy buena. "No vamos a cambiar nada", aseguró Romay. Y no cambiaron nada. La polémica terminó jugando a favor de la historia y fue un gran empujón en la promoción de Con pecado concebidas, que le ganaba por lejos a los programas de los canales rivales. Al año siguiente intentaron repetir el éxito con otro unitario y el mismo elenco, pero Tres minas fieles no corrió la misma suerte.

Con pecado concebidas marcó el debut televisivo de Cecilia Milone y la despedida de Beba Bidart, que falleció al año siguiente. A las tres protagonistas principales las acompañaba un gran elenco integrado por Carlos La Rosa, Juan Leyrado, Boy Olmi, Aldo Barbero, Rudy Carrié, Pablo Codevila, Luz Kerz, Nya Quesada, María Elena Sagrera y Tincho Zabala. La dirección era de Juan David Elicetche y el tema escrito por Eladia Blázquez estaba interpretado por Julia Zenko.

Olmi, uno de los personajes masculinos principales de la historia, destaca: "Era un programa muy particular porque combinaba ciertas cosas de avanzada con otras de culto. Tener a ese trío de mujeres vestidas de monjas tenía algo que se remontaba a la tradición almodovariana, cruzado con la estética y la impronta de Canal 9 de ese momento, con ese sello tan personal de Romay. Yo la pasé muy bien, tenía un personaje muy heroico que era un maestro muy noble. Con pecado concebidas es un hito, como todos los escalones de nuestra vida de trabajo. Esta televisión ha cambiado mucho en los últimos 30 años que pasaron desde entonces".

Ficción versus realidad

Moria ríe cuando recuerda aquellas épocas: "En pleno éxito de Brujas, Bredeston me ofreció hacer este unitario. Era una historia deliciosa, pero el domingo anterior al estreno las tapas de los diarios titularon algo así como: 'La Iglesia prohíbe a Moria Casán'. No la prohibían ni a Nora ni a María ni a nadie, sino a mí porque se ve que mi nombre les hacía ruido. Por supuesto que Romay y Hugo Moser, que era gerente de programación, dijeron en el noticiero que de ninguna manera la Iglesia podía prohibirme, que a ellos no les había llegado nada y que la historia no tenía nada que ofendiera".

Cárpena hizo lo posible para que el programa pueda salir al aire. "Fue un error de comprensión, por eso llamé a Monseñor Laguna y le expliqué que estaban confundidos, que la serie se llamaba Con pecado concebidas y no 'sin pecado concebidas' y entonces no ofendíamos a nadie. Éramos 'con pecado concebidas' como todos los seres humanos, para la religión católica", le dice a LA NACION.

"Fue duro ese momento de la prohibición pero después pudimos hacerlo y disfrutarlo. Tenía una producción importante y un elenco fantástico, impresionante", rememora Agú, uno de los autores del ciclo.

Cuando el unitario se adueñó de un pueblo

Con pecado concebidas tenía muchos exteriores, y todos fueron grabados en Dique Luján, localidad bonaerense que en la ficción se llamaba Saucecito. "Era muy lindo grabar allí, porque era un lugar que combina el campo con el río y las prolongaciones del Delta. De verdad, eran preciosos los largos días de exteriores. Tengo recuerdos muy simpáticos. Pude compartir cosas muy hermosas con personas como Juan Leyrado, que en esa época hacia unas meditaciones sonoras y visuales y se ponía auriculares y algo en los ojos. Fue él quien me introdujo en ese mundo", cuenta Olmi.

"Moria y Nora tenían sus asistentes y yo no tenía a nadie y sin embargo me sentí muy mimada y cuidada por las dos, porque les decían a sus asistentes 'dale, un pedacito de tarta a María' o 'servile una taza de sopita a María'. Y me asistían los dos. Re amorosos ellos y ellas, obvio", rememora Valezuela, entre risas. "Grabábamos con mucho frío al lado del Río Luján y parecíamos monjas obesas porque hacia tanto frío que debajo de los hábitos estábamos con calzoncillos largos, pantalones, doble camiseta, sueters. Las tres estábamos redondas de tanta ropa que teníamos".

"Casi toda la historia transcurría en el pueblo y sus habitantes terminaron trabajando en la novela como extras. Todo un acontecimiento. Nos hacían el almuerzo en el club del lugar y nos preparaban lo que queríamos. No había motorhome y cada uno se cambiaba en la casa de alguien, esos eran los camarines que teníamos fijos, y dejábamos la ropa ahí. Eramos parte de ese pueblo. Me acuerdo que el día que nos fuimos la gente tenía una tristeza enorme. ¡Cómo nos abrazaban y cómo nos despidieron! Fue muy lindo", se emociona Cárpena.

Todos los caminos llevan a Roma

Las tres protagonistas viajaron a Roma para grabar las escenas finales de la ficción
Las tres protagonistas viajaron a Roma para grabar las escenas finales de la ficción

"El programa salió al aire y arrasó. Fue brutal porque debutamos con mucho éxito, la rompimos, ganábamos el horario y debido a esto Alejandro nos invitó a almorzar y yo le dije: 'Ya que tenemos este éxito y que mucho se basó en mí, porque salimos en las tapas de los diarios, nos tienen que regalar algo a todas... Por ejemplo, una viaje al Vaticano'. Y enseguida Romay nos dijo que sí, así que fuimos Valenzuela, Nora y Bredeston, Pablo Codevila y yo con mi pareja de ese entonces. Teníamos un equipo especial allá, porque no teníamos permiso y filmamos de lejos, para que no notaran que nos estaban grabando", recuerda Casán.

"En Roma a veces me olvidaba que iba vestida de monja, y por ahí mi pareja iba fumando y me agarraba del hombro, mientras yo caminaba con un movimiento de caderas que no se podía creer. Y todo el mundo me miraba, creo que hasta algunos se persignaban y todo. Era desopilante", dice Moria. Agú refuerza la imagen: "María Valenzuela, también vestida de monja, se sentaba en el piso de la plaza del Vaticano, con las piernas abiertas y fumando. Las monjitas las saludaban a las tres, pensando que eran parte de la comunidad. Pero la gente miraba alucinada semejante descalabro. Era muy gracioso".

Ver esta publicación en Instagram

#conpecadosconcebidas #MonumentalMoria #Museo_Casanezco

Una publicación compartida por MonumentalMoria (@monumentalmoria) el

"Era un muy lindo elenco, de gente queridísima y muchos ya no están. En el último capítulo se descubría que no éramos monjas y volvían a meternos en la cárcel. Al otro día hubo un montón de llamados al canal, porque todos estaban enojadísimos con ese final. Pero bueno, nos habíamos escapado y lo lógico era que volviéramos a la prisión. El otro día hablaba con el autor y le decía que se podía hacer la continuidad de Con pecado concebidas y contar qué pasó con estas tres mujeres 27 años después", confiesa Cárpena.

"Hemos grabado a la noche en un cementerio en San Fernando, exteriores en Maswichtz, hicimos cosas desopilantes en esa novela. Fue una historia que duró todo el año y no quisimos hacer la segunda parte por soberbios, porque Romay quería hacerla. En cambio, al año siguiente hicimos Tres minas fieles con las mismas actrices, que conformaban un trío fantástico. Con pecado... tenía una gran cantidad de exteriores y eso era poco común en la época, y con un rating alucinante en un canal que no estaba entre los primeros en aquel entonces", recalca Agú.

Cárpena revela cómo se construía cada capítulo en la intimidad de su hogar. "Era sobre una idea de Guillermo, que además era el productor artístico. Muchas veces trabajaban en mi casa con Víctor y Liliana, y también Rudy Carrié colaboraba con ideas y situaciones. A veces eran las cuatro de la mañana y yo me iba a dormir y ellos se quedaban en el living de mi casa, tirando ideas sobre lo que se podía hacer y lo que no".

"Fue un delirio increíble creado por el extrañado Alejandro Romay", apunta Leyrado. "Lo recuerdo como una época maravillosa. Era como hacer una obra de Federico Fellini, con otras posibilidades. Pensar en Con pecado... me transporta a una época extraordinaria, una mezcla de formas de trabajar, de encarar la actuación que me hizo crecer, me hizo muy bien. Y no era ni comedia ni drama, era algo maravilloso. Cuando me cruzo con Moria o con Nora recordamos lo que significaba ir a 'Saucecito', a orillas del río y de cómo nos habíamos hecho de ese pueblo. Pasábamos mucho tiempo en un bar, había una variedad enorme de actores y actrices, un equipo muy vivo, muy atrevido", concluye con nostalgia.

Conforme a los criterios de

Más información
ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Espectaculos

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.