Quién quiere ser millonario: la atleta olímpica Jennifer Dahlgren contó su historia de maltrato y superación

Jennifer Dahlgren entrena para representar a la Argentinas en las Olimpiadas de Tokio 2020.
Jennifer Dahlgren entrena para representar a la Argentinas en las Olimpiadas de Tokio 2020.
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12 de julio de 2019  • 01:19

No se necesita ser fanático del deporte para conocer a Jennifer Dahlgren . Desde su adolescencia, la deportista olímipica fue noticia en numerosas ocasiones por su notable desempeño en lanzamiento de martillo, como así también por su lucha a favor de los derechos de la mujer.

Jennifer pasó por Quién quiere ser millonario y se llevó 180 mil pesos, con el necesario objetivo de cumplir el sueño de la casa propia, y también el de ayudar a la ONG Anybody Argentina, que lucha por que se respete la Ley de Talles. La participante le contó a Santiago del Moro lo duro que todavía fue y es para ella salir a comprar ropa: "Toda la vida me pasó la frustración de no encontrar ropa, y mucho tiempo creí que era la única que lloraba en los cambiadores. El año pasado me invitaron a la gala del G20, empecé a buscar vestido y no encontré. Súper angustiada empecé a subir historias a Instagram contando lo que me pasaba y me empezaron a llegar muchísimos mensajes muy conmovedores. Me acuerdo el de una mamá que me contaba que su hija era fanática de una marca de ropa, y como no le entraba empezó con trastornos alimenticios y a los dos años falleció".

La vida de Jennifer, desde que a los 14 años volvió a su Argentina natal después vivir en Estados Unidos, fue un ejemplo de tenacidad, de darle pelea a la adversidad y nunca bajar los brazos. Una costumbre que después trasladó al campo deportivo. Pero claro, no fue sencillo para una nena que tuvo que lidiar desde un primer momento con el rechazo de sus pares: "A los 14 años volvimos con mi familia de Estados Unidos a la Argentina. Como apenas hablaba español, era grandota y me gustaba el fútbol empecé a sufrir bullying. Una vez me pasó que entré al aula y en el pizarrón habían dibujado una heladera, con dos brazos y dos piernas, y arriba decía 'Jenny'. Y todos se estaban riendo de eso. Hoy muestro mis cicatrices para que otros vean que se puede sanar".

Quince años le llevo a Jennifer poder verbalizar y entender lo que le pasaba, desde entonces no solo brilla en su especialidad, sino que también da charlas, donde busca concientizar a partir de su experiencia, "Hace un par de años que empecé a compartir mi historia. El deporte me contuvo, hoy me pregunto qué hubiera sido mi vida sin él. Empecé el lanzamiento de martillo a los 14 años, la misma edad en la que sufría bullying. Y fue como perdonar mi cuerpo, sentí que me servía para destacarme en algo. Tardé muchos años en entender que no tenía nada que perdonar".

Mientras sueña con representar al país por quinta vez en los Juegos Olímpicos de Tokio del año que viene, lo que marcaría su retiro, Jennifer mantiene la frente bien alta en ese desafío diario, que significa aceptarse y que te acepten como sos.

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