Quién quiere ser millonario: un exsacerdote le pidió matrimonio en vivo a la mujer por la que abandonó los hábitos
1 minuto de lectura'

¿Quién puede estar en contra de que dos personas se amen? Santiago del Moro repitió una y otra vez esta frase durante la participación de Hugo Pisana en Quién quiere ser millonario .
La insistencia venía a cuento de la historia de amor del participante. Rosarino pero residente en la Ciudad de Buenos Aires, Hugo era sacerdote, pero el amor de Julieta lo hizo cambiar de vida hace dos años: "Fue un proceso largo, muy meditado, conversado con la persona que nos quieren. Hasta que uno se juega. Tuve miedo a equivocarme, a herir a muchas personas, miedo al juicio de los demás. Pero es más fuerte la luz de lo que estaba buscando, aceptando, de lo que encontré en Julieta".

Desde la platea, su novia y compañera en el juego contó cómo fue acompañarlo en una decisión tan difícil para ambos: "Se lo conté a una amiga, y ella me dijo que fuera feliz. Nunca tuve dudas porque lo hablamos mucho y vimos que nos queríamos tanto que queríamos compartir la vida. No fue fácil, pero si vas a estar pendiente del ‘qué dirán’ no vivís".
Mientras Hugo avanzaba en el juego con la seguridad que da el conocimiento, y Julieta lo alentaba desde la tribuna, ambos continuaron relatando su historia de amor. "Me emociona verlo porque, además de que yo lo amo, me siento afortunada que alguien tan bueno y tan noble como él me quiera", dijo ella con los ojos vidriosos y agregó: "Nuestro sueño es casarnos, íbamos a hacerlo en agosto, pero a Hugo lo echaron del trabajo en enero y ahora nos estamos acomodando". Hoy el participante -que se llevó 180 mil pesos- busca trabajo mientras vive de dar clases de filosofía y catequesis en colegios.

Aunque el deseo de ambos estaba más vivo que nunca, el conductor descubrió que todavía no había existido un pedido formal de matrimonio. "Lo hablamos pero no hubo propuesta formal como en las películas", dijeron en un momento ideal para coronar esa historia de amor.
A pedido de Santiago, y como si fuera el Romeo de William Shakespeare, Hugo se acercó hasta su prometida y le dijo: "Julieta, ¿te querés casar conmigo?". "Sí Hugo, con todo el corazón". La ovación de los presentes selló el pedido. "Es una película de mucho amor la de ustedes", dijo Del Moro. Y así fue.









