Desde Jim Morrison hasta Adrián Dargelos: una galería con los artistas que definieron etapas determinadas de su carrera dejándose crecer la barba; mirá las fotos y opiná
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Contrariamente a la creencia popular, a lo largo de la historia varios ejemplos se encargaron de desmitificar la idea de que la relación entre pelo y rock era directamente proporcional. Sin embargo, hubo quienes optaron por dejar actuar a la naturaleza libremente y no afeitarse durante una etapa determinada de sus carreras, redefiniendo su look a través de ese incomprobable símbolo del estoicismo y la virilidad varonil. Arrastrados por la moda del momento, víctimas de delirios místicos, incluso atormentados por crisis existenciales que los alejaron de la voluntad de tomar la navaja por el mango para esconderse detrás de sus tupidas barbas, quienes probaron y después volvieron (o no), quienes jugaron con la metamorfosis de sus personalidades a través del cambio constante de apariencia fueron quizás algunos de los representantes más grandes de la música internacional y local: de Jim Morrison y John Lennon a Dargelos, pasando por James Hetfield y Ian Astbury, una selección con los que un buen día se hartaron del jabón y la espuma. Recorré la galería de fotos.
Jim Morrison. Desde 1969 hasta poco antes de su muerte, el frontman de The Doors se dejó barba, bigote y cambió su look por completo.
John Lennon. El Beatle tuvo varias barbas así como varios largos de pelo; desde la clásica tres días hasta el look Jesucristo que también caracterizaría una de las etapas de George.
George Harrison. Como decíamos, otro Beatle que también terminó pareciéndose al Mesías con indagaciones místicas incluidas y diversos largos y recortes.
Devendra Banhart. El venezolano-yanqui jamás recortó mucho sus crenchas pero sí intercaló largos de barba con afeitadora siempre en plan pose hippie-chic.
Walas. El líder de Massacre pasó por distintos largos mientras encaraba su ascenso al mainstream; eso sí: nunca dejó la panza ni el animal print.
James Hetfield. Chiva, bigote, candado, pelo bien largo, cresta, patillas, jopo y sus combinaciones posibles: en más de treinta años de carrera, el cantante de Metallica pasó por todas. Todas.
Adrián Dargelos. Otro local que se escondió durante un tiempo detrás de su barba y la llegó a tener bien, bien tupida pero... no resultó.
Eddie Vedder. Desde sus comienzos de pelilargo afeitado, hasta el actual look folky (lo que le sucede a los rockeros cuando agarran el ukelele), el cantante de Pearl Jam también es dueño de una barba camaleónica.
Kings of Leon. Durante sus diez años en la música, los Followill también variaron su apariencia: acá, Caleb y su prolijidad mormona.
Ian Astbury. El frontman de The Cult es otro que dio un giro rotundo y cambió la suavidad facial por el exceso de pelo, barba y, hay que decirlo, ravioles y postres.
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