Zombies, política y glamour, el particular cóctel del Festival de Cannes

Bill Murray, el productor Carter Logan, el director Jim Jarmusch, Sara Driver y Tilda Swinton, en la presentación del film de zombies "The Dead Dont Die"
Bill Murray, el productor Carter Logan, el director Jim Jarmusch, Sara Driver y Tilda Swinton, en la presentación del film de zombies "The Dead Dont Die" Fuente: AFP
Diego Batlle
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14 de mayo de 2019  • 15:38

CANNES.- La política suele estar en el centro de la escena en el principal festival del mundo y el primer día de la 72ª edición de Cannes no fue la excepción, con fuertes críticas a Donald Trump tanto discursivas (a cargo del presidente del jurado oficial, el realizador mexicano Alejandro González Iñárritu ) como metafóricas (en el trasfondo del film de apertura The Dead Don't Die, una comedia de zombies escrita y dirigida por el estadounidense Jim Jarmusch).

Favorito de Cannes desde que hace casi 20 años estrenó aquí su ópera prima Amores perros, el ganador del Oscar por Birdman y Revenant: El renacido, y primer latinoamericano en presidir el jurado principal de Cannes, calificó el proyecto de construir un muro en la frontera entre Estados Unidos y su país como "equivocado, cruel y peligroso". "Gobiernan con toda su ira y rabia, escribiendo ficciones y haciéndole creer a la población que son ciertas. Conocemos esta retórica, pero la olvidamos muy fácilmente. Hay demasiada ignorancia, la gente es fácilmente manipulable y una situación como la actual puede volverse en contra nuestra, hacer que regresemos a 1939. Y todos sabemos cómo acaba la historia", agregó.

Elle Fanning, miembro del jurado del Festival, en su llegada a la alfombra roja, justo delante de una bandera argentina
Elle Fanning, miembro del jurado del Festival, en su llegada a la alfombra roja, justo delante de una bandera argentina Fuente: Reuters

"No soy un político, solo puedo expresar con el corazón abierto lo que pienso, como artista, ser honesto con lo que sé y lo que conozco", precisó el cineasta, que hace dos años presentó aquí Carne y arena, una instalación de realidad virtual sobre el drama de los inmigrantes ilegales. "Algo similar está ocurriendo en casi todas las fronteras del mundo".

Desde la ficción, el cine de género y con pasajes tan diversos que van del humor negro a las explosiones de sangre y vísceras propias del gore, otro mimado de Cannes como Jim Jarmusch también ofreció una visión desoladora sobre estos tiempos en The Dead Don't Die, una entretenida película sobre zombies que atacan Centerville, un pequeño pueblo de 738 habitantes.

Desde que trajo aquí Stranger Than Paradise hace exactamente 35 años, Jarmusch se convirtió en un abonado a Cannes y en un favorito de los franceses, que lo consideran -con razón- como uno de los principales abanderados del cine independiente norteamericano más genuino. Tras ganar la Palma de Oro con el cortometraje Coffee and Cigarettes (1993) y el Gran Premio del Jurado con Flores rotas (2005), ahora el director de Ghost Dog: El camino del samurái y Paterson recibió uno de los principales honores del festival: inaugurar esta edición con The Dead Don't Die.

Julianne Moore, en la ceremonia de apertura del festival
Julianne Moore, en la ceremonia de apertura del festival Fuente: Reuters

La película arranca con Cliff Robertson (Bill Murray) y Ronnie Peterson (Adam Driver), dos de los tres agentes de policía del lugar (la tercera es la Mindy Morrison de Chloë Sevigny) en un cementerio. Allí se enfrentan a Bob, el Ermita (Tom Waits), un homeless rebelde que funcionará como observador y narrador en off de toda esta fábula tragicómica con ese humor asordinado y absurdo que constituye el sello de Jarmusch. "Esto no puede terminar bien", le dice Ronnie a Cliff y esa línea de diálogo quedará como la clave de una película que deja un regusto amargo en medio de los gags y del desfile de figuras habituales y no tanto en el cine del director.

Las anomalías (dejan de funcionar las radios y los teléfonos, tarda en oscurecer hasta que asoma la luna llena) no solo afectan a Centerville sino -según indican los noticieros- a distintos lugares del mundo. Al parecer, la rotación de la Tierra se ha modificado y las consecuencias son imprevisibles. No le pidan al relato una explicación científica demasiado sesuda, pero lo cierto es que los zombies no tardarán en aparecer (Iggy Pop es el primero de ellos). Luego se sumarán al film desde Steve Buscemi hasta Danny Glover, pasando por Selena Gomez, Rosie Perez, RZA y la gran Tilda Swinton, con look de samurái y espada en mano cortando cabezas de muertos vivos a diestra y siniestra.

The Dead Don't Die, una película de apertura lúdica y festiva en su forma pero apocalíptica en su mensaje, combina cine de clase B con referencias cinéfilas de todo tipo (incluida la autoparodia sobre el trabajo de Jarmusch con sus actores o bromas a la participación de Adam Driver en la saga de Star Wars). Lo autoral, lo excéntrico y lo político. La combinación perfecta para un festival como Cannes.

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