El error de los pasajeros con el equipaje que suele “irritar” a las azafatas
Varias asistentes de vuelo revelaron una repetida costumbre entre los pasajeros de avión, en especial entre quienes llevan “artículos especiales”
3 minutos de lectura'

Ahora que las aerolíneas han recuperado la plena normalidad tras las restricciones de la pandemia, los problemas para los asistentes de vuelo van en aumento.
Las quejas sobre la impertinencia de los pasajeros que les hacen todo tipo de reclamos, incluso los que no tienen que ver con la práctica de su trabajo, son constantes. En buena parte debido a la crisis de personal que atraviesan miles de líneas aéreas alrededor del mundo.
En entrevista para Travel Awaits, asistentes de vuelo con varias décadas de experiencia contaron que entre las cosas que resultan más exasperantes e irritantes de los pasajeros es la forma en la que utilizan el compartimento para guardar el equipaje de mano, ya que la mayoría de veces las personas no piensan en el resto de los pasajeros y eso pone en aprietos a los asistentes.

Una de los entrevistadas compartió algunos consejos para evitar que los asistentes de vuelo le llamen la atención o incluso para disminuir el riesgo de dañar a alguien con un equipaje pesado mal colocado. La primera sugerencia es simular que la maleta es un libro en una estantería y debe quedar de lado para no acaparar el espacio.
Además, aseguró que no todos los compartimentos son iguales sino que dependen del diseño y del tamaño del avión, lo que resulta de vital importancia a la hora de introducir equipaje voluminoso que pueda complicar el cierre.

“Cuando los pasajeros compran un bolso que dice que cabrá en la mayoría de los compartimentos superiores de las aerolíneas, no se dan cuenta de que eso no significa que cabrá en todos los compartimentos”, expresó una de las entrevistadas con años de recorrido en la aviación sobre la insistencia de los pasajeros que a veces sobrecargan su maleta. Este hecho provoca que las azafatas tengan que inspeccionar el equipaje, el tiempo perdido es perjudicial para todas las partes.
Otro punto importante a considerar es que “los artículos especiales no necesariamente reciben un tratamiento prioritario”, como mencionó otra experimentada en el ámbito, refiriéndose a cómo los músicos, por ejemplo, esperan que su guitarra quepa forzosamente en el compartimento aunque eso implique negar el espacio a alguien más.
Estas situaciones suelen poner en apuros a los asistentes, que en segundos tienen que buscar en dónde colocar los objetos cuando ya no caben. Muchas veces, incluso se enfrentan a mujeres que buscan transportar vestidos de novia y solicitan espacio en los gabinetes de primera clase aunque viajen en clase comercial. “Puede que no seas la única novia que vuela a Hawái...”, comentó una de las entrevistadas.
Para aligerar el trabajo de las azafatas previo al despegue, todas ellas sugieren empatía y considerar que no son las únicas personas que requieren el compartimento.
Además de que el espacio frente al asiento siempre será un buen lugar para mantener el equipaje a salvo, especialmente cuando se trata de niños cuyas piernas no requieren esa zona . Otra muestra de consideración con los asistentes es, desde su lugar, ayudar a buscar espacios libres en los gabinetes para reducir el tiempo de espera.
Otras noticias de Estados Unidos
Caso Epstein. Revelan que el Departamento de Justicia ocultó entrevistas del FBI sobre una acusación contra Trump
Cuatro muertos y siete heridos. Qué se sabe del ataque de Cuba a una lancha de Estados Unidos
Gira regional de Marco Rubio. Tensión en el Caribe: Cuba mata a 4 personas en una lancha con matrícula de EE.UU.
1Noticias de Texas: Gina Hinojosa celebra rumbo a las elecciones y cambia la hora el domingo 8 de marzo
2Un expulsado por un cartel, un fuerte cruce y la mayor ovación de la noche: las perlitas del discurso de Trump en el Congreso
- 3
Donald Trump y el Estado de la Unión 2026: los puntos centrales de un duro discurso que impacta en los migrantes
4La nueva medida de Mamdani que les sube el salario a estos trabajadores en Nueva York por la tormenta invernal






