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Cocinas

Cocinas negras. Cómo usar el color que es tendencia y no quita nada de luz

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28 de enero de 2020  • 14:49

Hay que ver para creer, y se ve cada vez más seguido. El color negro es tendencia en las cocinas . Los más audaces se animan a todo: muebles, paredes y piso, pero hay opciones más moderadas. En todos los casos, lo que queda claro es que no oscurece los ambientes y que tiene un efecto integrador que resulta muy agradable a la vista. Aquí, algunos ejemplos.

Salir de la oscuridad

Crédito: Pompi Gutnisky

Una de las apuestas más interesantes de la reforma de este departamento de Recoleta fue integrar mediante arcadas el living a la cocina, que antes era compartimentada y oscura. Es la primera decisión que tomó su dueña, la arquitecta Jill Lewis. Los muebles con frente en color negro quedan perfectos con las alzadas y mesadas de mármol Arabescato, y la isla de petiribí con banquetas negras generó un cálido espacio de encuentro familiar que dialoga con el piso de parquet. Todo el ambiente se define con calcáreos en blanco y tonos de gris (Noi Estudio). Para rematar una deco en la que nada es obvio, la araña conceptual de Ron Gilad para Moooi.

Cae la noche

Crédito: Daniel Karp

Las líneas netas y los tonos oscuros surgieron para dar la sensación de estar en un lugar impactante, distinto del resto y que no pareciera una cocina. Para lograrlo, resultaron fundamentales los muebles laqueados en negro y enchapados en nogal. En la misma línea, los dueños de casa optaron por la isla, mesadas y alzadas de granito negro absoluto con tratamiento 'Leather'. A la noche es cuando más se luce la iluminación casi escenográfica diseñada por el Estudio Pirca con las alacenas de puertas de vidrio gris retroiluminadas.

Confianza total

Crédito: Javier Picerno

Esta cocina dialoga sin interrupciones con la galería y el jardín y fue esto lo que animó a la dueña de casa a confiar en la sugerencia de Pablo Rampoldi y Fernando Alberti de ambientar el espacio con muebles oscuros. Otra buena decisión durante la reforma fue eliminar las divisiones internas que tenía la cocina y abrir el espacio por completo. Con tanta amplitud y para no volver a cargar el ambiente, decidieron tener la isla como única mesa. Las columnas existentes generaron el marco para los muebles de melamina 'Fresno negro' (Egger) y las puertas push dan una vista prolija y uniforme. Lámparas colgantes 'Dexter' (Ikon).

Siempre hay lugar

Crédito: Javier Picerno

Los dueños de esta casa vienen de hogares donde las cocinas son los espacios más convocantes y quisieron replicar ese clima cuando encararon la reforma de su nuevo hogar. Por eso, la cocina se prolongó hacia donde antes estaba el comedor. Las medidas generosas dejaron un buen lugar para los muebles de pared a pared y los bajo mesadas en color ónix (Johnson Acero) que dan profunidad y parece estar levitando sobre el zócalo blanco. Un detalle de la reforma encarada por la arquitecta Soledad Majdalani: para agilizar el trajín diario (la familia está todos los días para las cuatro comidas) instalaron dos piletas. Lámparas galponeras (Iluminación Agüero).

Píntala de negro

Crédito: Pompi Gutnisky

Todo comenzó con el porcelanato negro de la pared que estaban cuando los dueños se mudaron. Enseguida supieron que, tarde o temprano, toda la cocina sería de ese color. Dicho y hecho: cuando dieron las primeras pinceladas a los muebles laterales, que eran blancos, ya no pudieron parar. Vieron que todo en el ambiente quedaba integrado, se ampliaba y ganaba un efecto magnético. Al mueble con puertas de vidrio le agregaron luz en el interior. La tapa de la barra de hormigón es de acero inoxidable, materiales que se llevan perfecto con las banquetas.

Líneas paralelas

Crédito: Daniel Karp

Esta cocina fue proyectada por el arquitecto Ezequiel Gil sobre dos premisas: funcionalidad y sobriedad. Para eso nada mejor que colores plenos oscuros y muebles continuos. En un ambiente rectangular, la isla y las mesadas de Neolith 'Beton' mate (De Stefano) generan un espacio cómodo y generoso, tan atractivo para cocinar como para extender la charla hasta que llegue el momento de sentarse a la mesa. Los artefactos puntuales evitan las sombras sobre las superficies de trabajo, la gran enemiga a la hora de cocinar.

El concepto guía fue mantener la imagen de una cocina ordenada a toda hora. Por eso optaron por muebles con puertas al filo y sin estantes abiertos.

Estilo fabril

Crédito: Javier Csecs

Construida con chapas de hierro y grandes superficies vidriadas, la cocina se percibe desde el interior como un jardín de invierno que desdibuja el límite con el ancho horizonte del campo. La arquitecta Carolina Pauriot Bouché, del estudio Prágmata, eligió estos materiales para generar una estética de "galpón reciclado". Una enorme campana de hierro fundido contiene la cocina industrial de cuatro hornallas y parte de la mesada en inmaculado blanco que dan luz como los pisos calcáreos color arena.

Historia intacta

La reforma encarada por el arquitecto Matías Vogliano buscó rescatar los materiales nobles y originales de la casa, como el piso de mármol reconstituido que se adecuó a las necesidades de este tiempo sin perder la impronta de los años 70. Como parte del nuevo planteo, eligieron muebles claros en melamina 'Olmo finlandés'. Además la cocina se modernizó con la campana 'Tube' (Franke) y amplió sus funciones gracias al ventanal, la isla y una despensa sobre un antiguo acceso desde el living.

Intimo y personal

En un espacio angosto los muebles oscuros no quitan luz ni dan sensación de encierro. Al contrario, crean un clima íntimo y sofisticado gracias a las mesadas de mármol de Carrara que rodea a la doble bacha, la isla, que se usa también como mesa y comedor diario y el mueble. Otros detalles de estilo planteados por el arquitecto Ezequiel Gil son las lámparas opalinas blancas y la cortina de género liviano.

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