
Cómo cortar la cebolla sin que te lloren los ojos
Existen técnicas simples que ayudan a reducir la irritación que provoca este alimento al cocinar y permiten preparar recetas de forma mucho más cómoda
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La cebolla es uno de los ingredientes más utilizados en la cocina. Está presente en guisos, ensaladas, salsas, tartas y una gran variedad de preparaciones que forman parte de la alimentación diaria de millones de personas. Sin embargo, a pesar de su versatilidad, muchas personas intentan evitar cortarla debido a un inconveniente muy conocido: el lagrimeo que provoca al manipularla.

La razón detrás de este fenómeno es completamente natural. Cuando la cebolla se corta, sus células se rompen y liberan compuestos que reaccionan con el aire. Como resultado, se genera una sustancia volátil que llega a los ojos y provoca irritación, lo que activa la producción de lágrimas como mecanismo de defensa.
Afortunadamente, existen algunos trucos que pueden ayudar a minimizar este efecto y hacer que la experiencia en la cocina sea mucho más agradable.
A continuación, explicamos cómo cortar la cebolla sin que te lloren los ojos:
Enfriarla antes de usarla
Uno de los métodos más conocidos consiste en colocar la cebolla en la heladera durante unos 30 minutos antes de cortarla.
Las bajas temperaturas ayudan a ralentizar la liberación de los compuestos responsables de la irritación, lo que reduce considerablemente la cantidad de sustancias que llegan a los ojos.
Utilizar un cuchillo bien afilado
Aunque parezca un detalle menor, el estado del cuchillo influye directamente en el proceso.
Una hoja afilada realiza cortes más limpios y precisos, dañando menos las células de la cebolla. De esta forma se libera una menor cantidad de compuestos irritantes en comparación con un cuchillo sin filo que aplasta el alimento.
Cortarla cerca de una fuente de ventilación
Abrir una ventana, encender el extractor de aire o incluso utilizar un pequeño ventilador puede ayudar a dispersar rápidamente las sustancias que genera la cebolla.
Al evitar que estas partículas se acumulen alrededor del rostro, disminuye la posibilidad de que entren en contacto con los ojos.
Mantener agua cerca mientras se corta
Muchas personas recurren al truco de cortar la cebolla junto a una canilla abierta o cerca de un recipiente con agua.
La humedad ayuda a captar parte de los compuestos liberados antes de que lleguen a los ojos, lo que reduce la sensación de ardor durante la preparación.
Dejar la raíz para el final
La zona de la raíz concentra gran parte de las sustancias responsables de la irritación.
Por este motivo, los especialistas recomiendan cortar primero los laterales y dejar la base intacta hasta el final del proceso. Esto permite reducir la liberación inmediata de los compuestos más intensos.

Qué hacer si los ojos ya comenzaron a irritarse
Si el lagrimeo aparece de todos modos, lo mejor es alejarse unos minutos del área de trabajo y enjuagar los ojos con agua fresca si fuera necesario.
También es recomendable evitar frotarlos, ya que esto puede aumentar la irritación y prolongar la molestia.
Un problema común que tiene solución
Llorar al cortar cebolla es una reacción completamente normal que afecta incluso a quienes tienen experiencia en la cocina. Sin embargo, pequeños cambios en la forma de manipular este ingrediente pueden marcar una gran diferencia y hacer que la tarea resulte mucho más cómoda.
Aplicar técnicas simples como enfriarla previamente, utilizar herramientas adecuadas o mejorar la ventilación permite disfrutar de todos los beneficios de este alimento sin convertir cada preparación en una experiencia incómoda.
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